Hanoi (VNA) - En la aldea alfarera de Bat Trang, en Hanoi, la coexistencia de maquinaria moderna y las manos de los artesanos está abriendo una nueva etapa de desarrollo, en contribución a preservar los valores tradicionales en la era digital.
Anteriormente, la cocción de cerámica en hornos de carbón dependía completamente de la experiencia de los artesanos para “mantener el fuego”, por lo que era frecuente que se produjeran piezas agrietadas o rotas y desviaciones en el color del esmalte. En la actualidad, la transición a hornos de gas, hornos eléctricos y sistemas de control automático permite gestionar mejor el proceso de producción, reducir los productos defectuosos y limitar la contaminación causada por el humo y el polvo.
La tecnología también se aplica ampliamente desde el procesamiento de la arcilla, el filtrado de esmaltes y el secado hasta la gestión de pedidos, el diseño de modelos y la venta multicanal en plataformas de comercio electrónico. En particular, algunos talleres ya han aplicado la inteligencia artificial (IA) para operar y supervisar la temperatura de cocción de la cerámica.
Vu Dinh Manh, presidente de la Junta Directiva de la empresa de Espacio de Cerámica de Bat Trang, considera que la tecnología permite aumentar la productividad y atender grandes pedidos, pero que las máquinas solo desempeñan una función de apoyo; son la experiencia y la sensibilidad de los artesanos las que determinan el verdadero valor de los productos.
Por ello, muchos establecimientos han optado por combinar la producción moderna con la elaboración artesanal. Las máquinas se encargan de las tareas pesadas, como el procesamiento de materias primas, la fabricación de moldes, el secado y la cocción. Las etapas de modelado, torneado manual, grabado y pintura de motivos y combinación de esmaltes, que requieren delicadeza, siguen siendo realizadas directamente por los artesanos.
Esta combinación permite reducir el esfuerzo físico y, al mismo tiempo, enriquecer la experiencia de los visitantes, que pueden conocer la cultura local y moldear y decorar piezas de cerámica con sus propias manos.
Los cambios positivos registrados en Bat Trang han materializado de forma concreta el espíritu de la Resolución 57-NQ/TW sobre el desarrollo de la ciencia y la tecnología, la innovación y la transformación digital, que sitúa a las personas en el centro. Para alcanzar el objetivo de un desarrollo sostenible, la aldea alfarera está concentrando sus esfuerzos en mantener simultáneamente dos orientaciones estratégicas.
Para las líneas de productos de uso cotidiano o destinadas a la exportación en grandes cantidades, resulta indispensable aplicar de forma activa equipos modernos y sistemas de automatización para garantizar los plazos de entrega, la uniformidad de los productos y la optimización de costos con vistas a mantener precios competitivos.
Por el contrario, en el caso de los productos artesanales y artísticos, de carácter exclusivo y único, las técnicas tradicionales más refinadas transmitidas por las generaciones anteriores, como el modelado, el torneado manual, la escultura, la pintura y los singulares secretos de combinación de esmaltes, deben seguir preservándose y conservándose íntegramente.
Asimismo, es necesario apoyar a los pequeños hogares productores con capital y conocimientos sobre transformación digital, al tiempo que se forma a las nuevas generaciones para que dominen tanto las técnicas tradicionales como la tecnología y el mercado. El apoyo de la tecnología constituye precisamente el trampolín que permite a Bat Trang preservar el alma de su cerámica en el flujo de la modernidad./.