Yakarta (VNA) – Indonesia intensificará la vigilancia sobre los cigarrillos electrónicos ante la creciente preocupación por los vapeadores que contienen sustancias narcóticas.
La Agencia Nacional de Supervisión de Alimentos y Medicamentos (BPOM en inglés) asumirá próximamente el control de la supervisión de la distribución de vapeadores en todo el país.
El organismo anunció que colaborará con la Agencia Nacional de Narcóticos (BNN), después de que esta última descubriera la aparición de líquidos para vapeo mezclados con drogas.
Indonesia, que mantiene una lucha contra los narcóticos, promulgó una ley ómnibus relacionada con la salud en 2023 y su reglamento de aplicación al año siguiente.
El jefe de la BPOM, Taruna Ikrar, citado por medios locales, afirmó que, basándose en dichas regulaciones, la agencia podrá emitir normas técnicas que especifiquen qué tipos de vapeadores están permitidos y cuáles están prohibidos, sentando así las bases para posibles medidas y sanciones.
La BNN ha planteado recientemente un plan para prohibir por completo los cigarrillos electrónicos en Indonesia.
Hace apenas unos días, el jefe de la BNN, Suyudi Ario Seto, declaró a la prensa que “la única manera de prevenir los narcóticos líquidos es imponer una prohibición total”.
La agencia encontró principalmente líquidos con drogas en vapeadores ilegales, es decir, cigarrillos electrónicos sin sello fiscal.
Ante estos hallazgos, Taruna coincidió en que los vapeadores ilegales deben ser regulados estrictamente, aunque desaconsejó una prohibición total.
Una encuesta realizada en 2021 por el Ministerio indonesio de Salud y la Organización Mundial de la Salud mostró que el 11,9 % de los adultos encuestados en Indonesia había utilizado cigarrillos electrónicos.
El mayor porcentaje de fumadores diarios de vapeadores que los habían usado durante más de dos años se encontró entre adultos de 25 a 44 años (8,8 %)./.