Hanoi (VNA)- La Resolución 19-NQ/TW, emitida el 28 de julio de 2026 por el Comité Central del Partido Comunista de Vietnam sobre la renovación del modelo de desarrollo nacional, destaca la necesidad de aprovechar al máximo el potencial, las ventajas, la identidad y la fuerza de la gran unidad nacional, así como despertar la voluntad, la creatividad y la aspiración de contribuir de los vietnamitas.
Al hacer balance de los 81 años transcurridos desde la Revolución de Agosto y el Día Nacional del 2 de septiembre, las lecciones sobre la movilización de la fuerza popular, la promoción de la gran unidad nacional y la valoración del talento mantienen plena vigencia y plantean la necesidad de aprovechar más eficazmente los recursos humanos en la nueva etapa de desarrollo del país.
Según el Nguyen Van Minh, director del Instituto de Etnología y Estudios Religiosos de la Academia de Ciencias Sociales de Vietnam, la victoria de la Revolución de Agosto de 1945 constituye una muestra elocuente de la fuerza de la gran unidad nacional bajo el liderazgo del Partido.
La tradición de cohesión comunitaria se forjó a lo largo de la historia de construcción y defensa del país, así como en la lucha contra la naturaleza. Cuando los intereses nacionales se convirtieron en el punto de convergencia de las distintas clases, estratos sociales, grupos étnicos y religiones, unidos en torno al objetivo de la independencia y la libertad, la gran unidad nacional se transformó en una enorme fuerza.
Según Van Minh, en el nuevo contexto, consolidar la gran unidad nacional no significa únicamente reunir fuerzas, sino también basarse en la igualdad, el respeto, la ayuda mutua y el fortalecimiento de la confianza del pueblo en el Partido, el Estado y el sistema político.
Es necesario abordar mejor las cuestiones directamente relacionadas con la vida de la población, reducir las brechas de desarrollo, crear empleo, elevar los ingresos y desarrollar los recursos humanos, especialmente en las zonas habitadas por minorías étnicas, regiones montañosas y áreas desfavorecidas, enfatizó.
Las políticas de desarrollo deben pasar del apoyo principalmente asistencial a despertar el potencial y promover las capacidades internas, considerando a la población como sujeto del proceso de desarrollo. Asimismo, es necesario crear condiciones para que el pueblo participe de manera sustancial, desde conocer y debatir hasta ejecutar, supervisar y disfrutar de los resultados, y seguir aprovechando los recursos de la comunidad vietnamita en el extranjero.
Por su parte, Nguyen Van Kim, vicepresidente del Consejo Nacional del Patrimonio Cultural y exvicedecano de la Universidad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Nacional de Hanoi, destacó que una importante lección de la Revolución de Agosto es la capacidad de reunir, atraer y valorar a los intelectuales en favor del objetivo común de la nación.
Tras el establecimiento de la República Democrática de Vietnam, el Presidente Ho Chi Minh prestó especial atención a la búsqueda y utilización de personas talentosas, reuniendo a numerosos intelectuales y personalidades prestigiosas para participar en la construcción del país, sobre la base del talento, el patriotismo y el espíritu de servicio a la nación.
El profesor recalcó la necesidad de fortalecer los vínculos entre institutos de investigación, universidades y empresas, promover la aplicación, transferencia y comercialización de los resultados científicos, ampliar la cooperación internacional y atraer a intelectuales, expertos y científicos vietnamitas residentes en el extranjero.
Además, atraer talento es necesario, pero más importante aún es crear mecanismos y un entorno que permitan a las personas talentosas desarrollar sus capacidades y mantener su compromiso a largo plazo, convirtiendo así el conocimiento, la creatividad y el deseo de contribuir en valores concretos para el país./.