Hanoi (VNA)- La Resolución No. 10-NQ/TW del Buró Político del Partido Comunista de Vietnam sobre el desarrollo económico con inversión extranjera directa (IED) reconoce a este sector como “una parte importante de la economía nacional”.
Según diversos especialistas, esta decisión representa un cambio significativo en la estrategia de atracción de inversiones de Vietnam, al pasar de priorizar el volumen de capital a centrarse en la tecnología, la innovación, el valor agregado y el desarrollo sostenible.
Los expertos consideran que la resolución establece una sólida base política para que Vietnam evolucione desde un modelo orientado a captar proyectos intensivos en mano de obra hacia otro basado en la selección proactiva de inversiones de alta calidad, capaces de impulsar la innovación tecnológica y fortalecer la autonomía económica del país.
Bruno Jaspaert, presidente de EuroCham, afirmó que el reconocimiento de la IED como un componente esencial de la economía nacional transmite un mensaje claro que refuerza la confianza de los inversionistas europeos y crea condiciones favorables para compromisos de inversión a largo plazo en Vietnam.
Por su parte, Bianca Wong, vicepresidenta de FedEx para el Sudeste Asiático, señaló que la Resolución No. 10 refleja el compromiso de Vietnam con la construcción de un entorno de inversión transparente, estable y orientado a atraer proyectos de alta calidad, en consonancia con las estrategias de desarrollo a largo plazo de las empresas y con el objetivo de convertir al país en un eslabón clave dentro de las cadenas globales de suministro de alta tecnología.
Nguyen Ba Luan, representante de Cargill Vietnam, destacó que el valor de la IED ya no radica únicamente en el volumen de capital, sino también en la transferencia de tecnología, conocimientos, capacidades de gestión y conexiones con las cadenas globales de valor.
En este sentido, explicó que Cargill materializa esta visión mediante la transferencia de estándares de bioseguridad y el apoyo a los agricultores vietnamitas para elevar su capacidad productiva conforme a normas internacionales.
De acuerdo con las directrices de la Resolución No. 10, Vietnam está reorientando su estrategia desde la simple captación de capital hacia la construcción de una plataforma de inversión estratégica basada en la calidad, la eficiencia, la transferencia tecnológica y la integración en las cadenas globales de valor.
Durante el primer semestre de 2026, Vietnam atrajo 34,6 mil millones de dólares estadounidenses en inversión extranjera directa registrada, un aumento del 61% respecto al mismo período del año anterior.
Solo la industria manufacturera y de procesamiento recibió más de 18,4 mil millones de dólares, equivalentes al 53,3% del total registrado.
Asimismo, los nuevos proyectos incorporan cada vez con mayor frecuencia criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) y objetivos de emisiones netas cero.
Según Bruno Jaspaert, para convertir esta política en una verdadera ventaja competitiva, Vietnam deberá continuar impulsando la reforma administrativa, facilitando que las empresas concentren sus recursos en la innovación, la transición ecológica y el desarrollo del capital humano.
Además, advirtió que la disponibilidad de talento cualificado será uno de los principales desafíos durante los próximos cinco años.
De acuerdo con el Índice de Confianza Empresarial (BCI), la proporción de empresas preocupadas por la escasez de trabajadores altamente cualificados aumentó del 23% en el cuarto trimestre de 2025 al 38% en el segundo trimestre de 2026.
En este contexto, consideró prioritario fortalecer la formación especializada, desarrollar un mayor número de ingenieros altamente cualificados y consolidar sistemas de certificación y acreditación con estándares internacionales.
Desde el ámbito académico, el doctor Joel Hassan, profesor de la Universidad RMIT Vietnam, subrayó que la capacidad de absorber nuevas tecnologías depende de una estrecha colaboración entre el Estado, las universidades y el sector empresarial.
A su juicio, este modelo de cooperación tripartita permitirá impulsar la investigación, facilitar la transferencia tecnológica y fortalecer la capacidad productiva del país.
Los especialistas coinciden en que reconocer a la inversión extranjera directa como un componente fundamental de la economía nacional constituye solo el primer paso. El verdadero éxito dependerá de la capacidad de Vietnam para transformar los compromisos en fortaleza interna mediante una infraestructura moderna, recursos humanos altamente cualificados, innovación continua y una cooperación eficaz entre el Estado, las instituciones académicas y las empresas./.