Hanoi (VNA) - La tecnología digital abre nuevas vías para preservar, estudiar y difundir el patrimonio cultural, pero aprovechar su potencial exige una gestión integral de los datos que garantice la autenticidad de los bienes y amplíe el acceso del público.
La experiencia de Ciudad Ho Chi Minh demuestra que la transformación digital no depende solo del número de objetos digitalizados, sino también de la capacidad para preservar su autenticidad y acercarlos al público.
El Museo de las Mujeres del Sur ha digitalizado 1.113 objetos, pero solo 113 están disponibles en su sistema. Según Pham Thi Dieu, subdirectora encargada del museo, los restantes esperan la puesta en marcha del sistema de exhibición de un proyecto de ampliación, prevista para 2027.
La institución aún afronta dificultades para almacenar y aprovechar los datos. Actualmente elabora una propuesta de estructura laboral que contempla personal especializado en tecnologías de la información, pues carece de profesionales dedicados a gestionar y actualizar los registros y convertirlos en contenidos accesibles al público.
En el barrio de Tan Dinh, las autoridades prevén digitalizar la pagoda Ngoc Hoang, obra arquitectónica y artística de categoría nacional, y posteriormente otros tres monumentos de categoría municipal. Do Thi Anh Tuyet, vicepresidenta del Comité Popular del barrio, señaló que existen dudas sobre los procedimientos y parámetros técnicos, por lo que se ha solicitado orientación al Departamento de Cultura y Deportes.
La aplicación de criterios uniformes permitirá registrar con precisión el origen, las características y el estado de conservación de los monumentos, además de facilitar la actualización y el intercambio de información.
Según Pham Thi Khanh Ngan, jefa de la Oficina del Departamento de Patrimonio Cultural, dependiente del Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo, el sistema sectorial de datos compartidos conectará información sobre cinco ámbitos: monumentos, museos, objetos, patrimonio cultural inmaterial y patrimonio documental. Incluirá expedientes, inventarios, fotografías, planos, documentales y modelos 3D para apoyar la gestión, la investigación, la educación y la difusión en línea.
En el Museo de los Vestigios de la Guerra, todos los expedientes de los objetos están digitalizados y se han normalizado 130 páginas de terminología para facilitar su clasificación y consulta. Según Lam Ngo Hoang Anh, subdirector ejecutivo, el museo también dispone de control automatizado de entradas y audioguías con 119 puntos de contenido en 10 idiomas, además de utilizar escaneado 3D y exposiciones virtuales.
Estas herramientas permiten explorar detalles difíciles de apreciar en las salas convencionales y amplían el acceso para quienes no pueden visitar el museo. No obstante, la tecnología debe favorecer una comprensión más profunda de la historia y preservar la autenticidad de los testimonios. Su eficacia debe medirse también por la interacción y la satisfacción de los visitantes.
En el ámbito de la laca tradicional, Ngo Ho Anh Khoi, vicerrector de la Escuela de Tecnología Digital e Inteligencia Artificial de la Universidad Nam Can Tho, propuso combinar la creación de documentación digital, el desarrollo de experiencias interactivas y el aprovechamiento de datos para la creación artística.
Las fotografías y los escaneados desde distintos ángulos permiten estudiar superficies y materiales, reducir la manipulación de las piezas originales y crear galerías virtuales que expliquen las técnicas y el trabajo de los artesanos.
Christopher Bryson, representante de Infinite Muse, destacó las posibilidades de combinar modelos 3D, tecnologías inmersivas e inteligencia artificial (IA). Esta última puede ayudar a buscar documentos y responder preguntas a partir de fuentes verificadas. Sin embargo, las reconstrucciones digitales deben distinguirse claramente de los materiales originales, y los contenidos han de ser revisados por especialistas para respetar el contexto histórico y cultural.
Nguyen Minh Nhut, subdirector del Departamento de Cultura y Deportes de Ciudad Ho Chi Minh, subrayó la necesidad de garantizar estándares tecnológicos y de datos, fuentes legítimas e interoperabilidad, adaptando cada proyecto a los objetos, los recursos financieros y el personal disponible.
En definitiva, acercar el patrimonio digital al público exige coordinar todas las etapas, desde la creación y conservación de los datos hasta la elaboración de contenidos y la gestión de los sistemas. Una aplicación eficaz de la tecnología puede proteger los objetos originales y facilitar el acceso a los valores históricos y culturales que representan./.