El Cairo (VNA) – Más de un siglo después de que el joven patriota Nguyen Tat Thanh llegara a la ciudad portuaria egipcia de Port Said durante su travesía en busca del camino para salvar a la nación, aquella histórica escala sigue siendo evocada por numerosos académicos y dirigentes egipcios como un momento significativo en la trayectoria revolucionaria del Presidente Ho Chi Minh y uno de los primeros vínculos entre el movimiento revolucionario vietnamita y el mundo árabe-africano.
Así lo afirmó Salah Adly Abdelhafiz, secretario general del Partido Comunista Egipcio, en declaraciones a un corresponsal de la Agencia Vietnamita de Noticias en El Cairo, con motivo del 115.º aniversario de la partida del presidente Ho Chi Minh en busca de la liberación nacional (5 de junio de 1911).
Añadió que, aunque la visita a Port Said fue breve, tuvo un profundo valor simbólico para las futuras relaciones entre Vietnam y Egipto.
Ubicada en la entrada norte del Canal de Suez, la estratégica vía marítima que une el mar Mediterráneo con el mar Rojo, Port Said era a comienzos del siglo XX un dinámico centro del comercio internacional. Al mismo tiempo, reflejaba con claridad las profundas contradicciones sociales de la etapa colonial en Egipto.
Según Salah Adly, durante su paso por Egipto, Nguyen Tat Thanh pudo observar de primera mano la realidad social bajo el dominio colonial, marcada por la marcada división entre la clase gobernante y los trabajadores locales.
La experiencia de Ho Chi Minh en Egipto contribuyó a que comprendiera que los pueblos oprimidos del sudeste asiático y del norte de África compartían una misma realidad bajo la dominación colonial, señaló.
“Estas primeras vivencias ayudaron a Nguyen Tat Thanh a comprender desde muy temprano que la opresión no era exclusiva de Vietnam, sino una situación común en muchos países colonizados. A partir de ello, fue formando gradualmente una visión sobre el carácter global del colonialismo, abriendo así un nuevo rumbo para la lucha de liberación nacional de Vietnam en los años posteriores”, comentó.
Añadió que ese pensamiento internacionalista se convirtió más adelante en la base de la solidaridad y la cooperación de Vietnam con los países en desarrollo, entre ellos Egipto.
Tras alcanzar la independencia, Vietnam y Egipto establecieron rápidamente relaciones diplomáticas en 1963 y compartieron numerosas posiciones comunes en los movimientos de liberación nacional y en foros internacionales.
Puede afirmarse que la temprana visión de Ho Chi Minh contribuyó a forjar el espíritu de “solidaridad Sur-Sur” en la política exterior vietnamita, teniendo a Egipto como uno de sus socios más representativos, sostuvo el secretario general del Partido Comunista Egipcio.
Según explicó, la escala en Port Said en 1911 no generó de manera directa vínculos diplomáticos, pero sí sembró una “semilla de conciencia” que contribuyó a construir la base ideológica de la amistad y solidaridad que posteriormente se desarrolló entre Vietnam y Egipto.
Al referirse a las relaciones bilaterales, destacó que los vínculos entre ambos países se han mantenido estables y han mostrado avances positivos.
Los dos países, que establecieron relaciones diplomáticas en 1963, mantienen intercambios regulares de delegaciones y una estrecha coordinación en foros internacionales.
En particular, la visita del entonces presidente Luong Cuong a Egipto en 2025 dio un nuevo impulso a los lazos bilaterales.
La cooperación económica también ha registrado progresos, con un crecimiento gradual del comercio bilateral. Vietnam exporta productos agrícolas y bienes de consumo, mientras que Egipto representa una importante puerta de acceso a los mercados africanos y de Oriente Medio.
Asimismo, la cooperación en cultura, educación e intercambios entre pueblos continúa fortaleciéndose.
No obstante, señaló que aún existe un amplio potencial por explotar, especialmente en los ámbitos de inversión y logística, y consideró que ambos países pueden ampliar significativamente su cooperación en el futuro.
En esta ocasión, Salah Adly felicitó a Vietnam por sus recientes logros en materia de desarrollo.
“Desde la perspectiva de un amigo que siempre ha admirado profundamente a Vietnam, considero que los recientes avances del país son sumamente positivos y dignos de reconocimiento”.
La exitosa organización del XIV Congreso Nacional del Partido demuestra la capacidad organizativa, la estabilidad política y la visión estratégica de largo plazo de Vietnam.
La conformación del nuevo Gobierno refleja la determinación de continuar impulsando las reformas administrativas, mejorar la eficiencia de la gobernanza y adaptarse a un contexto internacional cada vez más cambiante.
Aún más impresionante es que Vietnam está entrando en una nueva etapa de desarrollo, no solo manteniendo el crecimiento económico, sino también priorizando la calidad, la innovación y el fortalecimiento de su posición internacional, afirmó.
El espíritu del “ascenso de la nación” refleja una creciente confianza sustentada en la historia, la identidad nacional y los logros alcanzados en el desarrollo del país. “Desde la perspectiva de Egipto, vemos a Vietnam como un modelo exitoso de país en desarrollo”.
“Consideramos a Vietnam un ejemplo exitoso de nación en desarrollo que ha sabido combinar eficazmente la estabilidad política con el dinamismo económico”, subrayó.
Añadió que estos logros no solo tienen significado para Vietnam, sino que también representan una fuente de inspiración y aliento para los países de África y Oriente Medio, incluido Egipto.
Finalmente, expresó su confianza en que, con el impulso actual, Vietnam continuará desempeñando un papel cada vez más relevante en la escena internacional, abriendo nuevas oportunidades para profundizar la amistad y la cooperación sustantiva entre ambos países en los próximos años./.