Hanoi (VNA) - La viceprimera ministra vietnamita, Pham Thi Thanh Tra, firmó la Decisión N.º 2033/QD-TTg, por la que se aprueba la Estrategia Nacional de Desarrollo Infantil para el periodo 2026-2035, con una visión hasta 2045. El plan establece objetivos para promover el desarrollo integral de la infancia, garantizar su protección y asegurar el acceso equitativo a servicios esenciales.
La estrategia aspira a que, para 2030, todos los niños vivan en entornos seguros, saludables y felices, disfruten plenamente de sus derechos y tengan acceso equitativo a servicios de calidad en materia de salud, educación y protección, entre otros ámbitos.
También busca impulsar su desarrollo integral, sus habilidades para la vida, sus competencias digitales y su creatividad, especialmente entre los menores en situación de vulnerabilidad o que viven en zonas desfavorecidas. Con ello, se pretende contribuir a la formación de una fuerza laboral mejor preparada y al desarrollo sostenible y la integración internacional del país.
Para 2045, se prevé que todos los niños vietnamitas disfruten plenamente de sus derechos y tengan acceso equitativo a servicios de calidad en salud, educación, cultura, deportes, bienestar social y otros ámbitos esenciales. Asimismo, se espera que alcancen un desarrollo integral, sean capaces de adaptarse a la sociedad digital y a la integración internacional y contribuyan a la prosperidad y la felicidad del país como parte de una fuerza laboral altamente cualificada.
obertura de vacunación infantil superará el 95% en 2030
Para garantizar nacimientos seguros, una buena salud, una nutrición adecuada y un desarrollo físico óptimo, la estrategia fija como objetivo reducir la mortalidad infantil a menos de 10 fallecimientos por cada 1.000 nacidos vivos en 2030 y a menos de 8 en 2035.
Asimismo, se prevé que la cobertura de vacunación infantil en el marco del Programa Ampliado de Inmunización supere el 95% en 2030 y se mantenga por encima de ese umbral hasta 2035.
Con el fin de garantizar la igualdad de oportunidades en el acceso a una educación de calidad y fomentar la adquisición de conocimientos, valores y habilidades, así como la capacidad de adaptación a la era digital, el plan establece que la tasa de escolarización preescolar alcance el 97% en 2030 y se mantenga, como mínimo, en ese nivel hasta 2035. Además, se espera que, para 2035, el 95% de los estudiantes haya recibido formación en habilidades para la vida y competencias digitales.
Reducir al menos un 5% anual los casos de maltrato y abuso sexual infantil
Para proteger a los menores de la violencia, los abusos, la explotación, los accidentes y las lesiones, así como prestar apoyo a quienes se encuentran en circunstancias especiales, la estrategia establece una reducción anual de al menos el 5% en los casos de violencia y abuso sexual infantil hasta 2030. Entre 2031 y 2035, la disminución prevista será del 3% anual.
Se prevé que la tasa de trabajo infantil entre los menores de 5 a 17 años descienda por debajo del 1,1% en 2030 y se mantenga por debajo de ese nivel hasta 2035. También se busca reducir la mortalidad infantil por accidentes y lesiones a menos de 12 casos por cada 100.000 menores en 2030 y a menos de 11 en 2035.
Para 2030, todos los niños en circunstancias especiales deberán recibir el apoyo, la intervención y los servicios adecuados para satisfacer sus necesidades básicas, una cobertura que deberá mantenerse hasta 2035.
La estrategia también contempla ampliar el acceso de los menores a actividades culturales, deportivas, recreativas y de ocio. Para 2030, el 85% de las comunas, distritos y zonas especiales deberá disponer de instalaciones destinadas a actividades infantiles, porcentaje que aumentará al 90% en 2035.
Todas las unidades administrativas a nivel comunal contarán con personal especializado en infancia en 2027
La estrategia busca reforzar las capacidades de las familias y las redes de protección infantil, mejorar la coordinación entre sectores y acelerar la transformación digital.
Para 2030, deberán estar completados los sistemas de recopilación, normalización, actualización, conexión e intercambio de datos sobre la infancia, incluidos los relativos a menores víctimas de abusos o en riesgo de sufrir violencia, explotación o abandono, así como a aquellos que se encuentren en circunstancias especiales. Estos sistemas estarán alineados con el programa nacional de protección infantil y de prevención y reducción del trabajo infantil para el periodo 2026-2030.
El plan establece que, para 2030, el 85% de los padres y cuidadores disponga de los conocimientos y las competencias necesarios para favorecer el desarrollo integral de los niños en las distintas etapas de su vida. La proporción deberá aumentar al 95% en 2035.
Para 2027, todas las comunas, distritos y zonas especiales deberán contar con personal encargado de los asuntos relacionados con la infancia y establecer canales para recibir, derivar y gestionar información sobre la protección de los menores. También deberán garantizar el acceso a la Línea Nacional de Protección Infantil (111) y a los mecanismos de respuesta ante emergencias, que seguirán operativos hasta 2035.
Para alcanzar estos objetivos, la estrategia establece una serie de prioridades: perfeccionar las políticas y la gestión pública; reforzar la atención sanitaria, la nutrición y el desarrollo físico; mejorar la calidad educativa y fomentar las competencias necesarias para la futura fuerza laboral; proteger a los menores y garantizar entornos seguros, saludables y acogedores; promover su participación en actividades culturales, deportivas y recreativas; impulsar la transformación digital y mejorar la gestión, el seguimiento y la evaluación de los datos sobre la infancia; sensibilizar a la sociedad y reforzar las capacidades en materia de derechos y desarrollo integral infantil; así como movilizar recursos legítimos y ampliar la cooperación internacional./.