Hanoi (VNA) - El primer ministro vietnamita, Le Minh Hung, instó hoy al sector bancario a renovar su enfoque de gestión de la política monetaria para mantener la estabilidad macroeconómica, controlar la inflación y, al mismo tiempo, garantizar los recursos financieros necesarios para impulsar un crecimiento rápido y sostenible.
Durante una reunión con el Banco Estatal de Vietnam y las entidades de crédito, el jefe de Gobierno destacó los avances registrados en los primeros siete meses del año, cuando la política monetaria se aplicó de manera proactiva y flexible y en coordinación con la política fiscal. Estas medidas contribuyeron a mantener la estabilidad macroeconómica, controlar la inflación y orientar el crédito hacia la producción, los negocios y los principales motores del crecimiento.
Le Minh Hung reconoció también los esfuerzos del sector bancario para garantizar la seguridad del sistema, avanzar en la reestructuración de las entidades de crédito vinculada al tratamiento de los préstamos morosos y acelerar la transformación digital y la reforma administrativa.
Sin embargo, señaló que persisten desafíos relacionados con la capacidad de respuesta de la política monetaria, el suministro de capital a la economía, el marco institucional, la eficacia de las inspecciones y la supervisión, la calidad de las entidades de crédito y los procedimientos administrativos. También advirtió sobre los riesgos derivados de los delitos tecnológicos, el fraude en línea y las estafas financieras.
El primer ministro definió al sistema monetario y bancario como la “sangre vital” de la economía y subrayó que su primera prioridad debe ser preservar la estabilidad macroeconómica y los principales equilibrios, reforzar la capacidad de resistencia y garantizar un sistema bancario seguro, saludable, transparente y eficiente.
En este sentido, pidió al Banco Estatal adoptar un enfoque más proactivo, moderno, flexible e innovador y encontrar un equilibrio adecuado entre el control de la inflación y el apoyo al crecimiento. Para ello, deberá establecer escenarios concretos y umbrales de alerta y ajustar oportunamente herramientas como los tipos de interés, el tipo de cambio, la oferta monetaria, la liquidez y el crédito.
Señaló que esta capacidad de respuesta será especialmente importante para alcanzar el objetivo de crecimiento económico de dos dígitos en 2026 y en el período 2026-2030, sobre la base de datos, evaluaciones y previsiones precisas.
El jefe de Gobierno pidió mantener estable el nivel general de los tipos de interés y reducir de forma efectiva los tipos de los préstamos, al tiempo que se garantiza que el crédito llegue al sector, momento, destinatario y propósito adecuados.
En particular, los recursos deberán priorizar la producción, las exportaciones, las tecnologías avanzadas, las industrias auxiliares, la agricultura, la innovación, la vivienda social y de alquiler, las infraestructuras esenciales y los proyectos nacionales prioritarios.
El Banco Estatal deberá seguir ajustando el crecimiento del crédito a los objetivos fijados para 2026, pero sin convertirlos en un “techo rígido”. La gestión deberá adaptarse a la evolución real de la economía para garantizar una distribución eficiente de los recursos.
Asimismo, Le Minh Hung pidió acelerar la revisión y actualización del marco jurídico del sector bancario y coordinarse con los organismos competentes para completar los proyectos de modificación de las leyes relacionadas con el Banco Estatal, la prevención y lucha contra el blanqueo de capitales y las entidades de crédito, con vistas a su aprobación durante el período de sesiones parlamentarias de agosto de 2026.
El primer ministro ordenó además completar en agosto el proyecto de modernización del sistema bancario y reforzar la capacidad de acceso al capital de las empresas, especialmente de las pequeñas y medianas.
En materia de supervisión, pidió pasar a un modelo de vigilancia temprana y a distancia, reforzar los sistemas de alerta y realizar inspecciones especializadas para detectar y sancionar con rapidez las infracciones, especialmente las relacionadas con la propiedad, la concesión de créditos, la gestión de préstamos y el cumplimiento de las normas de seguridad bancaria.
Las entidades de crédito, por su parte, deberán mejorar la gestión de riesgos, los controles internos y su capacidad financiera, además de acelerar la transformación digital y garantizar la seguridad y continuidad de los sistemas tecnológicos y de pago.
El premier también pidió al Ministerio de Finanzas y a los organismos y autoridades locales trabajar coordinadamente con el Banco Estatal para desarrollar el mercado de capitales, apoyar a empresas y ciudadanos mediante medidas fiscales y acelerar la inversión pública.
Asimismo, instó a movilizar más recursos financieros internacionales para respaldar el desarrollo socioeconómico.
Concluyó que las responsabilidades del sector bancario en 2026 y los próximos años son especialmente exigentes, pero estratégicas para la economía, y expresó su confianza en que el sector, con una renovación profunda de su pensamiento y métodos de gestión, seguirá superando los desafíos y cumpliendo sus objetivos./.