Hanoi (VNA) - Los productos agrícolas vietnamitas que cumplen con los estándares ambientales internacionales no solo consolidan su presencia en los mercados de alta gama, sino que también comienzan a obtener precios superiores a los del mercado mundial, reflejando la creciente importancia de la producción sostenible en el comercio agrícola global.
El café es uno de los ejemplos más destacados. En un contexto de fuertes fluctuaciones de los precios internacionales, el café robusta vietnamita certificado conforme al Reglamento de la Unión Europea sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR) se comercializa actualmente en el mercado europeo con una prima de alrededor de 50 dólares por tonelada.
Según Do Ha Nam, vicepresidente de la Asociación de Café y Cacao de Vietnam (VICOFA), Vietnam figura entre los países proveedores mejor preparados para cumplir con los requisitos del EUDR, cuya aplicación plena está prevista para el 1 de enero de 2027. Esta ventaja permitirá al café vietnamita reforzar su competitividad en Europa, uno de sus principales mercados de exportación.
Empresas como Simexco DakLak ya han establecido bases de datos de trazabilidad que abarcan unas 20 mil familias productoras y continúan invirtiendo en procesos de transformación con mayor valor añadido para responder a las exigencias del mercado europeo, donde los consumidores demandan cada vez más productos con origen verificable y menor impacto ambiental.
Sin embargo, el margen de crecimiento sigue siendo amplio. Aunque la Unión Europea representa alrededor del 41% de las exportaciones de café vietnamita, el valor de las ventas aún es modesto frente al tamaño del mercado europeo. Esto abre oportunidades para aumentar tanto el volumen como el valor de exportación mediante la mejora de la calidad, la industrialización y la diferenciación de los productos.
La transición hacia una agricultura verde también se extiende a otros sectores. Además de los requisitos del EUDR para el café, los productos pesqueros deben cumplir las regulaciones contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (IUU), mientras que otros mercados importantes como Estados Unidos y China también refuerzan sus exigencias ambientales y de trazabilidad.
Ante esta tendencia, Vietnam impulsa el desarrollo de sus propios estándares de producción sostenible, entre ellos el programa de un millón de hectáreas de arroz de bajas emisiones, considerado un "pasaporte verde" para ampliar el acceso de los productos agrícolas nacionales a los mercados internacionales.
Dang Phuc Nguyen, secretario general de la Asociación de Frutas y Hortalizas de Vietnam (VINAFRUIT), señaló que, aunque el sector hortofrutícola no está directamente sujeto al EUDR, las empresas deben prepararse ante unas normativas ambientales cada vez más estrictas. La Unión Europea continúa reduciendo los límites máximos de residuos de plaguicidas y favorece productos con envases biodegradables, métodos de cultivo eficientes en el uso del agua y menores emisiones de gases de efecto invernadero.
Además, certificaciones internacionales como GlobalG.A.P., Organic o SMETA se han convertido en requisitos cada vez más habituales para acceder a las principales cadenas de supermercados europeas.
El dirigente destacó también el creciente potencial de frutas tropicales como el maracuyá, la pitahaya, el limón sin semillas y el coco fresco, así como de productos procesados de alto valor añadido, entre ellos el mango congelado en cubos, la pulpa congelada de maracuyá y la piña congelada. Estos productos registran una demanda creciente en Europa, Estados Unidos y Corea del Sur debido al aumento del consumo de alimentos saludables, prácticos y listos para consumir.
Los expertos coinciden en que el cumplimiento de los estándares de calidad y sostenibilidad requiere una producción a gran escala, capaz de reducir los costos de certificación y elevar la competitividad. En este sentido, el desarrollo de áreas productivas concentradas y cadenas de valor sostenibles será un elemento clave para que los productos agrícolas vietnamitas fortalezcan su presencia en los mercados internacionales y aprovechen plenamente las oportunidades generadas por la transición hacia una economía verde./.