Hanoi (VNA) - En un contexto marcado por prolongadas olas de calor que han incrementado significativamente la demanda de electricidad, el ahorro energético ha dejado de ser una simple recomendación para convertirse en una prioridad nacional con el objetivo de garantizar un suministro eléctrico estable y reforzar la seguridad energética del país.
Este enfoque responde al espíritu de la Directiva 10/CT-TTg de 2026, sobre el fortalecimiento del ahorro de electricidad y el desarrollo de la energía solar en tejados, cuyas orientaciones comienzan a reflejarse en la vida cotidiana de hogares, empresas y establecimientos comerciales y de servicios.
En destinos turísticos como Cua Lo, en la provincia de Nghe An, y Thien Cam, en Ha Tinh, donde el aumento del número de visitantes ejerce una fuerte presión sobre la red eléctrica durante la temporada alta, numerosas empresas han adoptado medidas para optimizar el consumo de energía.
Uno de los ejemplos es el hotel Muong Thanh Cua Lo, que, en lugar de reducir la calidad de sus servicios, ha modernizado sus equipos con tecnologías de mayor eficiencia energética y reorganizado el funcionamiento de instalaciones de alto consumo, como las lavanderías industriales, para evitar las horas de máxima demanda. Estas medidas han permitido reducir los costos operativos y, al mismo tiempo, aliviar la carga sobre el sistema eléctrico.
De manera similar, varios restaurantes de Ha Tinh han logrado disminuir en más de un 10% sus facturas mensuales de electricidad tras sustituir equipos antiguos por otros de mayor eficiencia energética.
Paralelamente, cada vez más empresas y hogares optan por instalar sistemas solares fotovoltaicos en los tejados como una solución sostenible a largo plazo. En el barrio de Cua Lo, cerca del 20% de los hoteles ya utilizan esta fuente de energía para reducir costos y contribuir a disminuir la presión sobre la red durante los períodos de mayor consumo. El sector eléctrico recomienda que los usuarios con un consumo mensual igual o superior a mil kilovatios-hora (kWh) evalúen la inversión en este tipo de sistemas.
Sin embargo, los especialistas advierten que la tecnología, por sí sola, no basta para garantizar un uso eficiente de la energía. Hábitos cotidianos como dejar encendido el calentador de agua cuando no se utiliza, mantener las luces encendidas en espacios vacíos o ajustar el aire acondicionado a temperaturas excesivamente bajas, entre 20 y 21 grados Celsius, continúan siendo algunas de las principales causas del desperdicio de electricidad y del desgaste prematuro de los equipos.
Los expertos coinciden en que la seguridad energética constituye una responsabilidad compartida por toda la sociedad. Cuando hogares, empresas e instituciones adoptan hábitos de consumo más eficientes y hacen un uso racional de la electricidad, las pequeñas acciones individuales se convierten en una contribución colectiva que fortalece la seguridad energética nacional y favorece el desarrollo verde y sostenible de Vietnam./.