Hanoi (VNA) - El secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, instó a construir una fuerza de Policía Penitenciaria íntegra, sólida, profesional, de élite, moderna y humanista, capaz de responder a las crecientes exigencias de la ejecución de sentencias penales, la gestión penitenciaria, la rehabilitación de las personas privadas de libertad y la protección de los derechos humanos.
El pronunciamiento fue realizado durante una visita de trabajo al Departamento de Policía de Gestión Penitenciaria, Centros de Educación Obligatoria y Escuelas de Reeducación, adscrito al Ministerio de Seguridad Pública, con motivo del 64.º aniversario del Día Tradicional de la Fuerza de la Policía Popular (20 de julio de 1962 - 2026).
En el encuentro, To Lam recorrió el modelo de prisión inteligente, conoció los principales resultados alcanzados por la institución en los últimos años y escuchó las orientaciones para el cumplimiento de sus tareas en el próximo período.
El dirigente reconoció y elogió los logros de la fuerza de Policía Penitenciaria, al tiempo que expresó su comprensión por las dificultades y exigencias que enfrentan sus oficiales y agentes.
Asimismo, afirmó que el Partido, el Estado y el pueblo valoran las silenciosas contribuciones de esta fuerza al mantenimiento de la seguridad, el orden público y la paz social.
No obstante, señaló que aún persisten limitaciones que deben ser identificadas y superadas para elevar la eficacia del trabajo en todos los ámbitos.
To Lam afirmó que las crecientes exigencias de la ejecución de sentencias penales hacen necesaria una profunda renovación del modelo de gestión penitenciaria, orientada a fortalecer la educación, la rehabilitación y la reintegración social de las personas privadas de libertad.
En ese sentido, instó a superar un enfoque centrado exclusivamente en la custodia de los reclusos para adoptar una gestión integral del proceso de rehabilitación, con un estricto control desde el ingreso, una adecuada organización de las actividades educativas y de reforma, y una preparación efectiva para la reincorporación a la comunidad.
A su juicio, el éxito de un establecimiento penitenciario no radica únicamente en garantizar la seguridad de la custodia, sino también en ayudar a las personas privadas de libertad a reintegrarse cuanto antes a la sociedad y convertirse en ciudadanos responsables y útiles.
El secretario general y presidente exigió, además, garantizar la seguridad absoluta en todos los centros penitenciarios y cumplir estrictamente la legislación sobre derechos humanos y derechos de los ciudadanos, así como los tratados internacionales de los que Vietnam es parte.
Subrayó que la seguridad no depende únicamente de muros, puertas o torres de vigilancia, sino también de la solidez política e ideológica, la protección de los datos, el estricto cumplimiento de los procedimientos, la integridad del personal, las condiciones ambientales y la atención sanitaria.
Por ello, insistió en la necesidad de fortalecer la disciplina, perfeccionar los procedimientos, incorporar tecnologías modernas y definir claramente la responsabilidad individual.
Asimismo, pidió reforzar la labor de información y comunicación para contrarrestar las interpretaciones distorsionadas sobre la política penal humanitaria y de clemencia del Partido y del Estado.
En ese marco, solicitó al Comité del Partido de la Comisión Central de Seguridad Pública y al Ministerio de Seguridad Pública revisar de forma integral la planificación y la capacidad del sistema penitenciario, así como establecer una hoja de ruta para construir, renovar y modernizar los establecimientos deteriorados o con problemas de sobreocupación, garantizando las condiciones de alimentación, alojamiento, estudio, trabajo y atención médica de las personas privadas de libertad conforme a la legislación vigente.
El dirigente también insistió en vincular la ejecución de las sentencias penales con la prevención y el combate a la delincuencia, y consideró la reintegración social como una parte inseparable del proceso de ejecución de las penas.
Para ello, propuso renovar los contenidos y métodos de educación, fortalecer la orientación psicológica, la formación jurídica, moral y en habilidades para la vida, ampliar la capacitación profesional de acuerdo con las necesidades del mercado laboral y reforzar la coordinación con las familias, las autoridades locales, las empresas, los centros de formación profesional y las organizaciones sociales.
En ese sentido, encomendó al Ministerio de Seguridad Pública coordinarse con los ministerios, organismos, autoridades locales, el Frente de la Patria de Vietnam, las organizaciones sociopolíticas y la comunidad empresarial para establecer un mecanismo integral que facilite formación profesional, acceso al empleo, créditos, vivienda y asesoría jurídica a las personas que hayan cumplido sus condenas.Subrayó que esta tarea no corresponde únicamente al sector de la seguridad pública, sino que constituye una responsabilidad compartida por todo el sistema político y la sociedad.
En cuanto a la transformación digital, abogó por acelerar la aplicación de la ciencia y la tecnología para desarrollar un modelo de gestión penitenciaria moderno, inteligente, seguro y humanista, orientado a tres objetivos fundamentales: fortalecer la gestión, mejorar la eficacia de la rehabilitación y garantizar una mayor protección de los derechos humanos.Respecto al fortalecimiento de la fuerza, exhortó a construir un cuerpo de Policía Penitenciaria íntegro, sólido, profesional, de élite, moderno y humanista.
Señaló que quienes desempeñan esta labor deben actuar con firmeza en la aplicación de la ley, capacidad para detectar riesgos y, al mismo tiempo, mantener una visión humanista que preserve la confianza en la capacidad de rehabilitación de las personas.
También pidió reforzar la formación política, ideológica y ética de los oficiales y agentes, ampliar su capacitación en legislación, operaciones policiales, psicología, pedagogía, sociología, trabajo social, competencias digitales y derechos humanos.
Al mismo tiempo, instó a intensificar la supervisión y el control para prevenir la corrupción y otras conductas irregulares, impedir el ingreso de objetos prohibidos en los centros penitenciarios y proteger los derechos e intereses legítimos de los reclusos, internos y estudiantes de los centros de educación obligatoria.
Asimismo, solicitó prestar mayor atención a las condiciones laborales, materiales y de bienestar del personal, especialmente de quienes prestan servicio en zonas remotas y de difícil acceso.
To Lam pidió al Comité del Partido de la Comisión Central de Seguridad Pública y a la dirección del Ministerio de Seguridad Pública continuar fortaleciendo esta fuerza mediante inversiones integrales en recursos humanos, infraestructura, equipamiento y tecnologías de gestión, además de perfeccionar el marco jurídico y las políticas relacionadas con la ejecución de sentencias penales, la gestión penitenciaria, los centros de educación obligatoria, las escuelas de reeducación y la reintegración social, en consonancia con los objetivos de construir un Estado socialista de derecho, proteger los derechos humanos y garantizar el orden y la seguridad social.
Asimismo, exhortó a los ministerios, organismos y autoridades locales a compartir la responsabilidad con las fuerzas de seguridad en esta labor y reforzar la coordinación para garantizar que las personas que hayan cumplido sus condenas reciban el apoyo necesario para reincorporarse a la comunidad y tengan una verdadera oportunidad de reconstruir sus vidas./.