Hanoi (VNA) - La recuperación de la producción y las exportaciones, la ola de inversiones en inteligencia artificial (IA), los flujos de inversión extranjera directa (IED) y una sólida base fiscal están impulsando la economía vietnamita. Sin embargo, las organizaciones internacionales también advierten de diversos riesgos que deben abordarse para mantener un crecimiento sostenible.
Según S&P Global Ratings, las exportaciones de Vietnam a los países de la ASEAN y la India aumentaron más del 12% durante los primeros ocho meses de 2026, contribuyendo a compensar la caída de la demanda en los mercados tradicionales de Europa y América del Norte.
Gracias a ello, el superávit de la cuenta corriente se estimó en el 2,8% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que las reservas de divisas equivalieron a más de cinco meses de importaciones, el nivel más alto en tres años.
El Banco Mundial (BM) señaló que los productos relacionados con la IA contribuyeron en más del 70% al crecimiento de las exportaciones, situando a Vietnam, junto con Malasia, entre los países líderes del Sudeste Asiático en la captación de inversiones en la cadena de valor de esta tecnología.
La IED continúa siendo un motor importante. De acuerdo con el banco UOB, durante los primeros nueve meses de 2026, el capital registrado de IED superó los 50,36 mil millones de dólares, un aumento interanual del 76,4%, mientras que el desembolsado alcanzó los 21 mil millones de dólares, un 12,1% más.
La base fiscal también recibe valoraciones positivas. El Fondo Monetario Internacional (FMI) señaló que la deuda pública de Vietnam disminuyó del 41,3% del PIB en 2020 al 30,5% en 2025, lo que amplía el margen fiscal para responder a las perturbaciones económicas. La agencia de calificación crediticia R&I considera que el nivel relativamente bajo de deuda pública permite aumentar la inversión en desarrollo sin comprometer su sostenibilidad.
Sobre esta base, varias instituciones han elevado sus previsiones de crecimiento del PIB de Vietnam para 2026. El banco Standard Chartered pronostica un crecimiento del 9,5%; UOB, del 9,2%; y S&P Global Ratings, del 8%. UOB también elevó su previsión para 2027 al 8,8%.
Cabe destacar que R&I mejoró la calificación crediticia del emisor soberano de Vietnam en moneda extranjera de BB+, con perspectiva positiva, a BBB-, con perspectiva estable, incorporando por primera vez al país al grupo de grado de inversión.
No obstante, la Oficina de Investigación Macroeconómica de la ASEAN+3 (AMRO) advirtió que el modelo de crecimiento basado en las exportaciones y la IED afronta desafíos ante el debilitamiento de sus motores tradicionales.
S&P Global Ratings indicó que las empresas con capital extranjero representan alrededor del 70% del valor total de las exportaciones, mientras que las compañías nacionales siguen siendo pequeñas y tienen una participación limitada en las redes internacionales de producción.
AMRO también enfatizó que el coeficiente incremental capital-producto (ICOR) de Vietnam promedió 6,43 en el período 2021-2025, por encima del 4,5 de Malasia, lo que evidencia la necesidad de mejorar la eficiencia de las inversiones.
El BM avisó que la elevada dependencia de los productos relacionados con la IA podría exponer las exportaciones a riesgos si se endurecen las condiciones financieras mundiales o si la demanda del mercado no acompaña el ritmo de las inversiones.
A ello se suma el aumento de las presiones inflacionarias. UOB informó que el índice de precios al consumidor (IPC) de septiembre de 2026 subió un 5,08% interanual y pronosticó que la inflación media anual alcanzará el 4,7%, por encima del objetivo gubernamental del 4,5%, debido al encarecimiento de la energía, la demanda interna y el elevado crecimiento del crédito. Standard Chartered también elevó su previsión de inflación para 2026 del 4,4% al 4,7%.
Los riesgos derivados del mercado tecnológico, la dependencia de la IED y las presiones sobre los precios plantean la necesidad de elevar la productividad, mejorar la eficiencia de las inversiones y fortalecer las empresas nacionales, con el fin de consolidar las bases para mantener el crecimiento económico de Vietnam en los próximos años./.