Hanoi (VNA) - El índice de precios al consumidor (IPC) de junio en Vietnam reportó una reducción intermensual de 0,39%, principalmente por la caída de los precios de combustibles y alimentos, informó la Oficina Nacional de Estadísticas
Sin embargo, en el primer semestre, el índice aumentó un promedio del 4,38%, reflejando las presiones inflacionarias y los desafíos para mantener la estabilidad macroeconómica, de acuerdo con la misma fuente.
La caída del IPC en junio se debió principalmente al descenso de los precios de los combustibles y la abundante oferta de alimentos. Nguyen Thu Oanh, jefa del Departamento de Servicios y Precios, dependiente de la Oficina Nacional de Estadísticas, señaló que cuatro de los 11 principales grupos de bienes y servicios registraron bajas, mientras siete aumentaron.
El grupo de transporte experimentó la mayor disminución, del 4,85%, debido a la reducción de los precios internos de los combustibles, en línea con las cotizaciones mundiales. En concreto, la gasolina bajó un 10,05% y el diésel un 10,63%. Los precios del transporte aéreo, fluvial y terrestre disminuyeron un 11,62%, 0,21% y 0,08%, respectivamente.
Otro factor que contribuyó a contener el IPC fue el grupo de alimentos y servicios de restauración, que bajó un 0,07%. Los precios de los alimentos disminuyeron un 0,78%, mientras que el arroz cayó un 1,06% gracias a la abundante oferta de la cosecha de invierno-primavera. También bajaron ligeramente los precios de la carne de cerdo, las aves y los productos pesqueros frescos.
Asimismo, los precios de prendas de vestir, sombreros y calzado disminuyeron un 0,09%, mientras que otros bienes y servicios bajaron un 0,06%. En contraste, los servicios de restauración fuera del hogar aumentaron un 0,2% por la mayor demanda estival y el alza de los costos de alquiler, electricidad y agua.
Aunque el IPC disminuyó en junio respecto al mes anterior, en el primer semestre de 2026 aumentó un 4,38% interanual, reflejando las presiones de costos que afrontó la economía. El grupo de vivienda, electricidad, agua, combustibles y materiales de construcción registró el mayor incremento, del 6,72%, y aportó 1,53 puntos porcentuales al aumento general. Destacó el alza del 14,12% en los materiales para mantenimiento de viviendas, debido a la escasez de suministros y mayores costos de producción, mientras las tarifas eléctricas subieron un 5,54% por la fuerte demanda durante las olas de calor.
El grupo de alimentos y servicios de restauración aumentó un 4,79%. Según Nguyen Thu Oanh, los precios de la carne de cerdo subieron un 4,85% por la limitada oferta en períodos festivos y los elevados costos de crianza. Los servicios de restauración fuera del hogar aumentaron un 6,85% debido al encarecimiento de los insumos y servicios asociados.
Asimismo, los grupos de educación y cultura, entretenimiento y turismo aumentaron un 3,30% y un 2,40%, respectivamente. En tanto, la inflación básica creció un 4,12%, por debajo del IPC general, debido a que excluye los productos de alta volatilidad, como combustibles, gas y alimentos.
En el primer semestre de 2026, las tensiones geopolíticas, especialmente en Oriente Medio, elevaron los riesgos para el suministro energético y presionaron los precios mundiales. El petróleo Brent llegó a 123 dólares por barril a finales de marzo.
En este contexto, los principales bancos centrales mantuvieron una política monetaria prudente para contener la inflación. La volatilidad financiera internacional también repercutió en Vietnam: aunque el precio del oro cayó 8,46% en junio, acumuló un aumento interanual del 58,12% en el semestre, mientras el índice del dólar subió 1,75%. Estas fluctuaciones elevaron los costos de importación y ejercieron presión sobre los precios internos, dificultando el control de la inflación.
Ante estos desafíos, Thu Oanh valoró los esfuerzos del Gobierno y del Primer Ministro para aplicar de forma coordinada medidas destinadas a estabilizar la macroeconomía. La estrecha coordinación de las políticas fiscal y monetaria, junto con una gestión flexible del mercado de combustibles, contribuyó a limitar los impactos externos.
Las localidades también adoptaron medidas para apoyar la producción y garantizar el equilibrio entre la oferta y la demanda de bienes esenciales. No obstante, con un aumento medio del IPC del 4,38% en el primer semestre, el control de la inflación seguirá siendo una tarea exigente en los próximos meses, ante las presiones de los precios energéticos, los costos de insumos y los riesgos financieros internacionales./.