Hanoi (VNA) - En los últimos años, las nuevas tecnologías han contribuido a preservar manifestaciones culturales amenazadas, reconstruir espacios transformados y conectar fuentes documentales dispersas, acercando el patrimonio al público y poniendo de relieve el valor humanístico de la transformación digital a través de la educación patrimonial.
La educación patrimonial no se limita a transmitir conocimientos. Su objetivo más profundo es ayudar a los estudiantes a comprender el origen de los valores culturales, desarrollar el pensamiento crítico y fomentar el sentido de responsabilidad hacia la comunidad.
En la actualidad, numerosos museos y conjuntos monumentales ofrecen programas de visitas y aprendizaje patrimonial diseñados íntegramente a través de aplicaciones tecnológicas. Los participantes pueden acceder a mapas digitales, expedientes y documentos sobre el patrimonio, así como a fotografías, vídeos y espacios virtuales donde plantear preguntas.
Durante las visitas, mediante dispositivos móviles, los estudiantes pueden explorar los lugares, comparar los vestigios conservados con modelos de reconstrucción, escuchar o visualizar testimonios de artesanos y maestros tradicionales y, posteriormente, elaborar mapas narrativos o producir vídeos para presentar sus experiencias y conocimientos.
De este modo, los espacios patrimoniales se convierten en entornos de aprendizaje dinámicos y atractivos, capaces de conectar distintas disciplinas académicas. Esta experiencia permite comprender que el patrimonio no es un conjunto estático de vestigios del pasado, sino un sistema vivo de conocimientos que evoluciona constantemente en interacción con la sociedad y las personas.
La integración de la tecnología en la conservación y la educación patrimonial es una línea de actuación que ya se desarrolla en numerosos países. La UNESCO ha impulsado el modelo “Culture and Digital Technologies” (Cultura y tecnologías digitales), que recurre a datos digitalizados, tecnologías de modelado tridimensional (3D) y plataformas en línea para proteger, divulgar y transmitir el patrimonio cultural.
En este contexto, la plataforma “Dive into Heritage” (Sumérgete en el patrimonio) permite a los visitantes explorar los sitios declarados Patrimonio Mundial y las manifestaciones culturales inmateriales vinculadas a ellos, mediante la combinación de expedientes científicos, imágenes espaciales, contenidos explicativos y experiencias interactivas.
En Vietnam, el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo también está avanzando en la digitalización de expedientes científicos y la creación de bases de datos, con el objetivo de desarrollar un ecosistema inteligente y sostenible para la educación patrimonial.
En numerosos sitios históricos de Hanoi, como el Templo de la Literatura (Van Mieu-Quoc Tu Giam), la Ciudadela Imperial de Thang Long y la antigua prisión de Hoa Lo, se están incorporando tecnologías de última generación para presentar el patrimonio y reforzar la educación en valores tradicionales entre las generaciones jóvenes. Paralelamente, comienza a tomar forma un ecosistema de colaboración que conecta centros educativos, museos, monumentos y comunidades locales.
Sin embargo, los expertos advierten de que la educación patrimonial apoyada en la tecnología todavía afronta importantes obstáculos. Entre ellos destacan la deficiente calidad e interoperabilidad de los datos, la insuficiencia de las inversiones en tecnología y recursos humanos, la falta de adecuación de algunas soluciones tecnológicas, así como los desafíos relacionados con la autenticidad, los derechos culturales y la ética./.