Hanoi (VNA) - El Buró Político del Partido Comunista de Vietnam fijó como meta que, para 2030, las industrias culturales aporten el 7% del Producto Interno Bruto (PIB) y que el país desarrolle entre cinco y diez marcas nacionales en sectores con potencial como el cine, las artes escénicas, el turismo cultural, el diseño y la moda.
Es la primera vez que un documento del Partido establece objetivos cuantitativos concretos para las marcas culturales y las industrias culturales. Con miles de patrimonios materiales e inmateriales y una rica vida cultural de sus 54 grupos étnicos, Vietnam cuenta con una sólida base para alcanzar estas metas. Sin embargo, transformar el “capital cultural” en “marcas culturales” requiere un proceso sistemático y una inversión a largo plazo.
Construir marcas a partir de la cultura
La marca nacional refleja la imagen, la reputación y los valores distintivos que un país proyecta ante la comunidad internacional. Según Brand Finance, la marca nacional de Vietnam ha mejorado de forma sostenida en los últimos años, impulsada por las reformas del entorno de inversión y el crecimiento económico. Sin embargo, en términos de poder blando, donde la cultura desempeña un papel central, Vietnam todavía está por detrás de los países líderes.
En el Índice Global de Poder Blando publicado por Brand Finance a finales de enero de 2026, Vietnam ocupó el puesto 52 entre 193 países y el noveno en Asia.
Según los expertos, Vietnam no carece de recursos culturales, sino de productos capaces de generar una identidad nacional reconocible. Japón ha convertido el manga, el anime y la cultura popular en productos con influencia mundial. Corea del Sur ha construido un ecosistema de industrias culturales que abarca la música, el cine, la moda, los cosméticos y el turismo, dando lugar a la ola Hallyu como estrategia de poder blando.
En Vietnam, el Festival de Hue, el Festival Internacional de Fuegos Artificiales de Da Nang (DIFF), el Festival de Cine Asiático de Da Nang (DANAFF) y diversos eventos de arte contemporáneo en Hanoi y Ciudad Ho Chi Minh muestran ya el potencial para conectar patrimonio, turismo e industrias creativas. Sin embargo, para convertirse en herramientas de construcción de marca, estos eventos deben desarrollar una identidad propia y mantener su continuidad.
Phan Minh Thu, directora ejecutiva de Senplus JSC, señaló que Vietnam no carece de recursos ni de productos culturales, pero todavía tiene dificultades para construir historias de marca capaces de conectar con el público internacional. La cultura solo puede convertirse realmente en un motor económico cuando se transforma en experiencias, productos y servicios capaces de llegar al mercado.
Eliminar obstáculos y construir marcas
Desde el punto de vista creativo, Vietnam cuenta con capacidades, pero la cadena de valor de las industrias culturales sigue fragmentada en varios eslabones, desde la creación y la propiedad intelectual hasta la financiación, la producción, la distribución y la reinversión.
El viceministro de Cultura, Deportes y Turismo, Nguyen Huy Dung, señaló que alrededor del 80% de las inversiones en las startups vietnamitas de videojuegos se destinan actualmente a Singapur, que ofrece un marco jurídico y un ecosistema de inversión más favorable.
Más del 60% de los estudios de animación nacionales se dedican principalmente a proyectos de terceros para clientes extranjeros, en lugar de desarrollar sus propios activos de propiedad intelectual. Esto demuestra que Vietnam cuenta tanto con capacidad creativa como con mercado, pero aún no retiene una parte proporcional del valor añadido ni de los derechos de propiedad.
Tras la Resolución N.º 80-NQ/TW del Buró Político, la Asamblea Nacional aprobó la Resolución N.º 28/2026/QH16, que establece diversos mecanismos y políticas para el desarrollo de la cultura vietnamita. La norma asigna al Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo la función de coordinar las industrias culturales y le atribuye la responsabilidad ante el Gobierno de la gestión estatal en este ámbito.
Está previsto que el proyecto de Ley de Desarrollo de las Industrias Culturales sea presentado para su aprobación mediante un procedimiento abreviado durante el segundo período de sesiones de la XVI Legislatura de la Asamblea Nacional, previsto para octubre próximo.
El proyecto persigue tres objetivos: consolidar la posición de las industrias culturales en la estructura económica; conectar la cadena de valor para aumentar el valor económico, las exportaciones y la atracción de inversiones estratégicas; y proyectar la identidad, las marcas y el poder blando de Vietnam en el escenario internacional.
Según Tran Hoang, director del Departamento de Derechos de Autor del Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo, la brecha entre Vietnam y los países más avanzados no se debe a la falta de recursos culturales.
El principal desafío está en la inversión a largo plazo necesaria para convertir la cultura popular en una industria organizada, con mecanismos de coordinación que abarquen desde la creación de contenidos hasta la promoción en los mercados internacionales. Lo fundamental, señaló, es seleccionar productos con potencial, una identidad propia y capacidad para convertirse en marcas internacionales.
Phan Minh Thu considera que la construcción de marcas culturales debe apoyarse en tres pilares: instituciones y políticas, con un marco jurídico claro; una identidad y una visión comunes, para evitar que cada localidad desarrolle una historia de marca aislada; y la fuerza de la comunidad, que permita preservar la memoria y, al mismo tiempo, crear nuevos valores culturales.
El Gobierno ha aprobado la Estrategia de comunicación y promoción de la imagen de Vietnam en el extranjero para el período 2026-2030, con visión hasta 2045. La estrategia establece como objetivo situar a Vietnam entre los tres países líderes de la ASEAN y entre los 30 primeros del mundo en el Índice Global de Poder Blando. Por ello, los ministerios, organismos y localidades deben pasar de una promoción puntual a una estrategia de construcción de marca a largo plazo.
La base normativa está avanzando, pero el cumplimiento de estos objetivos dependerá de su aplicación: seleccionar los productos adecuados, identificar los mercados correctos y contar las historias de forma eficaz. La coordinación entre los ministerios, organismos, empresas y profesionales de la cultura será decisiva para desarrollar marcas vietnamitas de alcance internacional en los próximos años./.