Hanoi, 31 ago- El destacamento de Vietnam en la misión de paz de la Organización de las Naciones Unidas en la República Centroafricana (Minusca) visitó el Centro de Apoyo a Niños Huérfanos y Desnutridos de la ciudad de Bimbo en esa nación africana.
Creado en 2002, este centro acoge a cerca de 30 niños internos y ofrece comidas de fin de semana a casi 300 menores de escasos recursos de la zona. La mayoría de ellos son huérfanos a causa de los conflictos, enfermedades o porque fueron abandonados desde muy pequeños.
El funcionamiento de este sitio depende básicamente de algunos benefactores y de ayudas aisladas, por lo que siempre enfrenta carencias materiales y afectivas.
La visita de los oficiales vietnamitas, que formó parte de las actividades conmemorativas por el 80 aniversario del Día Nacional del país indochino, tuvo como objetivo entregar a los infantes obsequios sencillos pero prácticos, como arroz, leche, alimentos, ropa y útiles escolares.
Pese a no tener un alto valor material, estos presentes llevan consigo el profundo afecto de soldados que provienen de un país que también padeció los horrores de la guerra y, por ello, comprende mejor el valor de la paz, la solidaridad y el amor.
Leo, un niño de 12 años, manifestó la alegría al recibir regalos de los soldados vietnamitas.
“Gracias a estos regalos, tendremos más comidas nutritivas y podremos ir a la escuela con mayor regularidad. Sentimos como si tuviéramos una familia más”, comentó emocionado.
Además de la ayuda material, la visita promovió la comunidad confianza, cercanía y amistad duradera. Representantes de las autoridades locales y de la dirección del centro manifestaron su agradecimiento.
El director del centro, Salim, valoró la solidaridad de los soldados de paz de Vietnam. Aseguró que estos no son solo obsequios, son muestras de afecto y aliento que fortalecen la esperanza de los niños.
“Los militares vietnamitas se han convertido en amigos entrañables y cercanos”, suscribió el funcionario.
En el acto de entrega, el teniente coronel Duy Van Son, jefe del destacamento, destacó: “Además de nuestra misión de mantener la paz y garantizar la seguridad, siempre consideramos que la responsabilidad humanitaria con la comunidad local es de gran importancia. Cada regalo entregado y cada sonrisa recibida son lazos que estrechan los vínculos entre Vietnam y el pueblo de la República Centroafricana”.
Desde los pasos firmes en una tierra llena de dificultades hasta las sonrisas puras de los niños en el hogar de Bimbo, se percibe la fuerza de la tradición vietnamita de solidaridad y empatía, un valor inalterable de su cultura.
Los pobladores de la República Centroafricana ven a Vietnam como un país amante de la paz, un pueblo generoso, dispuesto a compartir y acompañar en la construcción de un mundo mejor.
Con cada acción solidaria, por pequeña que sea, el destacamento vietnamita en Minusca contribuye al esfuerzo común de la humanidad, ratificando el compromiso de Vietnam de caminar junto a los pueblos del mundo en la construcción de la paz, la justicia y la felicidad para todos.
En el contexto de júbilo por la independencia y la libertad que se vive en Vietnam al conmemorarse los 80 años de la Revolución de Agosto y el Día Nacional (2/9/1945 –2025), en un lugar lejano, a miles de kilómetros de distancia, bajo el sol y el viento africanos, los cascos azules vietnamitas continúan escribiendo en silencio “la historia de la paz”.
Además de cumplir con la noble misión internacional de mantener la paz de las Naciones Unidas, también difunden un mensaje de amor y esperanza a través de acciones solidarias concretas./.