Hanoi (VNA) - El desarrollo de la infraestructura de gas natural licuado (GNL), de acuerdo con los objetivos del Plan VIII de Electricidad, busca satisfacer la demanda energética derivada del crecimiento económico acelerado, la transformación digital y el avance de las industrias de alta tecnología. Sin embargo, este proceso afronta numerosos desafíos que requieren soluciones urgentes.
*Numerosos desafíos en desarrollo de infraestructura
Durante el seminario "Desarrollo de la infraestructura de GNL en Vietnam: experiencias internacionales e implicaciones para las políticas" celebrado hoy, Nguyen Van Phuong, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam y subjefe de su Comisión de Política y Estrategia, señaló que la Resolución N.º 70-NQ/TW, emitida el 20 de agosto de 2025 por el Buró Político sobre la garantía de la seguridad energética nacional hasta 2030, con visión hacia 2045, establece la necesidad de diversificar las fuentes de suministro, desarrollar de manera integral las infraestructuras y utilizar eficientemente los recursos.
En cuanto al gas natural licuado, la Resolución establece el desarrollo de infraestructuras de importación, almacenamiento y consumo, así como la formación de centros energéticos en distintas regiones del país.
En los últimos años, Vietnam ha logrado avances importantes en la formación de la cadena de suministro de GNL. Sin embargo, en comparación con los objetivos del Plan VIII de Electricidad ajustado, estos avances apenas representan un punto de partida y muchos proyectos aún registran retrasos en su ejecución.
En la práctica, el desarrollo de la infraestructura de GNL afronta tres grandes desafíos. El primero es determinar la escala de desarrollo en un contexto de volatilidad del mercado y de exigencias estratégicas en materia energética. El segundo consiste en garantizar la sincronización de toda la cadena de suministro. El tercero es movilizar capital y distribuir los riesgos, dado que los proyectos de GNL requieren grandes inversiones y tienen largos períodos de recuperación, por lo que necesitan mecanismos y políticas estables y previsibles.
Mientras tanto, Jennifer Wicks, embajadora de Estados Unidos en Vietnam, evaluó que el desarrollo de proyectos energéticos, en particular aquellos relacionados con el gas natural licuado, requiere un marco normativo estable y previsible, mecanismos transparentes de fijación de precios, contratos que faciliten la financiación y procedimientos de concesión de licencias acordes con los estándares internacionales.
Sin estas condiciones, no será posible movilizar flujos de inversión con la escala y la rapidez necesarias, precisó.
*Armonizar intereses, compartir riesgos
Para desarrollar la infraestructura de GNL en Vietnam de tal manera que la capacidad energética se mantenga siempre un paso por delante de la demanda, Nguyen Van Phuong reiteró que el requisito fundamental es pasar de un enfoque centrado en proyectos individuales hacia el desarrollo de una cadena de infraestructura de GNL integrada y eficiente.
En este sentido, es necesario seleccionar un modelo adecuado y establecer un marco institucional transparente y estable que garantice un equilibrio de intereses y el reparto de riesgos entre el Estado, las empresas, los inversores y los usuarios a lo largo de toda la cadena de valor del GNL, comentó.
Para ello, se deben examinar de manera integral los mecanismos de selección de inversores, las modalidades de acceso y uso compartido de las infraestructuras, los contratos de suministro de gas, los contratos de compraventa de electricidad y los mecanismos de fijación de precios, agregó.
También hizo hincapié en la importancia de tener mecanismos de coordinación entre los ministerios, ramas, localidades y empresas con vistas a garantizar una implementación fluida.
La embajadora de Estados Unidos en Vietnam explicó que los puertos de importación de GNL y las unidades flotantes de almacenamiento y regasificación de GNL (FSRU) contribuyen a reforzar la posición estratégica del país mediante la diversificación de las fuentes de suministro y la facilitación de la firma de contratos de suministro a largo plazo. Estos factores permitirán a la nación indochina cumplir sus objetivos de crecimiento y, al mismo tiempo, reducir el impacto de posibles perturbaciones en el suministro energético.
Para un país que está ampliando el uso de las energías renovables, pero que debe garantizar al mismo tiempo la fiabilidad del sistema eléctrico, la generación de electricidad a partir de GNL constituye una fuente complementaria de gran valor. Por ello, para aprovechar estas ventajas estratégicas, Vietnam debe garantizar que el marco jurídico y las normativas pertinentes se completen oportunamente, entre otros, argumentó.
Según el viceministro de Industria y Comercio Nguyen Viet Son, el desarrollo de la infraestructura de GNL en Vietnam debe centrarse en cinco aspectos: vincularse con la planificación y la demanda real de consumo, promover el uso compartido de infraestructuras y el desarrollo de centros de GNL adecuados, reforzar la coordinación entre los mercados del gas y de la electricidad, diversificar las fuentes de suministro y mejorar la capacidad de gestión de riesgos, y ampliar la cooperación internacional en materia de inversión, tecnología y financiación.
Se prevé que, durante el segundo período de sesiones, la Asamblea Nacional de la XVI Legislatura apruebe la Ley que modifica y complementa varios artículos de la Ley de Electricidad.
Asimismo, el Ministerio de Industria y Comercio continuará revisando y actualizando el Plan VIII de Electricidad ajustado, cuya finalización está prevista para noviembre de este año, con el fin de crear condiciones más favorables para el desarrollo del sector del GNL en Vietnam.
Según las previsiones a largo plazo, la demanda de GNL de Vietnam aumentará considerablemente, desde unos 0,5 millones de toneladas en 2025 hasta aproximadamente 17 millones de toneladas en 2050. La región sur representará alrededor del 65% de la demanda total./.