Hanoi (VNA)- El Gobierno de Vietnam aprobó recientemente la “Estrategia Nacional de Inclusión Financiera para el período 2026-2030”.
La estrategia está orientada a toda la población y las empresas, con prioridad para los habitantes de zonas rurales, remotas, fronterizas e insulares; los hogares pobres, casi pobres y de bajos ingresos; estudiantes; pequeñas y medianas empresas, cooperativas, negocios familiares y otros grupos vulnerables.
El objetivo general es crear un ecosistema financiero inclusivo, moderno y seguro, que permita a ciudadanos y empresas acceder en igualdad de condiciones a productos y servicios financieros, contribuyendo así a garantizar el bienestar social.
Para 2030, el país aspira a que el 95% de la población mayor de 15 años disponga de una cuenta de transacciones en bancos u otras entidades autorizadas; que el valor de los pagos sin efectivo alcance un nivel equivalente a 30 veces el Producto Interno Bruto (PIB); que al menos el 30% de los adultos mantenga ahorros en instituciones de crédito; y que al menos 300.000 pequeñas y medianas empresas tengan acceso a créditos pendientes.
La estrategia también fija como meta que los créditos destinados a la agricultura y al desarrollo rural representen alrededor del 25% del total de créditos de la economía, mientras que los ingresos del sector asegurador alcancen entre el 3,3% y el 3,5% del PIB.
Para lograr estos objetivos, el plan contempla medidas como el perfeccionamiento del marco jurídico; el desarrollo diversificado de entidades proveedoras y canales modernos de distribución de servicios financieros; el impulso de las finanzas digitales y los pagos electrónicos; el fortalecimiento de la educación financiera; la protección de los consumidores; y el refuerzo de la ciberseguridad y de la protección de los datos personales.
Asimismo, prevé ampliar los puntos de acceso a servicios financieros en áreas rurales y remotas; desarrollar productos financieros destinados a la agricultura y las pequeñas y medianas empresas; y promover modelos de finanzas digitales combinados con tecnologías financieras para mejorar el acceso de los grupos prioritarios.
La estrategia también incentiva el desarrollo de las finanzas verdes y los créditos verdes, priorizando el capital para proyectos ecológicos y de economía circular, además de ampliar el microcrédito, los seguros y otros modelos de financiación inclusiva con impacto social./.