Hanoi (VNA) - Vietnam se encuentra entre los países que experimentan un proceso de envejecimiento poblacional más acelerado del mundo, lo que ejerce una presión cada vez mayor sobre el sistema de seguridad social y la red sanitaria, en un contexto marcado además por la rápida transformación del modelo familiar tradicional.
Presión por el envejecimiento poblacional
Vietnam entró oficialmente en la etapa de “envejecimiento poblacional” en 2011, cuando la proporción de personas de 60 años o más superó el 10% de la población total, y se prevé que se convierta en una “sociedad envejecida” para 2036. Mientras los países desarrollados necesitan entre 50 y 120 años para adaptarse a este proceso de transición demográfica, Vietnam dispondrá de apenas unos 25 años.
Según Nguyen Lam, vicepresidente de la Asociación de Personas Mayores de Vietnam, el envejecimiento poblacional constituye una tendencia global inevitable e irreversible en el siglo XXI. Para Vietnam, que afronta esta transición siendo aún un país en desarrollo y sin haber alcanzado un nivel de ingresos medios altos, la presión es considerablemente mayor. Esta situación exige una participación activa y decidida de todo el sistema político y la sociedad, así como una mayor cooperación internacional.
Paralelamente a la transformación demográfica, la tradicional estructura familiar multigeneracional se está reduciendo de manera gradual. El número de adultos mayores que viven solos o únicamente con su cónyuge, también de edad avanzada y con posibles limitaciones de salud, aumenta con rapidez y representa en la actualidad alrededor del 29,3% del total nacional.
La carga de enfermedad entre este grupo de población también es especialmente compleja. Hasta el 95% de los adultos mayores padece al menos una enfermedad crónica y, en muchos casos, varias afecciones de manera simultánea, lo que incrementa sus necesidades de atención y seguimiento médico.
Pese a esta creciente demanda, la oferta de servicios de atención para las personas mayores continúa siendo limitada y desigual. El sector público dispone actualmente de más de 400 centros de asistencia social, pero estos solo cubren aproximadamente el 0,05% de las necesidades. En el sector privado, las tarifas mensuales de las residencias suelen situarse entre 10 y 25 millones de dongs (de 385 a 960 dólares), un coste elevado frente al nivel de ingresos de la mayoría de los hogares.
Diversificar modelos de atención médica para adultos mayores
Tran Viet Luc, subdirector del Hospital Nacional de Geriatría, señaló que, en promedio, una persona mayor en Vietnam padece entre seis y siete enfermedades o trastornos simultáneamente, a lo que se suma el riesgo de complicaciones derivadas del uso de múltiples medicamentos.
Para afrontar estos desafíos, propuso un conjunto de soluciones prioritarias destinadas a fortalecer la red de atención geriátrica especializada y mejorar la capacidad asistencial desde el nivel primario.
En este sentido, subrayó que el sector sanitario debe avanzar gradualmente en la creación de hospitales geriátricos provinciales, desarrollar servicios y consultas especializadas en geriatría, establecer equipos móviles al respecto en los hospitales y reforzar la atención primaria mediante historiales clínicos periódicos, la detección temprana de riesgos de discapacidad y la orientación sobre el uso seguro de medicamentos.
También resulta necesario ampliar los modelos de atención sanitaria comunitaria y desarrollar progresivamente un sistema de residencias geriátricas, especialmente aquellas que integren servicios médicos, junto con complejos residenciales adaptados a las necesidades de las personas mayores y centros diurnos que proporcionen servicios sociales y sanitarios.
Entre las soluciones comunitarias que se están impulsando destaca el modelo de centros de atención médica diurna, actualmente en fase piloto y de expansión en Hanoi, en barrios y comunas como Long Bien, Dong Da, Tay Ho, Quoc Oai, Viet Hung y Phuc Thinh.
A diferencia de las residencias tradicionales o de los centros de atención de larga estancia, este modelo no contempla alojamiento nocturno. Las personas mayores acuden durante el día para recibir seguimiento de las constantes vitales, control de enfermedades crónicas, asesoramiento nutricional, rehabilitación física y participar en actividades culturales y de integración social, antes de regresar a sus hogares al finalizar la jornada.
Este modelo flexible permite estrechar la coordinación entre la atención primaria, los trabajadores sociales y las familias, al tiempo que contribuye a reducir la presión sobre los centros de atención residencial y a contener los costes para los ciudadanos.
El desarrollo de un ecosistema de atención multinivel, que combine de manera equilibrada la medicina especializada, la red de protección social y los servicios comunitarios, permitirá a Vietnam afrontar de forma más eficaz el desafío del envejecimiento poblacional. Al mismo tiempo, contribuirá a garantizar que las personas mayores reciban una atención integral y puedan disfrutar de una vida saludable, activa y digna en una sociedad cada vez más inclusiva y humana./.