Hanoi (VNA) - El ahorro energético ya no es solo una herramienta para reducir costes, sino que se está convirtiendo en un factor clave de competitividad y crecimiento verde. Ante el aumento continuo de la demanda energética, Vietnam necesita pasar de la simple promoción del ahorro a una gestión energética moderna, basada en la innovación tecnológica, la transformación digital y la movilización de capital para proyectos de eficiencia energética.
Amplio potencial de ahorro
En la Conferencia Nacional sobre Uso Eficiente y Ahorro de Energía 2026, celebrada recientemente, el subdirector del Departamento de Innovación, Transformación Verde y Promoción Industrial, Dang Hai Dung, destacó que el uso eficiente de la energía es fundamental para garantizar la seguridad energética, elevar la competitividad, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y promover el desarrollo sostenible.
Para las empresas, cada unidad de energía ahorrada permite reducir los costes de producción y mejorar la eficiencia operativa. A escala nacional, un uso más eficiente de la energía reduce la presión sobre el sistema de suministro y limita la necesidad de nuevas inversiones.
El Programa Nacional de Uso Eficiente y Ahorro de Energía 2019-2030 (VNEEP3), aprobado en 2019, establece el objetivo de ahorrar entre el 8% y el 10% del consumo energético total del país durante todo el período.
Aunque el programa ha contribuido a mejorar la concienciación y la capacidad de gestión, los resultados siguen siendo desiguales entre sectores, localidades y empresas. La industria mantiene un gran potencial de ahorro, pero muchas empresas afrontan dificultades de financiación, tecnología y recuperación de la inversión.
Hacia una gestión energética moderna
El año 2026 marca un cambio importante con la entrada en vigor de la Ley N.º 77/2025/QH15 y el Decreto N.º 30/2026/ND-CP. Junto con la Directiva N.º 09/CT-TTg, el nuevo marco jurídico exige una mayor responsabilidad de los organismos de gestión, las autoridades locales y los grandes consumidores de energía.
Hai Dung señaló que las medidas de ahorro deben aplicarse de forma integral, efectiva y medible, mediante el impulso de las auditorías energéticas, los sistemas de gestión energética, la innovación tecnológica y la movilización de recursos sociales.
Uno de los principales retos es la financiación. Numerosos proyectos con gran potencial no pueden ejecutarse debido a los elevados costes iniciales o a las dificultades para acceder al crédito. En este contexto, la creación de un Fondo para Promover el Uso Eficiente y el Ahorro de Energía podría ofrecer un instrumento adicional para apoyar proyectos con limitaciones de capital y tecnología. El mecanismo debería garantizar una gestión transparente y contar con la participación de bancos, instituciones financieras y fondos de inversión.
Nguyen Thanh Quang, subdirector del Departamento de Industria y Comercio de Da Nang, afirmó que el objetivo ya no debe ser únicamente cuánto se ahorra, sino convertir la eficiencia energética en un componente de la competitividad, la productividad laboral y la calidad del crecimiento.
Por ello, Vietnam debe pasar de las campañas de concienciación a una gestión energética moderna; de soluciones aisladas a programas integrales de inversión; y del simple cambio de hábitos a la innovación tecnológica y la optimización energética a escala sectorial, urbana y nacional.
La transformación digital también abre nuevas oportunidades. El Internet de las cosas (IoT), la inteligencia artificial, los sistemas inteligentes de gestión energética y el análisis de datos en tiempo real permiten supervisar el consumo, detectar anomalías, prever la demanda y optimizar las operaciones.
En el sector eléctrico, el ahorro cobra especial importancia durante los períodos de calor intenso, cuando aumenta con fuerza la demanda residencial y de refrigeración. Para los grandes consumidores, se requiere intensificar las auditorías, optimizar los equipos y aplicar sistemas de gestión energética. En los hogares, medidas sencillas como usar adecuadamente el aire acondicionado, apagar los aparatos cuando no se utilizan y limitar el uso de equipos de alta potencia en horas pico también ayuda a reducir la carga del sistema./.