Ciudad Ho Chi Minh (VNA) - Ciudad Ho Chi Minh se posiciona como pionera en la creación de parques industriales verdes, ecológicos e inteligentes, una estrategia clave para atraer inversión extranjera directa (IED) de nueva generación, aumentar la competitividad y fortalecer su integración en las cadenas de suministro globales.
Frente al cambio climático y los estrictos estándares internacionales, transformar los parques industriales tradicionales en modelos sostenibles dejó de ser una opción: se ha convertido en una necesidad.
La meta de Vietnam de alcanzar la neutralidad de carbono (Net Zero) para 2050 refuerza la urgencia de este proceso. Un informe de PwC Vietnam sobre criterios ESG (medio ambiente, social y gobernanza) revela que el 89% de las empresas encuestadas ya adoptaron o planean implementar estrategias ESG en los próximos 2 a 4 años, aunque solo el 10% logra usar de manera efectiva los datos recopilados para decisiones de negocio.
Según Bui Trung Hieu, del Centro de Innovación Abierta SoiHub, la clave está en un enfoque innovador que combine cooperación y tecnología. La empresa vietnamita de infraestructura tecnológica Saigontel ya prueba un modelo piloto que integra consultoría, pruebas tecnológicas y desarrollo de talento, mejorando la calidad del entorno productivo y sentando las bases para atraer inversión extranjera de calidad.
La ciudad cuenta con cerca de 60 parques industriales y zonas de exportación, que abarcan 22.400 hectáreas. La transición hacia parques inteligentes y ecológicos avanza junto a la adopción de tecnologías limpias por parte de empresas locales, con el objetivo de reducir emisiones de carbono y cumplir la agenda Net Zero.
A pesar del impulso, gran parte de la infraestructura data de los años 90 y requiere inversiones millonarias para su modernización. Muchas pequeñas y medianas empresas (pymes) muestran cautela debido a la rentabilidad inmediata, y varias empresas extranjeras siguen utilizando tecnología obsoleta que no cumple con los estándares ESG.
Expertos destacan la importancia de la simbiosis industrial, un modelo de cooperación que permite compartir materiales, energía, agua y residuos, reduciendo entre un 10% y un 20% los costos energéticos y entre un 20% y un 30% el consumo de agua. El parque industrial Amata en la provincia sureña de Dong Nai es un ejemplo destacado, cumpliendo con el 86% de los estándares de parque ecológico y reduciendo 1.588 toneladas de CO2 al año.
Nguyen Huu Nghi, subdirector general de Amata Bien Hoa, subraya que el parque no solo ofrece terrenos, sino que desarrolla un ecosistema urbano-industrial sostenible, facilitando a las empresas acceso a financiamiento verde y cumpliendo estándares internacionales. Además, participa en el Programa Global de Parques Industriales Ecológicos (GEIPP), financiado por Suiza, para fomentar la economía circular y mitigar impactos climáticos.
Los especialistas recomiendan que Ciudad Ho Chi Minh establezca estándares claros en tecnología, logística y sostenibilidad, fomente la cooperación entre empresas, gobierno y comunidad, e invierta en sistemas logísticos inteligentes y centros interprovinciales. La vinculación entre empresas extranjeras, grandes compañías locales y pymes será clave para transferir tecnología y formar talento, asegurando que la metrópolis se mantenga competitiva en la economía global./.