Hanoi (VNA) - La conclusión oficial, tras 14 años de negociaciones, del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Vietnam y los países miembros de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) abre nuevas oportunidades para que los productos acuícolas vietnamitas accedan a algunos de los mercados más desarrollados de Europa, con alto poder adquisitivo y estrictos estándares.
Sin embargo, para transformar las ventajas arancelarias en competitividad, las empresas deberán cumplir rigurosos requisitos de calidad, trazabilidad y desarrollo sostenible.
Ampliar el espacio de mercado
El TLC Vietnam-EFTA conecta dos grupos de economías con un alto grado de complementariedad. Los países de la EFTA -Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein- destacan por sus capacidades en tecnología, innovación, finanzas, energías limpias y desarrollo sostenible, mientras Vietnam es una de las economías más dinámicas de Asia y se consolida como un importante centro regional de producción, comercio e inversión.
El viceministro de Industria y Comercio Nguyen Sinh Nhat Tan señaló que el acuerdo sienta las bases para llevar las relaciones económicas entre Vietnam y los países de la EFTA a una nueva etapa. Con compromisos integrales y estándares elevados, creará un entorno empresarial estable, transparente y predecible, favoreciendo los flujos de comercio, inversión, tecnología y conocimiento entre ambas partes.
La EFTA cuenta con unos 15 millones de habitantes. Aunque no es un mercado de gran tamaño, resulta atractivo por su elevado poder adquisitivo y su demanda estable de productos de alta calidad. Con un Producto Interno Bruto (PIB) per cápita superior a 100 mil dólares en 2025, varias veces por encima del promedio de la Unión Europea, el bloque ofrece potencial para productos en los que Vietnam tiene ventajas, como los acuícolas y agrícolas, muebles de madera y electrónicos.
En 2025, el comercio bilateral alcanzó 4,8 mil millones de euros, con un superávit de Vietnam de 2,5 mil millones de euros, sin contar el comercio de oro de Suiza.
Actualmente, las exportaciones vietnamitas de productos acuícolas a la EFTA siguen siendo reducidas y se concentran principalmente en Suiza y Noruega. No obstante, ambos mercados ofrecen un amplio margen de crecimiento, especialmente en el segmento de productos de alta gama.
Expertos económicos señalan que los nuevos tratados de libre comercio están desplazando el foco de la liberalización comercial hacia la mejora de la calidad institucional y la competitividad empresarial. Por ello, el cumplimiento de los estrictos estándares de la EFTA no solo permitirá a las empresas acuícolas vietnamitas aprovechar este mercado, sino que también aumentará sus posibilidades de acceder a otros mercados desarrollados.
La cooperación bilateral también ofrece importantes oportunidades. Noruega e Islandia cuentan con grandes fortalezas en acuicultura, especialmente en acuicultura marina, pesca, procesamiento profundo y logística. Noruega es el segundo mayor exportador mundial de productos acuícolas, justo por delante de Vietnam, que ocupa el tercer puesto.
El TLC, por tanto, no solo abre oportunidades de exportación, sino también de cooperación en tecnología, gestión de cadenas de suministro y desarrollo de nuevos productos acuícolas. Para las empresas vietnamitas con capacidad de procesamiento, las materias primas acuícolas de alta calidad procedentes de la EFTA pueden contribuir al desarrollo de productos destinados al moderno mercado minorista o a la reexportación.
Elevar la competitividad
Al igual que ocurre con otros nuevos tratados de libre comercio, las ventajas arancelarias solo se convertirán en una verdadera ventaja competitiva cuando las empresas cumplan estrictos estándares de calidad, origen y desarrollo sostenible.
Nguyen Van Minh, director de la sociedad anónima Grupo de Alimentos Nghi Son, señaló que Suiza, Noruega e Islandia son mercados con estándares muy elevados. A medida que disminuyan los aranceles de importación, se endurecerán las barreras técnicas y los requisitos relativos a la trazabilidad, la calidad de los productos y la responsabilidad social.
El período hasta la firma del acuerdo, prevista para el cuarto trimestre de 2026, constituye una “etapa de oro” para que las empresas revisen urgentemente sus capacidades, completen la documentación de cumplimiento y preparen estrategias de acceso al mercado, a fin de aprovechar al máximo las ventajas del TLC.
Phung Thi Kim Thu, experta de mercado de la Asociación de Exportadores y Productores de Productos Acuícolas de Vietnam (VASEP), señaló que las empresas que quieran aprovechar eficazmente el mercado de la EFTA deben prepararse de manera integral, desde las zonas de cultivo, los buques pesqueros y las fuentes de materias primas hasta las plantas de procesamiento, la trazabilidad y las certificaciones de desarrollo sostenible.
Dado que muchos productos acuícolas vietnamitas utilizan parcialmente materias primas importadas o pasan por varias etapas de procesamiento, las empresas deben estudiar detenidamente los compromisos y las reglas de origen aplicables a cada código de expediente, los mecanismos de acumulación y los procedimientos de certificación de origen para evitar perder las ventajas del acuerdo.
Nguyen Thi Hoang Thuy, consejera comercial de Vietnam en Suecia, concurrente en Dinamarca, Noruega, Islandia y Letonia, afirmó que el mercado de la EFTA exige estándares elevados, pero estos son compatibles con la nueva orientación de desarrollo del país indochino, centrada en aumentar el valor añadido, mejorar la calidad del crecimiento y participar más profundamente en cadenas de suministro sostenibles y responsables.
“Las empresas deberían comenzar a prepararse desde ahora. Deben concentrar sus inversiones en calidad, innovación, transformación verde y establecer cuanto antes vínculos con los importadores. En la nueva etapa, las empresas que se adelanten en materia de estándares se adelantarán también en el mercado”, afirmó Hoang Thuy./.