Hanoi (VNA) – Con motivo del 72.º aniversario de la liberación de Hanoi, Tran Duc Thang, miembro del Buró Político, secretario del Comité del Partido Comunista de Vietnam en Hanoi y jefe de la delegación de diputados de la capital ante la Asamblea Nacional, destaca en un artículo la necesidad de convertir el legado histórico de la capital en un impulso para su desarrollo futuro, con una visión centenaria basada en el crecimiento sostenible, la innovación, la preservación cultural y la mejora de la calidad de vida de la población.
Significado histórico de la liberación de la capital y responsabilidad en el presente
En su artículo titulado: “Conmemoración del 72.º aniversario de la liberación de Hanoi, el 10 de octubre: del otoño de la liberación a la visión del centenario”, el funcionario recuerda que la conmemoración del Día de la Liberación de Hanoi no solo permite rendir homenaje a las generaciones que sacrificaron sus vidas por la independencia, la libertad y la construcción y defensa de la capital, sino que también invita a reflexionar sobre la responsabilidad de las generaciones actuales ante el futuro de la ciudad y del país. A su juicio, esta responsabilidad exige una visión a largo plazo, decisiones acertadas y acciones firmes.
El autor repasa el papel histórico de Thang Long-Hanoi en las principales etapas de la historia nacional. Recuerda que la victoria de la Revolución de Agosto de 1945 y la lectura de la Declaración de Independencia por el Presidente Ho Chi Minh, el 2 de septiembre de ese año, abrieron una nueva era para Vietnam. Posteriormente, la liberación de Hanoi, el 10 de octubre de 1954, tras la victoria de Dien Bien Phu, inauguró una etapa de construcción pacífica en el Norte y sentó las bases para la liberación del Sur y la reunificación nacional.
Al evaluar los 72 años transcurridos desde aquel acontecimiento, señala que Hanoi ha superado numerosas dificultades, desde la reconstrucción económica de posguerra hasta los procesos de renovación e integración internacional. Actualmente, la capital desempeña un papel central en los ámbitos político y administrativo, y constituye también un importante núcleo económico, cultural, científico, tecnológico y educativo del país. Asimismo, ha consolidado su imagen como “Capital de los Mil Años de Cultura”, “Capital Heroica”, “Ciudad de la Paz”, “Ciudad Creativa” y “Ciudad Global del Aprendizaje”.
El autor destaca los avances de los últimos años en la renovación de los métodos de liderazgo, la mejora de la gestión pública, la reforma administrativa y la transformación digital. En este contexto, Hanoi avanza hacia un modelo de “Partido Digital, Gobierno Creativo, Empresas Pioneras y Sociedad del Consenso”, orientado a fomentar la iniciativa, la innovación y la determinación para emprender proyectos ambiciosos.
En el plano económico, Tran Duc Thang presenta una evolución favorable de la capital. Según las cifras recogidas en el artículo, en 2025 el tamaño de la economía de Hanoi se estima en unos 63.500 millones de dólares estadounidenses, mientras que los ingresos presupuestarios ascienden a aproximadamente 27.700 millones de dólares y el PIB per cápita se sitúa cerca de los 7.020 dólares anuales.
Para los primeros nueve meses de 2026, el autor señala un crecimiento estimado del PIB del 8,85%, con un incremento del 10,02% en el tercer trimestre. Los ingresos presupuestarios se calculan en aproximadamente 22.150 millones de dólares y la inversión extranjera directa en 4.067 millones de dólares. Asimismo, destaca la atención que presta la ciudad a la cultura, la educación, la sanidad y el bienestar social, junto con el mantenimiento de la defensa y la seguridad nacionales. También recuerda que Hanoi ha encabezado durante cuatro años consecutivos la clasificación nacional del Índice Provincial de Innovación (PII).
Sin embargo, el funcionario advierte de que estos resultados no ocultan los desafíos pendientes. El crecimiento todavía no alcanza los objetivos previstos y algunos sectores no han registrado avances sustanciales. Por ello, considera necesario actuar con mayor determinación para resolver problemas persistentes como la congestión del tráfico, las inundaciones, la contaminación ambiental, el desorden urbano y los retrasos en la ejecución de proyectos.
A partir de este diagnóstico, el autor subraya que Hanoi debe aprovechar mejor sus potencialidades y recursos para impulsar un desarrollo rápido y sostenible, elevar la calidad de la gobernanza y mejorar las condiciones de vida de sus habitantes. La conmemoración de la liberación de la capital, sostiene, debe servir de impulso para continuar la renovación y construir una ciudad civilizada y moderna, capaz de dinamizar el desarrollo nacional.
La visión del centenario, una nueva etapa para la capital milenaria
Al abordar las perspectivas de desarrollo, Tran Duc Thang considera que el 72.º aniversario de la liberación de Hanoi constituye un momento propicio para definir las bases de una nueva etapa de crecimiento. En este sentido, destaca la importancia de la Resolución N.º 02-NQ/TW del Buró Político, del 17 de marzo de 2026; la Ley de la Capital de 2026 y el plan maestro de desarrollo con visión centenaria, que establecen orientaciones estratégicas para configurar un espacio urbano multipolar y multicéntrico y avanzar hacia tasas de crecimiento de dos dígitos.
Según el autor, esta visión exige superar los límites de los ciclos de mandato y adoptar una perspectiva de largo plazo que sitúe los intereses de la población y el futuro del país en el centro de las decisiones. Para ello, Hanoi debe desarrollar nuevos núcleos urbanos articulados en torno al empleo, la educación, la sanidad, la cultura y el transporte público, garantizando al mismo tiempo la seguridad, la preservación de la identidad local y la mejora de la calidad de vida.
Tran Duc Thang identifica la ciencia y la tecnología, la innovación, la transformación digital, la economía digital, verde y circular, al igual que la formación de recursos humanos altamente cualificados, como motores fundamentales del crecimiento futuro. Asimismo, destaca la importancia de los proyectos de transporte de alcance interregional, entre ellos la construcción de siete puentes sobre el río Rojo, que contribuirán a ampliar el espacio urbano y transformar las zonas ribereñas.
En paralelo, el autor señala que el desarrollo de Hanoi debe ir acompañado de una mayor conectividad regional, sustentada en la planificación coordinada, las inversiones en infraestructura y los mecanismos de cooperación para compartir responsabilidades y beneficios. De este modo, la capital podrá reforzar su papel como núcleo dinamizador de la región y motor del desarrollo nacional.
La preservación y promoción del patrimonio cultural constituyen otro eje de esta visión centenaria. Tran Duc Thang destaca la necesidad de desarrollar las industrias culturales, estrechar los vínculos entre cultura y turismo y acelerar la digitalización del patrimonio. En particular, menciona las iniciativas de conservación, restauración y rehabilitación del Palacio Kinh Thien, destinadas a preservar y poner en valor el patrimonio de la Ciudadela Imperial de Thang Long.
Junto con estas orientaciones estratégicas, el autor subraya que la ciudad debe concentrar sus esfuerzos en resolver cinco grandes problemas que afectan al desarrollo urbano y a la calidad de vida. Considera que abordar de manera efectiva estos obstáculos es una condición indispensable para construir una capital moderna, habitable y fiel a su identidad histórica y cultural.
Renovar el liderazgo y mejorar la capacidad de ejecución para generar cambios sustanciales
En la última parte del artículo, Tran Duc Thang sostiene que Hanoi necesita una renovación profunda para aprovechar las fortalezas de todo el sistema político y de la población y avanzar hacia una nueva etapa de prosperidad. Para convertir la visión centenaria en resultados concretos, plantea cinco grandes líneas de actuación.
En primer lugar, propone seguir renovando los métodos de liderazgo del Comité del Partido de Hanoi y mejorar la capacidad de ejecución de las autoridades. Para ello, considera necesario elevar las competencias de los cuadros, definir claramente los objetivos, las responsabilidades y los plazos, reforzar la inspección y la supervisión y exigir una mayor responsabilidad a quienes ocupan puestos directivos. También defiende fomentar la iniciativa y la audacia en favor del interés común, combatir la corrupción, el despilfarro y las conductas negativas, y mejorar la eficacia de los gobiernos locales en sus dos niveles.
En segundo lugar, el autor destaca la necesidad de movilizar los recursos de manera más eficiente, mejorar la calidad de las inversiones y crear nuevos motores de crecimiento. A su juicio, Hanoi debe aprovechar los mecanismos especiales, eliminar los obstáculos que afectan a la inversión y al uso del suelo y resolver definitivamente los problemas pendientes de los proyectos. Asimismo, plantea priorizar los recursos presupuestarios para mejorar la conectividad de las infraestructuras e impulsar sectores estratégicos como la alta tecnología, los semiconductores, la industria digital, la biotecnología, la economía nocturna y las industrias culturales vinculadas al turismo.
En tercer lugar, Tran Duc Thang pone el acento en el desarrollo de los recursos humanos y la solución de los problemas que afectan directamente a la vida cotidiana. Entre las prioridades menciona la mejora de la educación y los servicios sanitarios, la ampliación de la cobertura del seguro médico y el desarrollo de mejores condiciones de vivienda y espacios culturales.
En este ámbito, insiste en la necesidad de abordar de forma coordinada cinco problemas prioritarios: la congestión del tráfico, las inundaciones, la contaminación ambiental, el orden urbano y la seguridad alimentaria. Para garantizar avances concretos, propone establecer objetivos específicos y resultados verificables que permitan a la población supervisar su cumplimiento.
En cuarto lugar, el autor considera fundamental ampliar la participación de la ciudadanía en la gestión de los asuntos públicos y reforzar el consenso social. Las cuestiones que afectan a la vida de la población, señala, deben abordarse con transparencia, participación efectiva y explicaciones claras. También destaca el papel de supervisión y crítica del Frente de la Patria de Vietnam, las organizaciones políticas y sociales y los medios de comunicación, cuyas opiniones deben contribuir a mejorar los métodos de trabajo y la calidad de las decisiones.
En quinto lugar, Tran Duc Thang aboga por seguir reforzando la defensa y la seguridad nacionales y ampliar las relaciones exteriores de la capital. Hanoi debe garantizar la seguridad de las actividades políticas y diplomáticas, consolidar su imagen como una ciudad segura y abierta y fortalecer la cooperación con la comunidad internacional.
En sus conclusiones, el autor llama a los cuadros, militantes del Partido y ciudadanos a mantener vivas las tradiciones revolucionarias, promover la innovación, respetar la disciplina y contribuir a mejorar la calidad de vida de la población. Para él, el significado del otoño de la liberación debe traducirse en acciones concretas que permitan hacer realidad la visión de 100 años y construir una Hanoi culta, civilizada, moderna y próspera, a la altura de su papel como corazón del país./.