Hanoi (VNA) - De unos 45 mil proyectos de inversión extranjera directa (IED) en Vietnam, alrededor de mil 500 están sujetos a la obligación de declarar el impuesto mínimo global y menos de 200 empresas tienen realmente obligaciones tributarias, informó Dang Ngoc Minh, subdirector del Departamento de Impuestos de Vietnam.
Durante un seminario sobre políticas fiscales para empresas con inversión extranjera, celebrado la víspera en Hanoi, el funcionario explicó que los proyectos con ingresos superiores a 750 millones de euros están sujetos al impuesto mínimo global y corresponden principalmente a actividades de grandes corporaciones y grupos multinacionales.
Para las empresas que anteriormente disfrutaban de tipos impositivos preferenciales del 5% o el 10%, o de deducciones fiscales, Vietnam aplica ahora un tipo común del 15% en el marco del impuesto mínimo global. Los ingresos recaudados por este concepto superaron los 628 millones de dólares en 2025, contribuyendo al desarrollo socioeconómico y a recuperar parte de los incentivos fiscales concedidos anteriormente.
Mai Xuan Thanh, director del Departamento de Impuestos, señaló que, tras casi 40 años de atraer IED, el sector con capital extranjero se ha convertido en un componente importante de la economía vietnamita, contribuyendo al crecimiento, las exportaciones, el empleo y la transferencia de tecnología.
Sin embargo, en una nueva etapa de desarrollo, Vietnam no solo busca aumentar el volumen de capital captado, sino también mejorar la calidad de los flujos de inversión, el valor generado y su contribución al desarrollo sostenible y a largo plazo.
Nguyen Anh Tuan, subjefe del Departamento de Inversión Extranjera del Ministerio de Finanzas, indicó que el país necesita mejorar la productividad, la calidad del crecimiento, la competitividad y la autonomía económica. Por ello, aunque continúa siendo necesario atraer IED, el objetivo ya no consiste únicamente en aumentar el capital o el número de proyectos, sino en elevar la eficiencia y sostenibilidad de los flujos y fortalecer los vínculos entre las empresas extranjeras, las capacidades nacionales y los objetivos de desarrollo a largo plazo.
Por su parte, Roux Eloïse, representante de la Delegación de la Unión Europea (UE) en Vietnam, destacó el creciente dinamismo de las relaciones económicas bilaterales. Señaló que Vietnam resulta atractivo por su crecimiento económico, la expansión del mercado interno, las infraestructuras, la logística, su orientación exportadora y su amplia red de acuerdos de libre comercio.
La IED de la UE en Vietnam alcanzó unos 30,5 mil millones de dólares a finales de 2025, y el potencial de inversión entre ambas partes sigue siendo considerable, agregó.
En cuanto a las futuras políticas de incentivos, Dang Ngoc Minh señaló que los mecanismos basados en los ingresos dejarán de ser adecuados. La orientación será pasar a incentivos vinculados a los costos, especialmente para apoyar la tecnología, promover la transferencia tecnológica y formar recursos humanos en sectores industriales y de alta tecnología.
El Gobierno también invertirá en infraestructura industrial para ayudar a las empresas a desarrollar ecosistemas y participar en las cadenas de valor. Los incentivos estarán vinculados cada vez más a los resultados obtenidos, especialmente en transferencia tecnológica y formación de recursos humanos, y deberán establecerse de forma transparente desde el inicio en las licencias de inversión.
Para ello, Ngoc Minh subrayó la necesidad de desarrollar una plataforma de datos compartida que permita a las autoridades fiscales intercambiar información sobre empresas y población y coordinarse con las unidades dependientes del Ministerio de Finanzas y otros organismos gubernamentales./.