Hanoi (VNA) - Vietnam cuenta con unos cuatro millones de hectáreas de bosques plantados destinados a la producción, con más de un millón de hogares dedicados a la silvicultura y miles de empresas de procesamiento y exportación. Sin embargo, la débil articulación de la cadena de valor sigue siendo el principal obstáculo para aumentar el valor añadido de la industria.
Según la Asociación de la Madera y Productos Forestales de Vietnam, alrededor del 74% de la madera de bosques plantados se destina a la producción de astillas y pellets, mientras que otro 18% se utiliza para fabricar madera contrachapada y tableros LVL. Aunque estos segmentos consumen hasta el 80% de las materias primas, solo generan entre tres y cuatro mil millones de dólares de los 18 mil millones de dólares de exportaciones del sector.
En cambio, el procesamiento profundo, que incluye muebles de interior y exterior y tableros ensamblados, utiliza apenas el 20% de las materias primas, pero genera entre 14 mil millones y 15 mil millones de dólares en exportaciones.
La Asociación considera necesario fortalecer los vínculos empresariales y elevar el valor de la cadena de suministro para impulsar la economía circular y la producción verde. No obstante, para garantizar suficiente madera destinada al procesamiento profundo, es fundamental aumentar los ingresos de los productores forestales, que actualmente siguen siendo bajos.
Ngo Sy Hoai, vicepresidente y secretario general de la Asociación, señaló que la fragmentación de las tierras forestales continúa siendo un importante obstáculo. Aunque la Ley de Tierras permite a los propietarios forestales ceder o arrendar tierras y realizar operaciones como hipotecas, aportaciones de capital y cooperación en inversiones, la concentración de tierras y la coordinación entre los hogares siguen siendo difíciles. Esto impide a las empresas establecer zonas concentradas de suministro.
Vietnam ha adoptado políticas sobre bosques de madera de gran tamaño, certificación forestal y créditos de carbono, además de participar en mecanismos internacionales como el Acuerdo Voluntario de Asociación/Aplicación de las Leyes, Gobernanza y Comercio Forestales (VPA/FLEGT) y el Reglamento de la Unión Europea sobre productos libres de deforestación (EUDR). Sin embargo, la falta de una cadena de suministro estable continúa siendo el principal “cuello de botella”.
La Asociación promoverá que las empresas aumenten el uso de madera nacional certificada y de fuentes legales, digitalicen los registros de trazabilidad y se preparen para cumplir las exigencias del EUDR. También fomentará contratos a largo plazo con propietarios forestales, cooperativas y hogares, así como el apoyo en semillas, técnicas y certificación forestal.
Ha Cong Tuan, presidente de la Asociación de Ciencias Económicas Agrícolas y Desarrollo Rural de Vietnam, propuso pasar de un modelo centrado en apoyar la plantación forestal aislada a desarrollar un ecosistema sostenible de cadena de valor.
Los hogares productores deberían convertirse en socios de las empresas, mientras estas deberían invertir directamente en las zonas de materias primas y participar en todo el proceso productivo. Las cooperativas actuarían como puente entre productores y empresas, dijo.
También propuso créditos adaptados al ciclo productivo forestal y financiación preferencial para las empresas que inviertan en zonas de materias primas y garanticen la compra de productos durante todo el ciclo.
Los expertos recomiendan además ampliar el ciclo de explotación forestal de los actuales cinco años o menos a entre 6 y 10 años, e incluso 12 años. Para ello, el Instituto de Ciencias Forestales de Vietnam, la Asociación y las empresas podrían desarrollar modelos piloto de unas 2 hectáreas, con una inversión limitada pero un elevado potencial para aumentar el valor añadido./.