Hanoi (VNA)- La ceremonia de clausura de la segunda edición del Festival Cultural Mundial en Hanoi se celebró anoche en la Ciudadela Imperial de Thang Long, tras cuatro días de actividades dinámicas que dejan una profunda impresión entre el público de la capital, visitantes nacionales e internacionales.
Bajo el lema “Convergencia del patrimonio - Construcción del futuro”, el Festival reunió a representantes de 50 países, con 45 espacios culturales, 19 delegaciones artísticas internacionales, 35 puestos gastronómicos y un programa de presentación de obras cinematográficas procedentes de cerca de 20 cinematografías.
En la ceremonia de clausura, la ministra de Cultura, Deportes y Turismo, Lam Thi Phuong Thanh, afirmó que, para Vietnam, la cultura constituye tanto la base espiritual de la sociedad como un objetivo, motor y recurso para el desarrollo nacional. Preservar el patrimonio no significa únicamente conservar el pasado, sino también mantenerlo vivo en la sociedad contemporánea, promover su creatividad, generar nuevos valores y transmitirlos a las generaciones futuras.
Según la ministra, el éxito del Festival demuestra que, cuando el patrimonio, las artes, el cine, la moda, la gastronomía, el turismo y la creatividad convergen en un mismo espacio, los valores culturales no solo pueden ser presentados y preservados, sino también generar nuevas experiencias, productos y valores. Este constituye asimismo un medio para promover el papel de las industrias culturales y transformar la capacidad creativa, la identidad y los activos culturales en fuerza endógena, competitividad y poder blando nacional.
La alta funcionaria indicó que, a partir de los resultados positivos de las dos ediciones, su cartera continuará coordinándose con la UNESCO, las misiones diplomáticas y los socios internacionales para convertir gradualmente el Festival en una plataforma prestigiosa de intercambio y cooperación cultural internacional, celebrada anualmente, con identidad propia y resultados concretos de cooperación.
Uno de los aspectos destacados de esta edición fue su amplia difusión entre el público, no solo en la Ciudadela Imperial de Thang Long, sino también en espacios públicos y plataformas de comunicación. Los desfiles por las calles peatonales acercaron las expresiones culturales de distintos países a los habitantes y visitantes de la capital.
El Festival adquirió un significado especial al celebrarse con motivo del 50º aniversario de la adhesión de Vietnam a la UNESCO, marcando el recorrido del país desde una nación que acababa de salir de la guerra hasta convertirse en un miembro activo y responsable, cada vez más comprometido con la presentación de iniciativas sobre cuestiones de interés común de la UNESCO y de la comunidad internacional.
Con el mensaje “Respetar las diferencias para comprendernos mejor; compartir valores para estrechar nuestros vínculos y cooperar culturalmente para construir juntos un mundo civilizado, pacífico, cooperativo y próspero”, el evento no solo ofreció un espacio para presentar las identidades culturales de los países participantes, sino que también conectó a artistas, artesanos, creadores y público, contribuyendo a fortalecer el entendimiento mutuo y la amistad.
El punto culminante de la ceremonia de clausura fue el programa artístico dividido en dos partes, “Colores que se encuentran” y “Un saludo desde Vietnam”, con la participación de delegaciones artísticas internacionales y artistas vietnamitas.
Las actuaciones de Irán, Rusia, México, Myanmar y Bélgica, junto con artistas vietnamitas, crearon un espacio de múltiples colores que reflejó un espíritu de apertura, respeto y solidaridad.
También llevó al público en un recorrido artístico desde las raíces culturales y los territorios patrimoniales hasta el Vietnam contemporáneo, presentando al mundo la imagen de un país rico en identidad cultural, dinámico, creativo, abierto y conectado con el mundo./.