Hanoi (VNA) - Las exportaciones vietnamitas de productos pesqueros mantuvieron su ritmo de crecimiento en julio, consolidando el objetivo de alcanzar unos ingresos cercanos a los 12,5 mil millones de dólares en 2026.
No obstante, tras el fuerte impulso registrado en los primeros meses del año, el sector enfrenta una creciente presión derivada de la desaceleración de la demanda en algunos mercados, el aumento de la competencia y la aparición de nuevas barreras comerciales.
Según la Asociación de Productores y Exportadores de Productos Pesqueros de Vietnam (VASEP), las exportaciones del sector alcanzaron en julio de 2026 cerca de 1,02 mil millones de dólares, un 4,8% más que en el mismo mes del año anterior. En el acumulado de los siete primeros meses del año, el valor exportado ascendió a casi 6,78 mil millones de dólares, lo que representa un incremento interanual del 11,5%.
El camarón siguió siendo el principal producto de exportación, con ventas por casi 2,78 mil millones de dólares entre enero y julio, un 12,6% más que en el mismo período de 2025, equivalente a alrededor del 41% del valor total exportado por el sector.
Sin embargo, el ritmo de crecimiento se ha moderado debido a la creciente competencia del camarón ecuatoriano en mercados clave como Estados Unidos, la Unión Europea y Japón.
A ello se suma la aplicación por parte de Estados Unidos de un arancel adicional del 12,5% a los productos vietnamitas en virtud de la Sección 301, medida que ha reducido la competitividad de las empresas exportadoras.
Las exportaciones de pangasius alcanzaron cerca de 184 millones de dólares en julio, lo que supone una caída del 6,1% interanual.
Aun así, en el acumulado de los siete primeros meses del año sumaron casi 1,3 mil millones de dólares, un 8,8% más que en el mismo período del año anterior.
Aunque la demanda procedente de China y Estados Unidos muestra signos de desaceleración, el pangasius dispone de oportunidades para ampliar su cuota de mercado en Europa, favorecido por la reducción de la oferta de pescado blanco de captura y por el endurecimiento de los requisitos de trazabilidad aplicables a los productos pesqueros extractivos.
En el caso del atún, las exportaciones en julio superaron los 69 millones de dólares, manteniéndose prácticamente estables. Entre enero y julio totalizaron cerca de 524 millones de dólares, un 1,4% menos que un año antes. El sector continúa enfrentándose a la presión de los aranceles de importación impuestos por Estados Unidos, las estrictas exigencias técnicas y el impacto de la “tarjeta amarilla” por pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) aplicada por la Comisión Europea.
En contraste, las exportaciones de cangrejos, jaibas y moluscos continuaron mostrando un sólido dinamismo. Las ventas al exterior de cangrejos y jaibas alcanzaron casi 246 millones de dólares, con un crecimiento del 28,7%, mientras que las de moluscos con concha superaron los 178 millones de dólares, un 29,5% más, impulsadas por la recuperación de la demanda internacional y por unas condiciones más favorables de acceso al mercado estadounidense.
En cuanto a los mercados de destino, China (incluido Hong Kong) siguió destacando como el principal motor del crecimiento, con importaciones por cerca de 1,74 mil millones de dólares, un aumento del 34,5%. Las ventas a Estados Unidos apenas crecieron 0,3%, mientras que las destinadas a Japón aumentaron 2,6% y las dirigidas a los países miembros del CPTPP 8,1%. En cambio, los envíos a la Unión Europea, Corea del Sur, la ASEAN y Oriente Medio registraron descensos.
Según VASEP, para alcanzar el objetivo de exportaciones por un valor en torno a los 12,5 mil millones de dólares en 2026, el sector deberá resolver los cuellos de botella relacionados con el suministro de materias primas, la logística, el acceso al financiamiento y la disponibilidad de mano de obra.
Asimismo, será necesario acelerar la digitalización de los procedimientos de exportación, reforzar la promoción comercial, lograr cuanto antes el levantamiento de la “tarjeta amarilla” de la Unión Europea por pesca INDNR y prepararse de forma proactiva para hacer frente a las nuevas barreras comerciales.
A largo plazo, la capacidad de procesamiento de alto valor añadido, el cumplimiento de las normas ambientales y laborales y la garantía de la trazabilidad serán factores determinantes para fortalecer la competitividad de los productos pesqueros vietnamitas en los mercados internacionales./.