Hanoi (VNA) - Hasta hace no mucho tiempo, quienes querían escuchar un sermón o recibir enseñanzas religiosas debían acudir personalmente a una pagoda, una iglesia u otro lugar de culto. Hoy, con apenas un teléfono inteligente y conexión a internet, los creyentes pueden participar en servicios religiosos, escuchar sermones y asistir a estudios bíblicos de forma virtual desde prácticamente cualquier lugar.
En el contexto del avance de la agenda nacional de transformación digital de Vietnam, las comunidades religiosas están incorporando la tecnología de formas nunca antes vistas. Las charlas budistas sobre el Dharma en plataformas como YouTube, Facebook y TikTok, las misas católicas transmitidas en directo y los sermones bíblicos protestantes en línea se han vuelto cada vez más habituales, permitiendo que las enseñanzas religiosas lleguen a un público mucho más amplio. Sin embargo, detrás de estas transmisiones existe un complejo proceso de adaptación y aprendizaje en torno a la transformación digital por parte de los propios líderes religiosos.
El maestro zen Thich Minh Niem, quien lleva cerca de una década ofreciendo charlas sobre el Dharma mediante transmisiones en directo, señaló que hablar frente a una cámara es muy diferente a pronunciar un sermón ante una audiencia presencial. Al no contar con una interacción directa con los oyentes, explicó, cada gesto, pausa y expresión del rostro queda registrado por la cámara, lo que exige a los oradores desarrollar una nueva forma de comunicación.
Al mismo tiempo, considera que internet ofrece una oportunidad histórica para expandir las liturgias religiosas. Para las generaciones anteriores de maestros del Dharma, resultaba difícil imaginar que un solo sermón pudiera llegar de manera casi instantánea a decenas de miles de personas en distintos países, afirmó. No obstante, destacó que las plataformas digitales nunca podrán sustituir completamente los encuentros cara a cara.
El Dharma no se transmite únicamente mediante las palabras, sino también a través de la presencia, la energía y la experiencia directa. Estos elementos son difíciles de reproducir plenamente a través de una pantalla, explicó, subrayando que, aunque la tecnología permite que las enseñanzas budistas alcancen a más personas, la verdadera transformación interior sigue dependiendo de la práctica espiritual y de la experiencia personal.
Según el maestro zen Thich Minh Niem, el valor de la participación religiosa a través de medios digitales quedó especialmente demostrado durante la pandemia de COVID-19, cuando los servicios religiosos y las reuniones presenciales fueron suspendidos. Los sermones en línea, las transmisiones en directo y los programas de radio ofrecieron consuelo y apoyo espiritual a muchas personas que enfrentaban momentos de incertidumbre y aislamiento.
Asimismo, estas herramientas ayudaron a mantener los vínculos entre las comunidades vietnamitas en el extranjero y sus raíces culturales y espirituales.
Para Hoang Thi Minh Phuong, una vietnamita residente en Francia, las enseñanzas budistas en línea se han convertido en una importante fuente de apoyo emocional. Recibir enseñanzas religiosas en vietnamita, explicó, le permite comprender mejor sus mensajes y, al mismo tiempo, conservar su conexión con las costumbres, los rituales y las tradiciones culturales de Vietnam.
Vu Thi Duyen, una ingeniera que trabaja en la prefectura japonesa de Aichi, comparte una experiencia similar. Considera que las charlas de Dharma transmitidas desde Vietnam son un valioso punto de apoyo espiritual durante su vida en el extranjero. “Escuchar las enseñanzas de los monjes en Vietnam me ayuda a aliviar la nostalgia y recuperar el equilibrio en mi vida”, afirmó.
Aunque Japón cuenta con numerosos templos budistas, continúa participando de manera virtual en comunidades budistas vietnamitas debido a los vínculos compartidos en el idioma, las costumbres y las prácticas religiosas.
La tecnología digital también está facilitando el acceso a las enseñanzas religiosas para las personas mayores en Vietnam. Tran Thi Ha, una budista de la provincia de Ninh Binh, contó que, después de aprender a utilizar un teléfono inteligente con la ayuda de sus hijos y nietos, ahora puede escuchar charlas sobre el Dharma sin necesidad de salir de casa. Cuando estas enseñanzas se transmiten por televisión, toda la familia las sigue junta, permitiendo que las generaciones más jóvenes también aprendan importantes valores sobre la moralidad, la compasión y la convivencia, compartió.
Desde la perspectiva de las organizaciones religiosas, el venerable Thich Nhat Tu, miembro permanente del Consejo Ejecutivo de la Sangha Budista de Vietnam (SBV), afirmó que la era digital ha creado una nueva forma de comunidad religiosa. Describió el ciberespacio como un “centro de práctica espiritual en línea” que complementa las formas tradicionales de vida religiosa, al facilitar el acceso a enseñanzas auténticas y responder a las necesidades espirituales cada vez más diversas de la sociedad moderna.
Preservar los valores religiosos auténticos en la era digital
Aunque las plataformas digitales ofrecen oportunidades sin precedentes para la difusión de las enseñanzas religiosas, también plantean nuevos desafíos. La rapidez y apertura de la comunicación en línea generan preocupaciones sobre la preservación de la dignidad, la autenticidad y la integridad doctrinal de las religiones en un entorno donde la información se propaga con gran velocidad y, en muchos casos, sin una adecuada verificación.
El maestro zen Thich Minh Niem destacó que la tecnología debe ser siempre una herramienta de apoyo y nunca un reemplazo de los valores esenciales de la vida espiritual.
El pastor Nguyen Huu Mac, presidente de la Iglesia Evangélica de Vietnam (Norte), señaló que Internet ha ampliado enormemente las posibilidades de compartir la fe, pero también se ha convertido en un espacio donde puede proliferar la desinformación. Explicó que algunas personas utilizan indebidamente la religión con fines personales o difunden de manera intencionada contenidos falsos que afectan la percepción pública sobre organizaciones religiosas reconocidas.
Para enfrentar estos retos, propuso que las organizaciones religiosas desarrollen de manera activa canales oficiales de comunicación confiables y orienten a sus seguidores hacia un uso responsable y ético de las redes sociales.
Desde el ámbito de la gestión estatal, el ministro de Asuntos Étnicos y Religiosos, Nguyen Dinh Khang, informó que las autoridades competentes están acelerando la transformación digital en la administración de las actividades religiosas.
Según el ministro, se están aplicando tecnologías digitales e inteligencia artificial (IA) para detectar y responder con mayor eficacia a la información falsa, mientras que los organismos estatales colaboran estrechamente con las organizaciones religiosas para fortalecer los canales oficiales de comunicación digital y mejorar las competencias tecnológicas de los dignatarios y creyentes.
Estos esfuerzos buscan construir un entorno digital saludable, confiable y civilizado para las actividades religiosas, añadió Khang.
Impulsar la alfabetización digital en la vida espiritual
Tran Thi Ha, quien lleva años siguiendo enseñanzas budistas en línea, considera que el principio fundamental es acudir siempre a fuentes de información confiables y reconocidas oficialmente.
Asegura que los sermones de maestros religiosos respetados no solo ayudan a profundizar la comprensión de las enseñanzas budistas, sino que también ofrecen orientación para la vida cotidiana y la búsqueda de la paz interior. Sin embargo, advierte que los seguidores deben mantenerse atentos ante la creciente cantidad de contenido religioso no verificado que circula en las redes sociales.
Según Do Huong, experta de la Academia Nacional de Política de Ho Chi Minh, el rápido crecimiento del contenido generado por inteligencia artificial convierte la “inteligencia digital” en una capacidad esencial para todos los usuarios de internet. Define este concepto como la habilidad para analizar, verificar y evaluar de manera crítica la información antes de aceptarla o compartirla.
Los jóvenes, al encontrarse entre los usuarios más activos de internet, necesitan desarrollar habilidades para identificar contenidos falsos generados por IA, comprobar las fuentes de información, proteger sus datos personales y cumplir con la legislación vigente al participar en espacios digitales, afirmó. Estas competencias les permitirán acercarse a las enseñanzas religiosas de manera más informada, responsable y segura.
A medida que Vietnam continúa avanzando en su transformación digital, la tecnología abre nuevas oportunidades para que las comunidades religiosas compartan sus enseñanzas con mayor rapidez, alcance y diversidad. Sin embargo, estas posibilidades también implican responsabilidades: preservar la autenticidad de los valores religiosos, promover un entorno digital seguro y confiable, y fortalecer la alfabetización digital de las comunidades religiosas para que puedan desenvolverse de manera responsable en el mundo en línea./.