Hanoi (VNA) - La industria textil y de confecciones de Vietnam afronta tanto oportunidades como desafíos en un contexto marcado por la evolución compleja e impredecible del mercado mundial, lo que lleva a las empresas a mejorar la calidad del crecimiento, optimizar los costos de producción y reforzar su capacidad de adaptación con el objetivo de alcanzar en 2026 un volumen de exportaciones de unos 48 mil millones de dólares.
Esta meta constituye un hito importante que requiere esfuerzos coordinados de los organismos de gestión y de la comunidad empresarial. Las compañías están adoptando medidas para mantener los pedidos existentes, buscar nuevos socios y diversificar los mercados de exportación.
Truong Van Cam, vicepresidente de la Asociación de Textiles y Confecciones de Vietnam (VITAS), señaló que el sector se ve afectado de manera significativa por los cambios en las políticas comerciales y las barreras arancelarias en los principales mercados consumidores.
Estados Unidos, el mayor mercado de exportación de productos textiles y de confección de Vietnam, aplica actualmente un arancel del 12,5% a estos productos vietnamitas, lo que coloca a los exportadores del país en una posición menos favorable frente a algunos competidores sujetos a un arancel del 10%.
Van Cam señaló que el desafío va más allá de la diferencia arancelaria de 2,5 puntos porcentuales, ya que el aumento de los costos de producción y logística podría repercutir en los precios de venta, la conservación de los pedidos y la cuota de mercado de exportación.
Las empresas también afrontan el aumento de los precios de las materias primas, los suministros y los equipos de producción, junto con mayores costos de transporte y logística. Los retrasos en la entrega de tejidos y otros materiales de producción han alterado aún más los calendarios de fabricación y afectado los plazos de entrega.
Los pedidos para los últimos meses del año presentan una creciente diferenciación. Mientras algunas empresas ya han asegurado pedidos hasta septiembre u octubre y algunos fabricantes de prendas de punto cuentan con pedidos suficientes para mantener la producción hasta finales de año, numerosos fabricantes de confecciones todavía no han cerrado los pedidos correspondientes al cuarto trimestre como esperaban.
Ante esta situación, las empresas están pasando de priorizar el volumen de producción a centrarse en pedidos de mayor valor, con condiciones comerciales adecuadas y una mayor eficiencia productiva.
Al mismo tiempo, los requisitos técnicos y de sostenibilidad, cada vez más estrictos en mercados exigentes como la Unión Europea y Estados Unidos —incluidos los relativos a las normas laborales, la trazabilidad, las prácticas ambientales, sociales y de gobernanza (ESG), la producción ecológica, la economía circular y la reducción de las emisiones de carbono— se están convirtiendo en condiciones importantes para mantener y conseguir nuevos pedidos.
Según estadísticas de VITAS, las exportaciones textiles y de confecciones alcanzaron casi 31,7 mil millones de dólares en los primeros ocho meses de 2026, un aumento del 2,9% interanual.
Para hacer frente a las presiones del mercado, el sector está intensificando las actividades de promoción comercial, participando en importantes ferias internacionales, acelerando la transformación digital, mejorando la calidad de los productos, reforzando el control de los materiales de producción y aumentando el valor añadido.
Tran Van Quy, director general de la empresa textil Trung Quy, con sede en Ciudad Ho Chi Minh, señaló que la empresa ha asegurado pedidos hasta finales de año y añadió que un control eficaz de los costos, combinado con la calidad de los productos, permitirá a las empresas mantener su capacidad de adaptación.
Expertos señalaron que la meta de 48 mil millones de dólares también debe considerarse una oportunidad para que el sector mejore la productividad y aumente el valor añadido, sentando las bases para una competitividad más sostenible./.