Hanoi (VNA) –Las barreras no arancelarias (BNA) resultan un gran obstáculo para el crecimiento del comercio y la prosperidad de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), sobretodo en un contexto comercial caracterizado por la incertidumbre a nivel mundial.
Analistas y decisores políticos coincidieron en que el camino a seguir va más allá de introducir nuevos marcos jurídicos, sino que es necesario amplificar el uso de los acuerdos comerciales existentes, armonizar las normas e incrementar la transparencia.
Estas ideas fueron dadas a conocer durante el seminario “Reducir las barreras no arancelarias para liberar el potencial de la ASEAN”, organizado conjuntamente por el periódico Finance and Investment y la Embajada de Nueva Zelanda en Vietnam.
De acuerdo con el subdirector del mencionado periódico, Le Trong Minh, aunque los aranceles dentro del bloque región se han reducido a menos del 1%, las BNA continúan siendo un reto.
Subrayó que eliminar correctamente las BNA puede disminuir los costos de transacción, extender el acceso al mercado para las pymes y elevar la confianza de inversores y clientes.
Alertó que esto no significa una liberalización incondicional, sino eliminar las restricciones ilógicas, armonizar las normas, optimizar la transparencia y digitalizar los procedimientos administrativos.
El Banco Mundial detalló que las medidas sanitarias y fitosanitarias, junto con las barreras técnicas al comercio, representan alrededor del 75 % de las BNA en la región sudeste asiática.
Pese a que estas acciones tienen como fin proteger la salud pública, el medio ambiente y las industrias nacionales, su aplicación ineficaz y falta de claridad provocan costos de cumplimiento enormes, fundamentalmente para las pequeñas y medianas empresas (pymes).
Frecuentemente, los exportadores deben realizar pruebas según normas nacionales distintas, cumplir con certificaciones inconsistentes como las Halal y gestionar regulaciones técnicas variables.
Según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), las BNA incrementa los costos comerciales entre un 2% y un 4% del valor de las mercancías. Dicha entidad sugiere una reducción del 10% para incrementar el comercio de la ASEAN entre un 3% y un 4%, lo que equivale a miles de millones de dólares estadounidenses.
A uno de los problemas regionales persistentes: la prolongada disputa comercial entre Indonesia y la Unión Europea (UE) por el aceite de palma, hizo referencia la ejecutiva legal de KPMG Vietnam, Nguyen Phuong.
Puntualizó que la directiva europea sobre energías renovables cataloga el aceite de palma como combustible de alto riesgo de deforestación, lo que implica eliminarlo para 2030.
Sobre este tema, la Organización Mundial del Comercio (OMC) reconoció las preocupaciones ambientales de la UE, pero también señaló incoherencias en su aplicación que dañan injustamente a Yakarta.
La analista agregó que el 58% del comercio en Asia-Pacífico está afectado por las BNA. En el caso específico de Vietnam, los importadores sufren largos tiempos de tramitación y costos de almacenamiento altos, mientras que los exportadores a menudo tienen que volver a realizar pruebas por falta de reconocimiento de certificaciones.
Phuong recomendó establecer normas más claras sobre las nuevas BNA, un mayor reconocimiento mutuo de estándares y portales digitales regionales para acrecentar la transparencia en el proceso comercial.
Por su parte, la subsecretaria general de la Asociación de Exportadores y Productores de Productos del Mar de Vietnam (VASEP), Le Hang, mencionó cómo los requisitos de certificación, incluidos los complicados procedimientos Halal y los elevados costos de cumplimiento de medidas fitosanitarias, demoran los envíos y acrecientan los costos de exportación.
Ejemplificó que las pruebas de residuos de antibióticos en camarones pueden valer entre 100 y 500 dólares por muestra, mientras que cumplir con los requisitos de etiquetado en ciertos mercados puede costar hasta 20 mil dólares por línea de producto.
Para ayudar a los exportadores del sector pesquero a afrontar las BNA y asegurar un acceso estable a más de 170 países, informó que VASEP ha puesto en marcha varias iniciativas como la defensa de políticas, programas de capacitación y participación en ferias internacionales.
Destacó además que los esfuerzos de VASEP han contribuido a eliminar cuellos de botella relacionados con la verificación de origen, los costos crediticios y las normas sobre el tamaño de los productos acuáticos.
Adelantó que la asociación seguirá brindando apoyo a sus miembros para alinearse con los estándares globales y responder a las tendencias de consumo sostenible
La embajadora de Nueva Zelanda en Vietnam, Caroline Beresford, recalcó que las reformas de las BNA deben ser un eje central en la integración de la ASEAN.
Hizo referencia a datos que indican que más de dos millones de BNA en el mundo afectan al 78% del valor del comercio, provocando pérdidas de más de 1,4 billones de dólares en 2019.
Para convertir los desafíos reales en políticas prácticas, la diplomática instó a la ASEAN a tratar las BNA no solo como obstáculos al comercio, sino como cuellos de botella estratégicos, y solicitó a los gobiernos trabajar de forma coordinada con el sector privado.
Respecto al ámbito jurídico, Doan Vu Hoai Nam, socio senior de la firma ASL Law, reveló que las BNA ya no son simplemente cargas administrativas, sino factores indispensables que influyen en las decisiones de inversión y en las cadenas de suministro.
Alertó que las normas técnicas divididas y los procedimientos complejos, especialmente en sectores como logística, educación y energía renovable, disuaden a las pymes y pueden retrasar operaciones hasta 90 días.
Con el fin de revertir esta situación, propuso que las empresas desarrollen estrategias legales proactivas, como el mapeo normativo, contratos flexibles y protección de propiedad intelectual, fundamentalmente en sectores con potencial de colaboración entre Vietnam y Nueva Zelanda.
Nguyen Anh Dung, de NielsenIQ, indicó que las empresas de bienes de consumo que ingresan a la ASEAN enfrentan problemas con certificaciones locales, barreras logísticas y diferencias culturales.
Exhortó a las empresas a centrarse en el poder adquisitivo y el valor a largo plazo, en lugar de solo en costos o demografía, señalando que el 75% de los consumidores están dispuestos a pagar más por ahorros sostenibles a largo plazo.
Abordar las barreras no arancelarias sigue siendo esencial para que la ASEAN libere su potencial colectivo, en especial cuando la agrupación avanza hacia una integración más profunda y un crecimiento resiliente./.