Sídney (VNA) – Más de 20 vietnamitas de distintas generaciones desfilaron el 17 de octubre (hora local) con el ao dai, traje tradicional de Vietnam, por las calles de Bankstown, en Sídney, Australia, en una iniciativa destinada a acercar la cultura vietnamita a la comunidad local.
Organizado por la Asociación de Cultura y Educación de Vietnam en el Extranjero (VACEO), el desfile partió del teatro Bryan Brown, pasó por Bankstown Plaza y la estación de tren y regresó al punto de partida. El recorrido duró unos 45 minutos.
El evento reunió a participantes de distintas generaciones: niños nacidos y criados en Australia, mujeres vietnamitas que llevan muchos años residiendo en Sídney, personas que llegaron al país por motivos laborales y adultos mayores procedentes de Vietnam para visitar a sus hijos y nietos. Aunque cada uno tenía su propia historia, vestir el ao dai les permitió compartir la alegría y el orgullo por sus raíces. La actividad también ofreció a los residentes locales la oportunidad de conocer más sobre la cultura vietnamita.
Le Thi Viet Hong, una de las participantes, expresó su orgullo por llevar el traje tradicional y contribuir a difundir la identidad cultural de Vietnam. Sydney Tran y Jasmin On también compartieron sus impresiones sobre la experiencia, mientras que Daniel Ngo destacó el valor del ao dai como símbolo cultural.
Nguyen Hoai Huong, miembro de la VACEO, explicó que los organizadores habían previsto la participación de unas 50 personas, pero la dispersión geográfica de la comunidad vietnamita dificultó la convocatoria. No obstante, la respuesta del público superó las expectativas.
El desfile formó parte del festival Viet Soul 3, respaldado por el Gobierno australiano, que incluyó actuaciones musicales y de danza, así como una exposición de pinturas lacadas titulada “Recuerdos de la infancia”, de Tu Quyen, quien cursó una maestría en Bellas Artes en la Universidad de Mahasarakham, Tailandia.
El festival también presentó 26 obras seleccionadas de un concurso de pintura infantil. A través de sus trabajos, los niños expresaron su identidad y sus experiencias como integrantes de una generación que crece entre dos culturas./.