Hanoi (VNA) - El Gobierno de Vietnam endurecerá la disciplina en la ejecución de la inversión pública al convertir el nivel de desembolso en un criterio clave para evaluar el desempeño de los funcionarios, especialmente de los responsables de ministerios y localidades, en un esfuerzo por cumplir el objetivo de ejecutar el 100% del plan en 2026.
La directriz fue planteada por el primer ministro, Le Minh Hung, durante una conferencia nacional centrada en acelerar la asignación y el desembolso del capital público, celebrada en formato virtual entre el Gobierno y provincias y ciudades bajo administración central.
Datos del Ministerio de Finanzas indican que el plan de inversión pública para 2026 supera el millón de billones de dongs (38 mil millones de dólares). Sin embargo, hasta el 15 de abril, el desembolso apenas alcanzaba el 12,6% del total, con 28 ministerios y organismos centrales y 18 localidades por debajo del promedio nacional.
Ante este escenario, el jefe de Gobierno instó a poner fin a la inversión dispersa y a vincular la asignación de recursos con la eficiencia socioeconómica de cada proyecto. Al mismo tiempo, subrayó que las diferencias en el ritmo de ejecución entre entidades obedecen principalmente a factores subjetivos, como la falta de disciplina administrativa, la débil supervisión y las limitaciones en la gestión de proyectos.
Durante el encuentro, representantes de distintos niveles señalaron obstáculos persistentes, entre ellos la falta de normas técnicas claras, la volatilidad de los precios, dificultades en la liberación de terrenos, escasez de materiales de construcción y problemas en la aplicación de mecanismos financieros.
En sus conclusiones, el Primer Ministro reconoció a las entidades con mejores resultados y criticó con firmeza a aquellas con bajo nivel de ejecución, al tiempo que reiteró que la inversión pública constituye una herramienta clave de gestión macroeconómica y un motor esencial para impulsar el crecimiento y el desarrollo de infraestructuras.
El jefe del Ejecutivo exigió acelerar el desembolso sin comprometer la calidad de las obras, reforzar la prevención de la corrupción y mejorar la eficiencia en el uso de los recursos. Asimismo, pidió avanzar en la reforma administrativa para simplificar los procedimientos y reducir los tiempos de implementación.
Entre las medidas concretas, el Gobierno plantea mejorar la preparación de proyectos, priorizar aquellos con mayor impacto, eliminar la práctica de asignar capital a iniciativas sin condiciones de ejecución y redistribuir recursos hacia proyectos con mayor capacidad de avance.
También se prevé intensificar la eliminación de cuellos de botella en materia legal, garantizar el suministro de materiales, acelerar la liberación de terrenos y completar el sistema de normas técnicas. Las localidades que no aseguren estos insumos podrían enfrentar la reasignación de recursos.
En paralelo, el Ejecutivo impulsa la creación de mecanismos de evaluación basados en resultados, incluidos indicadores de desempeño (KPI), y la reducción de al menos un 30% del número de proyectos en el período 2026-2030 para evitar la dispersión de inversiones.
El Gobierno también apremió a acelerar la preparación de grandes proyectos estratégicos, como la línea ferroviaria de alta velocidad Norte-Sur, y a perfeccionar los mecanismos financieros para el desarrollo científico, la innovación y la transformación digital.
El premier exhortó a todos los niveles a considerar el desembolso de la inversión pública como una prioridad central en 2026, con el objetivo de lograr la ejecución total del plan y contribuir de manera decisiva al crecimiento económico sostenible./.