Hanoi (VNA) El Comité Permanente de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) de Vietnam coincidió en la necesidad de reformar de manera integral la Ley de Seguridad Alimentaria de 2010 e instó a las agencias concernientes a finalizar urgentemente el proyecto de ley, centrándose en institucionalizar un modelo de gestión de ventanilla única con responsabilidades claramente definidas, una mayor aceleración de la transformación digital y una administración basada en datos.
Tal información se dio a conocer durante la segunda fase de su sexto periodo de sesiones, celebrada hoy en Hanoi, bajo el auspicio del presidente de la Asamblea Nacional, Tran Thanh Man.
El dirigente legislativo valoró positivamente la reforma integral de la Ley de Seguridad Alimentaria después de más de 15 años de aplicación, y señaló que el Buró Político, el Secretariado y el secretario general del Comité Central del Partido Comunista y presidente del Estado, To Lam, han prestado gran atención y han dado instrucciones estrechas sobre la protección de la salud y la seguridad alimentaria de la población.
Al aclarar que el principal cuello de botella de la legislación vigente y del proyecto de ley es que aún no se han definido claramente la gestión estatal ni los límites de responsabilidad entre los Ministerios, así como entre el nivel central y el local, enfatizó que el espíritu transversal del borrador debe ser «una única instancia responsable, un único sistema de datos, una única cadena de gestión y responsabilidad hasta el final».
En cuanto a las orientaciones para la renovación, propuso que el proyecto de ley necesite demostrar claramente tres cambios fundamentales. El primero consiste en pasar de una gestión fragmentada a un único organismo responsable, determinando al Ministerio de Salud como la principal autoridad encargada y definiendo claramente la distribución de funciones y la coordinación entre las carteras y ramas, así como las responsabilidades concretas cuando se produzcan incidentes de intoxicación o infracciones de seguridad alimentaria, detalló.
El segundo consiste en pasar de una gestión basada en procedimientos a una basada en riesgos y resultados, considerando la administración de riesgos como la «columna vertebral» de la ley para clasificar claramente los grupos de productos sujetos a control previo por parte del Estado, aquellos de los que las empresas asumen la responsabilidad y los relativos a la inspección posterior a la comercialización, entre otros.
El dirigente parlamentario reiteró subrayó que no se debe utilizar la seguridad alimentaria como pretexto en aras de restablecer el mecanismo de «solicitud y concesión», ni la reforma de los procedimientos debe servir de motivo para rebajar las normas de seguridad; cualquier política que afecte directamente a los productos y a la salud pública necesita fundamentarse en evidencia científica.
Asimismo, exigió que el control de la seguridad alimentaria se lleve a cabo desde el origen en las granjas, reforzando los límites de residuos químicos y la trazabilidad de los productos agrícolas frescos, en lugar de limitarse a inspeccionarlos una vez que ya se encuentran en el mercado.
Tras destacar los objetivos de la ley, afirmó que, una vez promulgada, la Ley de Seguridad Alimentaria (modificada) debe responder a tres preguntas fundamentales: ¿es seguro el alimento que llega a los consumidores?; ¿se beneficiarán las empresas que cumplen la normativa de una reducción de los trámites administrativos?; y, en caso de incidente, ¿es posible rastrear el origen, determinar la responsabilidad y gestionar la situación con la rapidez necesaria?.
Al presentar el proyecto de ley, el viceministro de Salud, Do Xuan Tuyen, señaló que el texto consta de nueve capítulos y 76 artículos. La normativa reducirá las inspecciones previas a la comercialización, reforzará la descentralización y establecerá un sistema unificado de gestión de la seguridad alimentaria.
Nguyen Thanh Hai, presidenta de la Comisión de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente del Parlamento, respaldó la necesidad de la nueva ley y pidió revisar las normas sobre fortificación nutricional obligatoria, elevar las multas y considerar la retirada de licencias profesionales en casos de infracciones graves e intencionadas.
Por su parte, la viceprimera ministra Pham Thi Thanh Tra afirmó que el Gobierno tendrá en cuenta estas recomendaciones y delimitará claramente las responsabilidades de los organismos competentes, priorizando la protección de la salud y la vida de la población mediante la detección temprana de riesgos.
La gestión basada en riesgos deberá ajustarse a la legislación vietnamita y a los compromisos internacionales asumidos por el país, agregó./.