Hanoi (VNA) El hecho de que Vietnam entra por primera vez en el ranking de los 50 principales ecosistemas de startups a nivel global demuestra una mejora significativa en la posición del ecosistema de innovación del país indochino en el mapa mundial.
Sin embargo, detrás de este ascenso subsisten grandes desafíos en lo que respecta a la calidad de las empresas emergentes, la capacidad de comercializar la tecnología, el acceso al capital y la creación de un entorno de apoyo lo suficientemente sólido como para generar entidades tecnológicas competitivas a nivel internacional.
Espacios de desarrollo diversos
Según el informe del Índice Global del Ecosistema de Startups 2026, publicado recientemente por StartupBlink, Vietnam ostenta actualmente su mejor posición en la historia, situándose en el puesto 50 a nivel mundial. Esta clasificación anual, que se publica desde 2017, se basa en datos de más de 100 países y mil ciudades.
En particular, además de la primera entrada de Ciudad Ho Chi Minh en el top 100, liderando así el Sudeste Asiático en términos de ecosistema global de startups (en el puesto 98), StartupBlink también dijo que Hanoi, Da Nang y Hai Phong están emergiendo como centros de innovación.
Esto se considera una señal positiva, que refleja los esfuerzos para mejorar el entorno de innovación, promover conexiones de inversión y desarrollar la comunidad de startups a lo largo de los años.
Vietnam cuenta actualmente con aproximadamente 4.000 empresas emergentes, 208 fondos de inversión, 84 incubadoras y más de 20 centros de apoyo al emprendimiento a nivel nacional y local, con una valoración total de alrededor de 75 mil millones de dólares.
Vietnam está impulsando activamente políticas en materia de ciencia, tecnología, innovación y transformación digital. En abril de 2026, el Gobierno emitió la Resolución n.º 86/NQ-CP sobre la Estrategia Nacional para Emprendimiento Innovador, considerada una "brújula" en este ámbito.
Según previsiones, Vietnam aspira a aumentar significativamente el número de empresas emergentes para 2030, desarrollar negocios derivados de institutos de investigación y universidades, y establecer centros de innovación en Hanoi, Da Nang y Ciudad Ho Chi Minh.
Esto demuestra que el Gobierno no solo estimula el movimiento de las startups, sino que está adoptando un enfoque más sistemático para el desarrollo de los ecosistemas.
También ha publicado una lista estratégica nacional de tecnologías, que identifica numerosas áreas prioritarias, como la inteligencia artificial (IA), los semiconductores, la robótica, la tecnología cuántica, el hidrógeno verde, los satélites de órbita baja y la infraestructura digital básica. Estos son nuevos espacios de desarrollo para las empresas emergentes vietnamitas en el futuro.
Resulta necesario el acompañamiento de las políticas
A pesar de haber alcanzado una posición destacada en el ecosistema de startups, los expertos evaluaron que esto no significa necesariamente que las startups vietnamitas se estén desarrollando de forma lo suficientemente sostenible como para convertirse en un sector de la economía digital similar al de naciones líderes en startups como Singapur o Corea del Sur.
Una de las limitaciones más notables para las empresas emergentes vietnamitas reside en las políticas, que, a pesar del importante apoyo recibido en los últimos años, aún no han abordado por completo los "aspectos ocultos" de los proyectos de emprendimiento.
Trinh Minh Giang, presidente del grupo Venture Management Consulting, analizó que, en esencia, las startups son un modelo con una tasa de fracaso muy alta, pero las políticas para apoyar este proceso y los relanzamientos son limitadas, entre otros aspectos relativos.
En realidad, las políticas de apoyo a las empresas emergentes nacionales deben ser más integrales. No deberían centrarse únicamente en las etapas iniciales, como la creación y la captación de fondos, sino también abarcar las fases de desarrollo más completas, incluidos los mecanismos de gobernanza o la gestión de fracasos, compartió.
Mientras tanto, el economista Nguyen Thanh Doan afirmó que, actualmente, la mayoría de las empresas emergentes vietnamitas aún sufren debilidades inherentes, siendo su reducido tamaño uno de los principales desafíos.
En realidad, las fortalezas de los proyectos de emprendimiento en el país residen en sus ideas y la captación de fondos inicial, pero cuando pasan a la siguiente etapa, sus limitaciones se hacen evidentes de inmediato.
Las barreras a las que suelen enfrentarse los proyectos durante el desarrollo de productos o la expansión a mercados internacionales no son solo el capital y los recursos, sino también las cuestiones legales.
Esto significa que la mayoría de las startups, a pesar de su rápido crecimiento, no logran mantenerse a largo plazo. Por otro lado, es necesario un mecanismo de coordinación estrecha entre empresas emergentes, los institutos de investigación y las universidades para facilitar el acceso de los proyectos de startups a recursos humanos de alta calidad.
Con el fin de avanzarse en la materia, Vietnam necesita seguir teniendo mecanismos y políticas para apoyar este campo, tales como mecanismo de prueba controlada, capital público para el emprendimiento y, lo más importante, un entorno legal que sea lo suficientemente flexible, que siga de cerca las necesidades reales de los nuevos sectores tecnológicos./.