Hanoi (VNA) - La Resolución N.º 23-NQ/TW, aprobada el 2 de agosto de 2026 por el Buró Político sobre el trabajo con los vietnamitas residentes en el extranjero, plantea un cambio de enfoque: pasar de movilizar y atender a esta comunidad a acompañarla, crear mecanismos y aprovechar sus recursos para impulsar la integración internacional y el desarrollo nacional.
En los ámbitos de la ciencia, la tecnología y la innovación, el reto consiste en conectar los conocimientos de los expertos vietnamitas en todo el mundo con las necesidades concretas del país y convertir ese potencial en resultados tangibles.
Conectar el talento con las necesidades reales
La resolución considera que los más de 6,5 millones de vietnamitas residentes en más de 130 países y territorios constituyen un recurso estratégico para fortalecer el potencial nacional. Sin embargo, su contribución al desarrollo del país aún no se corresponde con sus capacidades.
Por ello, se requiere perfeccionar las políticas y los mecanismos para establecer redes sostenibles que conecten a expertos, científicos, empresarios y jóvenes vietnamitas en todo el mundo.
En la 33.ª Conferencia Diplomática, celebrada en agosto de 2026, el primer ministro Le Minh Hung subrayó que la diplomacia al servicio del desarrollo debe generar resultados concretos, con plazos definidos y beneficiarios claramente identificados. También instó a pasar de la captación de recursos a su transformación en resultados efectivos, incluida la participación de talentos vietnamitas en el extranjero en programas nacionales de innovación.
Vietnam ya ha creado redes de expertos en diversos países y sectores tecnológicos estratégicos. No obstante, para aprovecharlas eficazmente es necesario traducir las necesidades nacionales en tareas específicas, seleccionar a los especialistas adecuados y definir los recursos, las responsabilidades, los beneficios y los productos esperados. También deben resolverse obstáculos relacionados con los trámites administrativos, la financiación, la propiedad intelectual y el acceso a los datos.
Pasar de invitar a regresar a resolver problemas conjuntamente
Nguyen Phuc Binh, presidente de la Red de Innovación de Vietnam en Australia (VINAUSIT), considera que la principal dificultad no reside en la falta de capacidad o voluntad de los expertos, sino en conectar su talento con las necesidades concretas del país. Muchos jóvenes intelectuales vietnamitas en Australia desean contribuir a su patria, pero necesitan procedimientos más ágiles y condiciones claras para participar.
VINAUSIT propone seleccionar especialistas en función de cada tarea, crear un “banco de problemas” que permita vincular las demandas nacionales con los conocimientos disponibles y ampliar los programas conjuntos de investigación. También aboga por facilitar la participación de estas redes en la elaboración y revisión de políticas públicas.
En esta misma línea, la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hanoi (HUST) desarrolla el programa HUST Talent, que permite a expertos residentes en el extranjero colaborar como profesores invitados, asesores o especialistas sénior, sin necesidad de regresar permanentemente a Vietnam. La institución aspira a conectar con unos 100 expertos y científicos de primer nivel para 2030.
Según Ta Anh Son, subdirector de la Oficina de Organización y Personal de la Universidad, hasta junio de 2026 el programa había recibido alrededor de 50 candidaturas de expertos vietnamitas dentro y fuera del país. La experiencia demuestra que el interés por colaborar no garantiza por sí solo la puesta en marcha de proyectos concretos.
Por ello, HUST prevé definir tareas específicas, plazos, indicadores clave de desempeño (KPI), productos y remuneraciones. En 2026-2027, planea poner a prueba este mecanismo en inteligencia artificial, semiconductores y nuevas energías, con entre tres y cinco proyectos por sector.
El objetivo es evaluar las contribuciones por el valor generado, más que por el tiempo de presencia física en la universidad.
La experiencia confirma que aprovechar el talento vietnamita global exige identificar las necesidades adecuadas, conectar a las personas con los problemas que deben resolver y crear mecanismos flexibles de cooperación. Así, los conocimientos de los vietnamitas en el extranjero podrán traducirse en investigaciones, tecnologías, productos y recursos humanos al servicio del desarrollo sostenible del país./.