Hanoi (VNA) - Tras la promulgación de la Resolución N.º 80-NQ/TW del Buró Político, fechada el 7 de enero de 2026, sobre el desarrollo de la cultura vietnamita, Hanoi avanza en la implementación de sus objetivos con la meta de convertir la cultura en un pilar del desarrollo.
La capital apuesta por un enfoque más sustantivo, integrando la cultura con el crecimiento económico, especialmente el turismo y las industrias culturales.
Amplio patrimonio, pero aún insuficientemente aprovechado
Según el programa de acción del Comité partidista de Hanoi, aprobado en marzo de 2026, la ciudad dispone de un vasto patrimonio cultural que aún no se explota de manera eficiente. Cuenta con 6.489 reliquias, 1.793 elementos del patrimonio cultural inmaterial, seis patrimonios reconocidos por la UNESCO, 351 tesoros nacionales y 1.350 aldeas artesanales. A ello se suman el casco antiguo, la arquitectura colonial francesa anterior a 1954 y numerosos bienes de alto valor histórico y artístico.
La capital concentra además universidades, institutos de investigación cultural, organismos centrales, misiones diplomáticas y organizaciones internacionales, así como una amplia comunidad de intelectuales, artistas y artesanos. Su red de infraestructuras culturales incluye 4.374 casas culturales en aldeas y barrios.
Pese a este potencial, la conversión de los valores culturales en recursos económicos sigue siendo limitada. Aunque el turismo ha crecido, los productos culturales aún carecen de identidad diferenciada y competitividad. Sitios como Huong Son o la pagoda Thay dependen en gran medida de la temporada de festivales, mientras que el resto del año presentan baja actividad.
En áreas como el casco antiguo o el lago Oeste, los espacios patrimoniales aún no se explotan de forma sistemática, con escasa oferta de experiencias inmersivas y limitada conexión en cadenas de productos turísticos. Sectores como el turismo de aldeas artesanales, el turismo rural y las industrias culturales siguen fragmentados y sin un ecosistema integrado.
Entre las causas destacan la ausencia de estrategias de productos específicos, la débil vinculación entre conservación y explotación y el limitado uso de la tecnología y los recursos sociales. En consecuencia, gran parte del patrimonio continúa siendo un recurso potencial sin transformarse en un activo efectivo para el desarrollo.
Apuesta por la digitalización y la industria cultural
De cara a 2030, Hanoi se propone que el 95% de las infraestructuras culturales funcionen de forma eficiente, que el 100% de los estudiantes accedan a educación artística y patrimonial, que todos los sitios patrimoniales estén digitalizados y que la industria cultural aporte alrededor del 9% del Producto Interno Bruto regional.
Para ello, la ciudad ha definido diez grandes líneas de acción centradas en la renovación del enfoque cultural, el perfeccionamiento del marco institucional conforme a la Ley de Capitalidad (enmendada) y el desarrollo de un ecosistema cultural y creativo que convierta a este sector en un motor económico.
La transformación digital se considera un eje clave. Hanoi impulsa sistemas de datos culturales compartidos, exposiciones virtuales, recorridos digitales y audioguías automáticas en espacios patrimoniales. Entre los proyectos piloto figuran el Templo de la Literatura, la prisión de Hoa Lo, el Museo de Hanoi, la Biblioteca de Hanoi y el Teatro de Marionetas de Agua Thang Long.
Asimismo, se avanza en la digitalización de la Ciudadela Imperial de Thang Long y la Reliquia de Co Loa mediante tecnologías GIS, 3D y realidad virtual y aumentada, aplicadas al turismo cultural.
La ciudad prevé alcanzar un 70% de datos culturales abiertos y que el 30% de los ingresos provenga de la cultura digital, lo que refuerza el enfoque de convertir los datos en un recurso económico.
En paralelo, se impulsa un ecosistema cultural y creativo en el que las empresas actúan como motor y la ciudadanía como centro. Varias reliquias están en proceso de reconocimiento como patrimonio nacional especial, mientras que expresiones tradicionales como los artes teatrales de “cheo” y “cai luong” o el teatro de marionetas se revalorizan vinculadas al turismo.
Hanoi también promueve productos turísticos culturales en el casco antiguo, los lagos Hoan Kiem y Oeste, el río Rojo y aldeas tradicionales como Duong Lam, junto con mapas gastronómicos digitales y rutas experienciales. A ello se suma la atracción de talento creativo y el apoyo a espacios de innovación cultural.
Potencial elevado, retos pendientes
Como miembro de la Red de Ciudades Creativas de la UNESCO, Hanoi mantiene su atractivo turístico, con cerca de 30 millones de visitantes en 2025 y más de 12 millones en los primeros cuatro meses de 2026. La economía nocturna, la gastronomía y los espacios creativos ganan peso en la oferta urbana.
Sin embargo, persisten limitaciones. Parte del personal aún no comprende plenamente el papel estratégico de la cultura; la digitalización avanza lentamente; faltan bases de datos integradas y criterios de evaluación; y los productos culturales aún no alcanzan suficiente diferenciación. Además, se registran desequilibrios en las infraestructuras culturales y la imagen de un Hanoi moderno y civilizado aún no se consolida plenamente.
Hacia un turismo basado en la cultura
En los últimos años, los modelos que integran turismo, cultura y oficios tradicionales en localidades como Bat Trang, Son Tay, Soc Son o Ba Vi han evolucionado hacia experiencias más inmersivas, aunque su alcance sigue siendo limitado.
El sector turístico capitalino refuerza la cooperación con empresas y autoridades locales para mejorar la explotación del potencial. Expertos destacan la necesidad de reorganizar la planificación, innovar productos turísticos, mejorar infraestructuras patrimoniales y potenciar la promoción digital.
En conjunto, Hanoi avanza gradualmente de la planificación a la acción concreta en materia cultural. El desafío ya no es solo conservar el patrimonio, sino convertirlo en un recurso organizado y eficaz que impulse el desarrollo sostenible y el despegue del turismo de la capital./.