Quang Tri, Vietnam (VNA) - Una dolina natural de unos 120 metros de profundidad, en cuyo interior alberga un ecosistema prácticamente intacto y numerosos vestigios geológicos de gran interés, fue descubierta en la zona de Cha Noi-Khe Gat, en la provincia de Quang Tri, según informaron expertos de la Sociedad Nacional de Espeleología de Estados Unidos, en coordinación con la empresa Jungle Boss y la Junta de Administración del Parque Nacional Phong Nha-Ke Bang.
El 22 de octubre, el director de Jungle Boss, Le Luu Dung, explicó que la dolina fue detectada inicialmente mediante el análisis de imágenes satelitales. Al examinar el relieve en Google Earth, el experto en espeleología Kevin Ditamore identificó una zona oscura inusual en medio de una región montañosa de piedra caliza. A partir de esta observación, el equipo realizó tres expediciones de reconocimiento con drones para determinar su ubicación exacta.
El 27 de abril de 2025, un grupo de avanzada de diez integrantes, incluidos dos guardabosques locales, inició una expedición para llegar hasta la dolina. Sin embargo, la accidentada topografía, la escasez de agua y las difíciles condiciones del recorrido obligaron al equipo a detener la marcha tras tres días, justo cuando alcanzaba el borde del hundimiento.
Del 23 al 29 de julio de 2025, una expedición integrada por 24 personas continuó la exploración. Para llegar al lugar, los participantes recorrieron más de 20 kilómetros por senderos selváticos y atravesaron varias cadenas montañosas de piedra caliza con afiladas formaciones rocosas, en condiciones de escasez de agua potable.
Una vez allí, los especialistas utilizaron equipos específicos e instalaron un sistema de cuerdas de seguridad para descender hasta el fondo, realizar mediciones y documentar las características geológicas.
Según los resultados de la exploración, la abertura tiene forma ovalada y mide unos 190 metros de largo por 140 de ancho. El espacio interior se ensancha progresivamente hacia la base, donde alcanza aproximadamente 250 metros de longitud, 200 metros de anchura y 120 metros de profundidad, con una estructura similar a la de un cuenco invertido.
Uno de los aspectos más destacados es la presencia, en el fondo, de un ecosistema exuberante y prácticamente intacto, con varios árboles centenarios de gran tamaño. La expedición también encontró acumulaciones de conchas de moluscos junto a las paredes rocosas y diversos restos óseos de monos. Estos hallazgos aportan información de interés para estudiar las condiciones naturales, los procesos de formación geológica y la fauna de la zona.
Los expertos investigaron asimismo posibles conexiones entre la dolina y la red de cuevas subterráneas. Durante la inspección, localizaron una grieta de unos cinco metros de altura que se adentra entre 12 y 15 metros, aunque no detectaron corrientes de aire. Los desprendimientos de tierra y rocas ocurridos anteriormente han cubierto la base de los acantilados y las zonas con indicios de circulación de agua, por lo que todavía no ha sido posible confirmar una conexión directa con otros sistemas de cuevas.
El descubrimiento y la exploración de esta dolina ponen de relieve el valor geológico y geomorfológico del Parque Nacional Phong Nha-Ke Bang, así como su rica biodiversidad. El parque es un patrimonio natural mundial reconocido por sus montañas de piedra caliza, sus cuevas y sus singulares paisajes geológicos.
Los resultados aportan nuevos datos para la investigación científica y la conservación de la naturaleza, y subrayan la importancia de proteger los ecosistemas intactos, especialmente en zonas de relieve accidentado y gran sensibilidad ambiental./.