Tokio (VNA) – Hasta la mañana del 2 de agosto, no se han registrado nuevas víctimas vietnamitas tras el terremoto que sacudió la prefectura japonesa de Kumamoto, además de un trabajador fallecido y otro herido.
El 1 de agosto, la comunidad vietnamita local celebró el funeral de Tran Van Son, el ciudadano vietnamita que perdió la vida en el desastre.
Las ciudades de Yatsushiro y Uki figuran entre las zonas más afectadas. En Yatsushiro residen alrededor de 1.000 ciudadanos vietnamitas y en Uki unos 350, la mayoría de ellos aprendices técnicos y trabajadores con el estatus de mano de obra cualificada específica empleados en el sector agrícola.
El mayor desafío para los residentes tras el sismo ha sido la escasez generalizada de agua. Le Tram, presidente de la Asociación de Vietnamitas en Kumamoto, y el vicepresidente Xuan Hoa informaron al corresponsal de la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA) en Tokio que las autoridades locales han garantizado suficientes alimentos y agua potable en los centros de evacuación.
Las familias vietnamitas con niños pequeños se han trasladado en su mayoría a refugios seguros, mientras que muchos trabajadores solteros permanecen en sus viviendas y han solicitado agua potable y alimentos a través de los grupos comunitarios en las redes sociales.
En respuesta, asociaciones vietnamitas y grupos comunitarios de Kumamoto y de toda la región de Kyushu han organizado convoyes de ayuda para entregar directamente agua potable y alimentos a los trabajadores afectados.
Hasta la mañana del 2 de agosto, numerosos supermercados y tiendas de comestibles habían reabierto, lo que ha contribuido a aliviar la escasez de productos esenciales en las zonas más castigadas.
Entretanto, las operaciones de búsqueda y rescate en los principales lugares donde había personas atrapadas se han completado en gran medida. En la planta de Nippon Paper Industries, en Yatsushiro, los equipos de rescate lograron liberar a los 11 trabajadores atrapados en la tarde del 30 de julio, aunque nueve de ellos fueron confirmados muertos.
En el centro comercial Aeon Mall Kumamoto, en Kashima, las labores de rescate concluyeron al mediodía del 1 de agosto, después de que 12 personas fueran rescatadas de entre los escombros, de las cuales siete fallecieron.
En el Aeon Mall Uki, los rescatistas recuperaron la noche del 31 de julio a un hombre de unos 80 años que permanecía bajo un muro derrumbado. Fue hallado en parada cardiorrespiratoria.
Con la finalización de las operaciones de gran escala en los dos lugares con mayor número de personas atrapadas —la planta de Nippon Paper Industries y el Aeon Mall Kumamoto—, las labores de emergencia están pasando de la búsqueda y el rescate al apoyo a los evacuados y al restablecimiento de la infraestructura esencial.
El Gobierno japonés ha preparado 73 hoteles y otros alojamientos con capacidad para unas 2.200 personas como parte de un programa de evacuación secundaria, destinado a trasladar a los evacuados desde refugios saturados o centros que no reúnen condiciones adecuadas para una estancia prolongada.
Asimismo, ya han comenzado a funcionar instalaciones de baños públicos, puntos de distribución de agua, servicios de recogida de residuos tras el desastre y centros de voluntariado en las ciudades de Uki, Uto, Mashiki, Kashima y Mifune.
Según las cifras más recientes publicadas en la mañana del 2 de agosto, el terremoto en la prefectura de Kumamoto ha dejado 38 muertos y 101 heridos./.