Phu Tho, Vietnam (VNA) - Tras un año de funcionamiento del modelo de gobierno local de dos niveles, el aparato del sistema político de Phu Tho se ha ido estabilizando y sus funcionarios se han adaptado progresivamente a sus tareas.
Sin embargo, persisten ciertas limitaciones. La Resolución No.27-NQ/TU señala que algunas localidades carecen de personal altamente cualificado, la formación no responde plenamente a las exigencias de la descentralización y la transformación digital, y la asignación de funcionarios no siempre se ajusta a su especialidad, capacidad y puesto de trabajo.
Formación vinculada a las necesidades prácticas
Tras la fusión, el reto para Phu Tho no consiste únicamente en garantizar suficiente personal, sino también en identificar las capacidades necesarias para cada puesto y territorio. Las zonas con numerosos proyectos necesitan especialistas en catastro, planificación e inversión; las áreas montañosas y habitadas por minorías étnicas requieren funcionarios que conozcan el territorio y sepan movilizar a la población; las localidades turísticas necesitan capacidad para conectar y movilizar recursos, mientras que aquellas que impulsan los servicios públicos en línea exigen competencias digitales.
Por ello, la provincia debe pasar de programas formativos generales a una formación adaptada a cada puesto y a las carencias identificadas. Los contenidos deben abordar problemas concretos, como expedientes de tierras pendientes, retrasos en la liberación de terrenos para proyectos o trámites que obligan a los ciudadanos a presentar documentación varias veces. El objetivo es desarrollar capacidades para analizar causas, elegir soluciones, coordinar a las partes implicadas y resolver eficazmente los problemas.
También es necesario profundizar en la formación digital. Los funcionarios deben ir más allá del manejo de programas informáticos y los procedimientos electrónicos para aprender a explotar, analizar e interconectar datos en apoyo de la gestión y la toma de decisiones. Los directivos necesitan competencias de gobernanza basada en datos; los especialistas, capacidad para utilizarlos; y el personal de atención administrativa, dominio de los procedimientos digitales. Asimismo, deben reforzarse la seguridad de la información y el uso adecuado de la inteligencia artificial.
La formación debe vincularse al desempeño cotidiano, utilizando los problemas reales como oportunidades de aprendizaje. Sus resultados deben medirse mediante mejoras en las capacidades profesionales, la calidad y los plazos de resolución de los asuntos, la eliminación de obstáculos y la satisfacción ciudadana. Estos indicadores también deben orientar la evaluación, la asignación y el desarrollo del personal.
Renovar la evaluación y empleo de los funcionarios
La Resolución No. 27-NQ/TU establece la necesidad de cuantificar los criterios de evaluación y vincularlos a los resultados concretos del trabajo. El personal de los centros de servicio administrativo debe evaluarse según los plazos y la calidad de la tramitación, así como la satisfacción ciudadana; los especialistas, por la calidad de sus propuestas y su capacidad para resolver asuntos pendientes, y los responsables, por los resultados, la coordinación y la movilización de recursos.
Los resultados de la evaluación deben servir de base para asignar al personal según sus capacidades y las necesidades de cada territorio. Las zonas con proyectos y problemas relacionados con la tierra requieren especialistas experimentados, las áreas montañosas necesitan funcionarios que conozcan las comunidades locales, y las localidades con gran volumen de trámites deben priorizar personal con competencias digitales.
La descentralización de competencias debe ir acompañada de recursos humanos, financiación, datos, tecnología y mecanismos de coordinación adecuados. La provincia también debe identificar las carencias de cada comuna y barrio, reforzar sus equipos y ofrecer oportunidades de desarrollo a los funcionarios que han crecido profesionalmente desde la base.
El fortalecimiento de las capacidades debe abarcar de manera coordinada la formación, la evaluación, la asignación del personal y las condiciones para ejercer sus funciones. Como subrayó el secretario general del Partido Comunista de Vietnam, To Lam: “Construir un equipo de funcionarios que responda a las exigencias del nuevo modelo. Esta es la tarea clave entre las tareas clave. Considerar la capacidad de ejecución del nivel comunal como criterio para verificar el éxito del nuevo modelo”.
Para Phu Tho, este objetivo debe concretarse en cada puesto de trabajo y reflejarse en la calidad del servicio prestado a la población y a las empresas./.