Hanoi (VNA) - En el contexto de la Cuarta Revolución Industrial, que avanza con fuerza en Vietnam, la educación y formación profesional enfrenta la presión de renovarse integralmente para responder a las exigencias de la transformación digital.
La orientación para este proceso proviene del espíritu de la Resolución 57-NQ/TW sobre desarrollo científico y tecnológico, innovación y transformación digital nacional, junto con la Resolución 71-NQ/TW sobre renovación de la educación y la formación.
Al valorar la combinación de ambas políticas, el profesor y académico Nguyen Quoc Sy, presidente del Instituto Tecnológico VinIT, afirmó que las dos resoluciones se complementan estrechamente: la Resolución 57 fija el objetivo de formar recursos humanos de alta calidad, mientras que la Resolución 71 crea mecanismos de autonomía para que las instituciones educativas puedan alcanzarlo.
La convergencia de estas políticas exige a las escuelas cambiar de raíz su enfoque de gestión. En lugar de formar según las capacidades disponibles, las instituciones deben orientar la formación hacia las necesidades reales del mercado laboral.
Nguyen Quoc Sy subrayó que, en la era de la inteligencia artificial y los macrodatos, el conocimiento especializado cambia con gran rapidez. Por ello, el objetivo de la educación ya no debe ser transmitir conocimientos estáticos, sino desarrollar la capacidad de adaptación a las nuevas tecnologías para que los estudiantes respondan a las demandas del mercado en cada etapa.
Para reducir la distancia entre las aulas y la realidad productiva, el modelo de formación dual se considera una solución clave.
El profesor asociado y doctor Nguyen Huu Quynh, vicerrector de la Universidad CMC, destacó un cambio importante: antes las empresas participaban solo en las prácticas finales, mientras que ahora acompañan todo el proceso, desde el diseño curricular y los materiales didácticos hasta la enseñanza y la contratación. Nguyen Quoc Sy añadió que la formación dual debe aplicarse de manera sustancial, permitiendo a los estudiantes acceder al entorno laboral real desde los primeros años de estudio.
Desde la perspectiva empresarial, Nguyen Van Luu, director general de la empresa Dong Tam High-Tech Agriculture JSC, afirmó que participar en la formación responde a una necesidad propia de las empresas.
Señaló que, si la mano de obra no se forma conforme a la realidad productiva, las compañías deben invertir más tiempo y recursos en capacitación adicional. En sectores estratégicos como la agricultura de alta tecnología, los trabajadores necesitan dominar equipos inteligentes y la gestión de datos desde su etapa de formación.
Para garantizar la sostenibilidad de este modelo, los expertos consideran necesario establecer mecanismos que armonicen los intereses del Estado, las instituciones educativas y las empresas, incluidos incentivos fiscales y fondos de apoyo al desarrollo de competencias profesionales.
Finalmente, la eficacia de la formación debe medirse por la calidad de los egresados, la tasa de empleo y la capacidad de los técnicos para dominar tecnologías modernas dentro de la economía digital./.