Hanoi (VNA)- El auge de los vehículos eléctricos plantea a las ciudades vietnamitas nuevos desafíos de infraestructura. Más allá de la simple necesidad de contar con más estaciones de carga, la cuestión inmediata radica en cómo planificar la red de estaciones para que responda a la demanda de movilidad, capacidad de suministro eléctrico y espacio urbano.
En Hanoi, un análisis de 150 zonas de estacionamiento situadas dentro del área de la Circunvalación 1 identificó aproximadamente 40 ubicaciones adecuadas para la instalación de estaciones de carga.
La ciudad también ha identificado 180 ubicaciones adecuadas para instalar armarios de intercambio de baterías, de las cuales 77 se encuentran en los barrios de Hoan Kiem y Cua Nam. Sin embargo, en realidad, una serie de armarios ya instalados aún no disponen de suministro eléctrico para funcionar, lo que pone de manifiesto la necesidad de coordinar las infraestructuras de transporte con el sistema eléctrico.
De acuerdo con los expertos, la red de carga pública debe diseñarse en función de las necesidades reales, especialmente en edificios residenciales, zonas urbanas y obras públicas.
Preparar desde la fase de diseño el sistema eléctrico, las plazas de estacionamiento y el cableado permitirá reducir costos y facilitar futuras ampliaciones. Si solo se realizan adaptaciones cuando la demanda aumenta considerablemente, las ciudades podrían afrontar problemas adicionales relacionados con la capacidad eléctrica, el espacio y la seguridad técnica.
En Ciudad Ho Chi Minh, se prevé que la ubre necesita para 2030 entre 17.000 y 23.000 puntos de carga pública para vehículos eléctricos, de los cuales más del 80% serán de nivel 2 y más del 60% estarán ubicados en zonas residenciales.
La metrópolis también necesita entre 13.000 y 15.000 armarios de intercambio de baterías y entre 18.300 y 27.400 instalaciones de carga de nivel 1 para motocicletas eléctricas. Un estudio preliminar identificó alrededor de 90 ubicaciones potenciales que podrían permitir la instalación de 1.094 puntos de carga y atender a más de 34.000 vehículos eléctricos al día.
A partir de esta realidad, los expertos consideraron que es fundamental preparar la infraestructura para los vehículos eléctricos desde la misma fase de planificación.
Según el profesor asociado y doctor Vu Anh Tuan, de la Universidad Vietnam-Alemania, el proceso de transición hacia vehículos de bajas emisiones debe abordarse desde una perspectiva integral, vinculando la planificación del transporte con la planificación del uso del suelo y la organización del espacio urbano.
Las nuevas zonas urbanas, edificios residenciales, estacionamientos, centros comerciales, escuelas, hospitales y nodos de transporte deben reservar espacio para la infraestructura de carga y, al mismo tiempo, garantizar la capacidad de suministro eléctrico, recomendó.
Asimismo, hizo hincapié en la importancia de crear una base de datos sobre los vehículos, las necesidades de carga, la ubicación de las estaciones y la capacidad de respuesta de la red eléctrica.
El sector eléctrico debería participar desde la fase de planificación para evaluar la capacidad, determinar las zonas con posibilidades de suministro eléctrico y proponer ubicaciones adecuadas. Este enfoque integral permitirá desarrollar eficientemente la red de carga, evitar inversiones fragmentadas y responder mejor al proceso de transición hacia el transporte ecológico./.