Hanoi (VNA) - La Resolución N.º 10-NQ/TW del Buró Político sobre el desarrollo de la economía con inversión extranjera directa (IED) sitúa como eje central la atracción de una nueva generación de inversiones orientadas a la economía verde y digital, estrechamente vinculadas a la transferencia tecnológica y al fortalecimiento de los vínculos con las empresas nacionales.
Especialistas consideran que esta estrategia representa un impulso decisivo para el desarrollo sostenible de Vietnam, aunque también plantea importantes retos en materia de infraestructura y cumplimiento de los estándares ambientales internacionales.
Infraestructura moderna para captar inversiones sostenibles
El profesor asociado y doctor Nguyen The Chinh, vicepresidente de la Asociación de Economía Ambiental de Vietnam, afirmó que el desarrollo de un ecosistema integral para la inversión extranjera, sustentado en infraestructura logística, plataformas de datos y un sistema energético moderno, será determinante para que Vietnam mantenga su competitividad en un contexto de reconfiguración de las cadenas globales de suministro hacia modelos más sostenibles.
A su juicio, los elevados costos logísticos continúan siendo una de las principales desventajas del país frente a otras economías de la región, al incrementar los costos de producción y reducir la competitividad nacional. A ello se suma la falta de integración entre las redes de transporte, los centros logísticos y la aplicación de tecnologías digitales, factores que dificultan la llegada de inversiones extranjeras de alto valor añadido.
El especialista advirtió además que garantizar un suministro estable de energía limpia se ha convertido en un desafío estratégico, debido a que las grandes corporaciones multinacionales exigen cada vez con mayor rigor el cumplimiento de los criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) y de sus compromisos de alcanzar emisiones netas cero (Net Zero).
En este escenario, un sistema energético insuficiente o con una lenta transición hacia las energías renovables podría reducir significativamente el atractivo de Vietnam como destino de inversión.
Con el objetivo de superar estos desafíos, Nguyen The Chinh propuso acelerar la modernización de la infraestructura nacional mediante la mejora y conexión de las redes de transporte por carretera, ferrocarril, vía marítima y aérea, junto con el desarrollo de puertos, terminales y centros logísticos que permitan optimizar los costos de distribución.
Asimismo, destacó la necesidad de impulsar la transformación digital y la automatización de la gestión logística para incrementar la eficiencia operativa y la transparencia.
También subrayó la importancia de desarrollar parques industriales y zonas económicas verdes que cumplan con estándares internacionales, con el fin de responder a las crecientes exigencias de los grandes inversionistas.
Paralelamente, recomendó reforzar el apoyo a las empresas para cumplir los compromisos de Net Zero, acelerar la expansión de la infraestructura de transmisión de energías renovables prevista en el Plan Maestro Nacional de Electricidad VIII, aprovechar el potencial de la energía eólica y solar, y avanzar en la construcción de las centrales nucleares de Ninh Thuan para garantizar un suministro eléctrico estable.
En el ámbito financiero, el experto propuso incentivar a las entidades de crédito para ofrecer préstamos preferenciales y apoyo en las tasas de interés destinados a proyectos de inversión extranjera orientados a la economía verde, la economía circular, la eficiencia energética y el uso sostenible de los recursos naturales.
Asimismo, enfatizó que toda inversión, nacional o extranjera, debe evaluarse desde una perspectiva que equilibre los beneficios económicos con los impactos ambientales y sociales.
Nuevos mecanismos para impulsar una plataforma nacional de inversión estratégica
Al analizar el objetivo de transformar a Vietnam en una plataforma nacional de inversión estratégica, establecido en la Resolución 10-NQ/TW, el profesor asociado y doctor Nguyen Thuong Lang, profesor del Instituto de Comercio y Economía Internacional de la Universidad Nacional de Economía, sostuvo que el país necesita adaptar su modelo de gestión a la nueva tendencia mundial, en la que la inversión extranjera privilegia cada vez más la innovación y el alto contenido tecnológico.
En este sentido, defendió la necesidad de profundizar la descentralización administrativa y otorgar mayor autonomía a los gobiernos locales para promover inversiones y diseñar incentivos adaptados a sus ventajas competitivas.
A su juicio, ampliar el espacio de desarrollo mediante una mayor integración regional permitirá crear ecosistemas industriales y mercados de mayor escala, capaces de atraer a grandes corporaciones multinacionales e instituciones financieras internacionales para proyectos de inversión a gran escala.
Nguyen Thuong Lang propuso además la aplicación de mecanismos regulatorios de prueba o sandbox, mediante la selección de entre una y tres localidades representativas de las principales regiones económicas para experimentar políticas innovadoras antes de extenderlas al resto del país.
Asimismo, consideró que modelos como las zonas de libre comercio y los puertos francos deberían implementarse inicialmente en ciudades con infraestructura consolidada, como Hai Phong y Da Nang, sin dejar de aprovechar el potencial de Hue para desarrollar un ecosistema basado en el turismo, los servicios de alto valor añadido y el crecimiento verde.
Según el académico, este modelo permitiría eliminar los principales obstáculos que enfrentan los proyectos interprovinciales, especialmente aquellos relacionados con los procedimientos de uso del suelo, la planificación territorial y la falta de coordinación entre las infraestructuras de las distintas provincias. Además, facilitaría la integración de los centros de libre comercio con polos financieros, tecnológicos y urbanos modernos.
Para materializar los objetivos de la Resolución 10-NQ/TW, Nguyen Thuong Lang planteó tres líneas de acción prioritarias: crear organismos regionales con capacidad efectiva para coordinar la captación de inversión extranjera; establecer un marco jurídico específico para las zonas de libre comercio y los puertos francos, acompañado de incentivos fiscales, procedimientos aduaneros simplificados, políticas migratorias favorables para especialistas foráneos y mecanismos de resolución de controversias alineados con las prácticas internacionales; y, finalmente, fortalecer la coordinación entre provincias mediante la creación de bancos de suelo industrial compartidos, la armonización de los procedimientos de compensación y liberación de terrenos, y la implantación de un sistema nacional de ventanilla única para los proyectos de infraestructura técnica./.