Copehague (VNA) El secretario general del Partido Comunista de Vietnam y presidente de la República, To Lam, afirmó que el futuro de las relaciones entre Vietnam y Dinamarca no dependerá de la magia de los cuentos de hadas, sino de la confianza, el conocimiento, la voluntad y la determinación de ambos pueblos, durante un discurso político pronunciado hoy en la Universidad de Copenhague, en el marco de su visita de Estado al país europeo.
A continuación, la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA) presenta a los lectores el texto íntegro del discurso pronunciado por el máximo diriegente en el evento.
DE LOS CUENTOS DE HADAS AL HORIZONTE DE COOPERACIÓN
VIETNAM-DINAMARCA EN LA NUEVA ERA
Señor presidente del Parlamento,
Señora ministra de Ciencia, Educación Superior y Digitalización,
Señor rector de la Universidad de Copenhague,
Estimados profesores, científicos, estudiantes y queridos amigos de Vietnam:
Me complace visitar la Universidad de Copenhague, una institución con cerca de 550 años de historia, precisamente en el año en que Vietnam y Dinamarca celebran el 55.º aniversario del establecimiento de sus relaciones diplomáticas. En este encuentro con quienes dedican su vida al conocimiento y con las nuevas generaciones, quisiera compartir algunas reflexiones sobre el futuro de las relaciones entre nuestros dos países.
Para muchos vietnamitas, Dinamarca es un país cercano gracias a los cuentos de Hans Christian Andersen. Lo conocemos a través del valiente soldadito de plomo y de la pequeña cerillera con sus sencillos sueños. Estas historias nos acompañaron durante la infancia y siguen vivas en nuestra memoria. Nos enseñan a amar, a mantener la esperanza, a preocuparnos por quienes sufren y no rendirnos ante las dificultades.
La pequeña cerillera danesa nos recuerda también a Tam, una figura de los cuentos populares vietnamitas. Una pequeña semilla puede dar vida a todo un mundo; una cerilla encendida en una noche fría puede iluminar un sueño cálido. Los cuentos daneses guardan muchas similitudes con relatos tradicionales vietnamitas.
Los daneses tienen un hermoso proverbio:
«El camino a la casa de un amigo nunca es largo»
. Los casi 9.000 kilómetros que separan Hanoi de Copenhague nunca han sido un obstáculo para dos pueblos que se profesan un profundo respeto y un sincero afecto. Por eso, este encuentro con profesores, estudiantes y amigos daneses tiene un significado especial: queremos convertir los sólidos lazos de amistad que nos unen en un modelo de cooperación renovado en esta nueva etapa.
Estimados invitados:
1. La historia de "ascenso" de Vietnam
Quisiera comenzar con unas reflexiones sobre el desarrollo de Vietnam, porque esta experiencia también abre nuevas perspectivas para las relaciones entre nuestros dos países.
A lo largo de su historia, Vietnam ha luchado por la independencia y atravesado guerras devastadoras para alcanzar la paz. Hoy, nuestro país sigue apostando por la paz, la independencia, la autodeterminación y la cooperación para el desarrollo común. Combinamos el fortalecimiento de nuestras propias capacidades con una mayor apertura a la cooperación internacional, convencidos de que ningún país puede salir adelante por sí solo en un mundo tan cambiante como el actual, donde un día puede equivaler a cien años.
Tras 81 años desde la fundación del Estado y 40 años de Renovación (Doi Moi), Vietnam ha pasado de ser un país devastado por la guerra y sumido en la pobreza a convertirse en una economía dinámica y un eslabón importante de las cadenas mundiales de producción. Con un Producto Interno Bruto superior a los 500.000 millones de dólares, figura entre las 32 mayores economías del mundo y se encuentra entre las de más rápido crecimiento de la región. Mantiene relaciones comerciales con más de 230 economías, ha firmado 18 tratados de libre comercio con más de 60 socios y se sitúa entre los 15 primeros países del mundo por volumen de comercio. De un país que estuvo sometido al cerco y al aislamiento, Vietnam ha pasado a mantener relaciones diplomáticas con 194 Estados miembros de las Naciones Unidas y ha establecido asociaciones estratégicas e integrales con 45 socios.
Ahora, Vietnam entra en una nueva era de desarrollo con dos grandes objetivos para celebrar dos importantes centenarios: convertirse en un país de ingreso mediano alto, con una industria moderna, para 2030, y en un país desarrollado y de ingreso alto para 2045. Para alcanzarlos, mantenemos nuestro compromiso con la independencia y la autonomía, situamos a las personas en el centro del desarrollo y apostamos por el conocimiento y el aprendizaje para acortar distancias. También nos preparamos para dos nuevos hitos centenarios, en 2030 (el de la fundación del Partido Comunista de Vietnam) y en 2045 (los 100 años del nacimiento del país).
Vietnam ya no puede depender de la mano de obra barata ni de la explotación de los recursos naturales. Por ello, apostamos por un modelo de desarrollo autónomo, resiliente, innovador, humanista, sostenible e integrado en el mundo. La ciencia y la tecnología, la innovación y la economía del conocimiento serán sus principales motores; la transición verde y energética permitirá reestructurar la economía sin sacrificar el medio ambiente, y la educación seguirá siendo una prioridad nacional.
Al final, el crecimiento no debe medirse únicamente en cifras, sino en la capacidad de mejorar la vida de las personas y garantizar que los frutos del desarrollo lleguen a todos de manera efectiva, justa y equitativa. Queremos construir un Vietnam cada vez «más digno y más hermoso».
Vietnam valora especialmente la experiencia de Dinamarca en el fortalecimiento de la confianza social, la transparencia y la responsabilidad de la administración pública, así como en la aplicación de políticas estables. Las similitudes entre nuestros países y las ventajas que cada uno puede aportar al otro nos llevan a considerar a Dinamarca un socio fiable y un amigo cercano, con el que queremos compartir experiencias, aprender mutuamente y crear nuevas oportunidades de desarrollo.
Estimados invitados:
2. Una amistad que se ha fortalecido con el tiempo
En 1971, cuando Vietnam todavía estaba en guerra y sufría una enorme devastación, Dinamarca fue uno de los primeros países de Europa occidental en establecer relaciones diplomáticas con nuestro país. Aquel gesto de solidaridad en un momento tan difícil confirma la sabiduría de un conocido refrán:
«En la adversidad se conocen los amigos»
. Vietnam siempre ha agradecido y valorado profundamente la sincera ayuda del pueblo danés, tanto durante la lucha por la independencia como en la posterior reconstrucción del país.
Desde aquellos primeros vínculos, las relaciones bilaterales no han dejado de ampliarse. Hoy, más de 150 empresas danesas operan en Vietnam y desarrollan numerosos proyectos pioneros de gran envergadura. A lo largo de estos 55 años, la cooperación ha evolucionado: de una relación basada en la asistencia hemos pasado a una colaboración más amplia, multidimensional y mutuamente beneficiosa en ámbitos como el comercio, la inversión, la educación, la salud y los intercambios entre nuestros pueblos. Ahora, esa cooperación se extiende también a la energía, el clima y la tecnología.
De estos 55 años de amistad podemos extraer dos grandes lecciones.
La primera es que nuestra relación ha superado las pruebas de la historia y construido una confianza profunda, que constituye una base sólida para abrir un nuevo capítulo de cooperación.
La segunda es que la cooperación debe adaptarse a los nuevos tiempos. Sobre la base de la Asociación Integral, establecida en 2013, y la Asociación Estratégica Verde, adoptada en 2023, nuestros dos países necesitan avanzar hacia un “nuevo modelo de cooperación” más amplio y estratégico. Se trata de aprovechar las fortalezas de Dinamarca en ciencia, tecnología y transición verde, aunándolas con la voluntad política y el gran potencial de desarrollo rápido y sostenible de Vietnam.
Estimados invitados:
3. Vietnam y Dinamarca: construir juntos el futuro
Vivimos en un mundo marcado por profundos cambios: el orden internacional se está reconfigurando, la confianza estratégica se debilita, el derecho internacional afronta nuevos desafíos y aumentan el proteccionismo y el unilateralismo.
En este contexto, Vietnam y Dinamarca comparten principios fundamentales: la autodeterminación y la resiliencia, el respeto a la soberanía y la integridad territorial, la defensa del derecho internacional y del multilateralismo, y la voluntad de mantener abiertas las vías del diálogo y la cooperación. Vietnam considera a Dinamarca un amigo fiable y un socio importante. Sobre esta base, proponemos cinco grandes orientaciones para llevar nuestras relaciones a una nueva etapa.
Primera: elevar la Asociación Estratégica Verde a un marco de relaciones más integral y estratégico.
Este paso permitirá convertir nuestra cooperación en un ejemplo destacado de las relaciones entre un país del Sudeste Asiático y un socio nórdico, y hacer de Vietnam y Dinamarca puertas de entrada estratégicas el uno para el otro en la ASEAN y la Unión Europea (UE).
La confianza política, los valores compartidos y una visión coincidente del futuro ofrecen una base sólida para ampliar la cooperación. Para ello, debemos mantener contactos más frecuentes a través de los canales gubernamentales, parlamentarios, partidistas, locales y empresariales, extender la colaboración a nuevos ámbitos con gran potencial, y coordinar nuestros esfuerzos para responder a los desafíos globales.
Segunda: renovar la cooperación económica, pasando de la asistencia a la creación conjunta de valor.
Vietnam y Dinamarca cuentan con mercados, recursos y tecnologías que se complementan. Además, comparten el interés por construir cadenas de suministro seguras y preservar el libre comercio. Para Dinamarca, Vietnam es un destino atractivo para inversiones de calidad y a largo plazo, así como una puerta de entrada estratégica al mercado de la ASEAN, con sus 700 millones de habitantes. El Tratado de Libre Comercio entre Vietnam y la UE (EVFTA) ofrece nuevas oportunidades para ampliar la cooperación en sectores en los que Dinamarca destaca, como las energías renovables, la energía eólica marina, el transporte marítimo y la logística verdes, los productos farmacéuticos, las tecnologías médicas y la agricultura sostenible.
Por su parte, las empresas vietnamitas empiezan a abrirse camino en Dinamarca en sectores como los vehículos ecológicos, la transformación digital y la inteligencia artificial. Una mayor conexión de las infraestructuras, la logística y las cadenas de valor de ambos países contribuirá a estrechar los vínculos entre el Sudeste Asiático y el norte de Europa. El potencial de nuestra relación económica sigue siendo considerable. Por eso, alcanzar un intercambio comercial de 1.000 millones de dólares debe ser solo el punto de partida, no la meta final.
Tercera: convertirnos en socios prioritarios en ciencia y tecnología, transición verde, transición energética justa y lucha contra el cambio climático.
Vietnam aspira a crecer rápidamente, pero no a costa del medio ambiente ni quedándose rezagado en tecnología. Por eso, la ciencia y la tecnología, la transición verde y la transición energética deben convertirse en ámbitos emblemáticos de nuestra cooperación bilateral.
Es necesario pasar de los intercambios científicos puntuales a una colaboración estable y duradera. Un marco bilateral de cooperación podría facilitar la financiación conjunta de investigaciones, el intercambio de jóvenes científicos y la transferencia selectiva de tecnología. Aquí mismo, en la Universidad de Copenhague, nuestros dos países podrían estudiar la creación de un entorno de pruebas (sandbox) para desarrollar y experimentar nuevas soluciones. Al mismo tiempo, la investigación conjunta debería prestar mayor atención a la economía, las ciencias sociales y los estudios sobre políticas públicas. Cuestiones prácticas como el impacto de las políticas verdes en el empleo, los estándares aplicables a las pequeñas empresas o la eficiencia en el uso de los recursos públicos merecen un análisis riguroso que contribuya directamente a formular y evaluar políticas.
Dinamarca, uno de los países pioneros del mundo en transición verde y energía eólica, cuenta con una valiosa experiencia en planificación espacial y economía marítima. Vietnam, por su parte, dispone de más de 3.200 kilómetros de costa y de un potencial de energía eólica marina entre los mayores de la región. La combinación de estas fortalezas puede sentar las bases de una nueva industria y de un modelo de cooperación en energías renovables que contribuya a la lucha mundial contra el cambio climático. También puede abrir el camino para que Dinamarca se convierta en socio de la ASEAN en la planificación de la Red Eléctrica de la ASEAN.
Cuarta: situar los vínculos entre las personas, la educación, la formación y los intercambios entre nuestros pueblos en el centro de una cooperación duradera.
El desarrollo sostenible exige nuevas capacidades. Vietnam necesita cada vez más profesionales altamente cualificados, mientras que Dinamarca cuenta con una sólida tradición científica y educativa, de la que la Universidad de Copenhague es un ejemplo destacado. Los buenos resultados de la cooperación sanitaria, especialmente en el tratamiento de enfermedades no transmisibles, deben servir de base para ampliar la colaboración a otros sectores estratégicos, como la biotecnología, la medicina y la farmacia, las tecnologías digitales y la inteligencia artificial.
Vietnam está trabajando para crear un entorno de investigación que valore la calidad, la integridad científica y los resultados, al tiempo que abre más oportunidades de cooperación internacional para los jóvenes investigadores. Nuestros dos países deberían promover grupos de investigación conjuntos, la codirección de tesis doctorales y el uso compartido de infraestructuras, con el objetivo de formar una nueva generación de investigadores y profesionales comprometidos con la cooperación bilateral a largo plazo. En particular, Vietnam propone que la Universidad de Copenhague estudie la posibilidad de establecer una sede en nuestro país. Vietnam se compromete a ofrecer las condiciones más favorables en materia fiscal y de terrenos para facilitar su desarrollo y atender tanto a estudiantes vietnamitas como a jóvenes de otros países del Sudeste Asiático.
Las relaciones entre dos países solo se afianzan de verdad cuando cuentan con el entendimiento y el afecto de sus pueblos. Los vuelos directos, las becas y los programas de cooperación educativa e intercambio cultural están contribuyendo a acortar las distancias.
La presencia de Dinamarca en la vida cotidiana de los vietnamitas es más cercana de lo que a veces imaginamos: está en los cuentos de Andersen que nos acompañan desde la infancia, en los juguetes LEGO, en los productos de Pandora y Carlsberg que encontramos en los hogares, en las turbinas eólicas que generan electricidad y en las canciones de Michael Learns to Rock que suenan en los escenarios vietnamitas.
La comunidad vietnamita en Dinamarca, especialmente sus expertos, científicos, empresarios y estudiantes, desempeña también un papel esencial como puente entre ambos países, capaz de abrir nuevas oportunidades de cooperación y acercar a las generaciones jóvenes.
Quinta: trabajar juntos por la paz, la cooperación y el desarrollo, y contribuir a resolver los desafíos regionales y globales.
En el mundo actual, ningún país puede afrontar por sí solo problemas como el cambio climático, la seguridad alimentaria, la seguridad hídrica o las transformaciones del orden internacional. Como miembros activos y responsables de la comunidad internacional, Vietnam y Dinamarca comparten su compromiso con el multilateralismo, el derecho internacional y la solución de controversias mediante el diálogo.
En esta Universidad de Copenhague, quisiera recordar a Niels Bohr, el científico que supo vincular sus grandes descubrimientos con la responsabilidad de contribuir a la paz. En una carta abierta dirigida a las Naciones Unidas en 1950, defendió la construcción de un mundo más abierto, en el que la cooperación y el entendimiento permitieran prevenir los peligros derivados del propio progreso tecnológico. Su mensaje sobre la responsabilidad y la paz conserva hoy toda su vigencia, especialmente cuando la humanidad se enfrenta al rápido desarrollo de la inteligencia artificial y otras nuevas tecnologías. Los países deben intensificar el diálogo sobre la responsabilidad, la seguridad y los derechos de las comunidades. Vietnam desea trabajar junto con Dinamarca para contribuir de manera concreta a este esfuerzo.
Asimismo, nuestros dos países deben seguir coordinando estrechamente en las Naciones Unidas y otros foros multilaterales, y promover una cooperación más efectiva entre la ASEAN y Dinamarca, así como entre la ASEAN y la UE. Como países marítimos, Vietnam espera que Dinamarca apoye los esfuerzos para garantizar la seguridad y la libertad de navegación de conformidad con el derecho internacional, en particular con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) de 1982. Al defender estos principios compartidos, las relaciones entre Vietnam y Dinamarca podrán ir más allá del marco bilateral y contribuir activamente a la construcción de un mundo más pacífico, justo y sostenible.
Estimados invitados:
4. Al mirar atrás, vemos que estos 55 años han permitido a Vietnam y Dinamarca construir una profunda confianza, forjada en los momentos difíciles, y sentar las bases de un nuevo horizonte de cooperación. Los daneses tienen un proverbio que dice:
«Cuando muchos arriman el hombro, la carga se hace más ligera»
En Vietnam también decimos:
«Un árbol solo no hace una colina, pero tres árboles juntos forman una montaña alta»
Ante las incertidumbres y los desafíos globales, la unidad, el intercambio de conocimientos y el apoyo mutuo nos permitirán convertir las dificultades en oportunidades. Y en este camino, los estudiantes que hoy nos acompañan están llamados a ser protagonistas y a escribir juntos los próximos capítulos de nuestra historia.
Volviendo a la imagen de la pequeña semilla del cuento de Andersen, si los últimos 55 años han sido el tiempo en que las primeras generaciones sembraron las semillas de la amistad, hoy nos corresponde seguir sembrando para que esa amistad dé nuevos frutos. El futuro de las relaciones entre Vietnam y Dinamarca no se construirá únicamente con la magia de los cuentos de hadas, sino con la confianza, el conocimiento, la voluntad y la determinación de nuestros dos pueblos.
Deseo que la amistad y la cooperación entre Vietnam y Dinamarca sigan fortaleciéndose de generación en generación y contribuyan cada vez más a la paz, la prosperidad y un futuro mejor.
Muchas gracias./.