Hanoi- Con un solo dispositivo conectado a Internet, una obra puede llegar a millones de personas en poco tiempo, abriendo grandes oportunidades para las industrias culturales y la economía creativa. Sin embargo, la expansión del entorno digital también plantea desafíos cada vez mayores para la protección y el respeto de los derechos de autor.
En un seminario celebrado el 30 de julio en Hanoi, el director de la Oficina de Derechos de Autor de Vietnam, Tran Hoang, señaló que la transformación digital y la inteligencia artificial (IA) están cambiando profundamente las formas de crear, distribuir y explotar las obras.
La copia y difusión ilegal en plataformas digitales, las transmisiones en directo, los servicios de intercambio de archivos y los sitios web transfronterizos exigen nuevas soluciones legales, tecnológicas y de coordinación.
Según Tran Hoang, reforzar la protección de los derechos de autor en el entorno digital no solo garantiza los intereses legítimos de autores y titulares, sino que también contribuye a crear un entorno favorable a la creatividad, impulsar la innovación, atraer inversiones y desarrollar de forma sostenible las industrias culturales.
Vietnam continúa perfeccionando su marco jurídico, fortaleciendo las capacidades de aplicación, incorporando herramientas digitales a la gestión y ampliando la cooperación internacional.
Por su parte, el director de la Oficina de Derechos de Autor de Japón, Kawakami Toshihiro, destacó que la popularidad del anime y el manga japoneses entre el público vietnamita constituye una señal positiva para el intercambio cultural bilateral. No obstante, su creciente difusión en Internet también convierte la protección de los derechos de autor en un desafío de alcance internacional que requiere una estrecha coordinación entre las autoridades competentes.
En el seminario, la subdirectora de la Oficina de Derechos de Autor de Vietnam, Pham Thi Kim Oanh, señaló entre los principales desafíos la rápida propagación de contenidos infractores, el bajo coste de las infracciones frente a sus elevados beneficios ilícitos, el anonimato transfronterizo, el cambio constante de dominios y las actividades organizadas con fines lucrativos.
Vietnam ha seguido perfeccionando su marco jurídico sobre la base de la Ley de Propiedad Intelectual y sus modificaciones de 2022 y 2025, así como de los decretos correspondientes, incluido el Decreto 341/2025/ND-CP.
Los proveedores de servicios intermediarios (ISP) desempeñan un papel clave: deben retirar los contenidos infractores en un plazo de 24 horas cuando así lo soliciten las autoridades competentes. Cuando la solicitud procede de los titulares de derechos, la retirada temporal o el bloqueo del acceso se realiza en un plazo de 72 horas, permitiendo a las partes presentar objeciones o aportar pruebas.
Compartiendo la experiencia japonesa, Takuto Kudo, director del Centro CODA Vietnam, presentó el modelo de “Ejecución conjunta” (Joint Enforcement), que clasifica los sitios web infractores según su escala y mercado objetivo para aplicar medidas adecuadas.
Destacó que combinar distintas pruebas digitales, como registros WHOIS, rutas IP de los servidores, ingresos publicitarios, información de pagos y códigos de seguimiento, resulta fundamental para emprender acciones penales eficaces.
Los participantes también intercambiaron experiencias sobre la protección de los derechos de autor en la música, el cómic y la edición, así como medidas para reforzar la coordinación entre las autoridades, los titulares de derechos y las empresas tecnológicas ante los desafíos planteados por las plataformas digitales y la IA.
Con el objetivo de construir un ecosistema digital de derechos de autor transparente y sostenible, el seminario identificó tres líneas de acción: perfeccionar el marco jurídico, estudiar una ley específica sobre derechos de autor y establecer normas sobre los datos utilizados para entrenar sistemas de IA; acelerar la transformación digital y utilizar tecnologías para detectar y alertar automáticamente sobre infracciones; y reforzar la cooperación internacional mediante un mecanismo de diálogo anual que permita coordinar la lucha contra las redes de infracción transfronterizas./.