Vietnam-Rusia: hacia una nueva cooperación tecnológica

Vietnam y Rusia preparan una nueva etapa de cooperación científica en energía nuclear, tecnologías cuánticas, espacio, materiales avanzados y biotecnología.

Tran Hong Thai, director de la Academia de Ciencia y Tecnología de Vietnam (Fuente: VNA)
Tran Hong Thai, director de la Academia de Ciencia y Tecnología de Vietnam (Fuente: VNA)

Hanoi (VNA) - En vísperas de la visita de Estado a Rusia del secretario general del Partido Comunista y presidente de la República, To Lam, el titular de la Academia de Ciencia y Tecnología de Vietnam, Tran Hong Thai, destacó los importantes resultados de la cooperación científica entre ambos países, así como las amplias perspectivas para ampliar las alianzas y fortalecer las capacidades científicas y tecnológicas de Vietnam.

Según Hong Thai, la antigua Unión Soviética y posteriormente la Federación de Rusia desempeñaron un papel fundamental en la formación de generaciones de científicos vietnamitas y en el desarrollo de las capacidades de investigación del país en numerosos campos básicos. Las relaciones entre la Academia de Ciencias de Vietnam, precursora de la actual Academia de Ciencia y Tecnología de Vietnam, y la Academia de Ciencias de la URSS se remontan a la década de 1970. Tras 1991, esta cooperación continuó con la Academia de Ciencias de Rusia y se ha fortalecido mediante diversos acuerdos.

La parte rusa contribuyó especialmente a la formación de personal científico, al desarrollo de las capacidades de los laboratorios y a la implementación de programas de investigación básica en matemáticas, mecánica, materiales, química, ciencias de la Tierra, biología, ecología de los recursos, biotecnología y ciencias marinas.

La cooperación en ciencias marinas constituye un ejemplo particularmente significativo. Entre 2005 y 2025, ambas partes realizaron nueve expediciones conjuntas a bordo del buque de investigación “Akademik Oparin” en aguas vietnamitas. Estas misiones permitieron continuar las investigaciones sobre biodiversidad y ecosistemas marinos, microorganismos, compuestos naturales bioactivos y química ambiental.

Ambas partes también establecieron grupos conjuntos de investigación, intercambiaron investigadores, compartieron datos, publicaron trabajos científicos y desarrollaron conjuntamente actividades de formación. En 2025, acordaron continuar la cooperación en ciencias marinas durante el período 2026-2035.

La formación de recursos humanos altamente cualificados constituye otro pilar de esta cooperación. Vietnam participa en el Instituto Conjunto de Investigación Nuclear (JINR) de Dubna desde 1956. Actualmente, cerca de 50 investigadores vietnamitas trabajan allí en diversos campos, entre ellos la física nuclear, los neutrones, los materiales resistentes a la radiación, la medicina nuclear y el diseño de aceleradores. Esta cooperación representa un valioso recurso para el futuro desarrollo de la energía nuclear y las aplicaciones atómicas con fines pacíficos en Vietnam.

De cara a la nueva etapa de cooperación, Hong Thai considera que la autonomía científica y tecnológica no significa que Vietnam deba desarrollar todo por sí mismo. Implica, más bien, tener la capacidad de comprender las tecnologías, dominar sus principios y diseños, integrar sistemas, operarlos, mantenerlos y perfeccionarlos, al tiempo que se forman nuevas generaciones de expertos.

En este sentido, se han identificado varios ámbitos estratégicos: la física nuclear y la energía atómica con fines pacíficos; las nuevas energías y los sistemas energéticos avanzados, incluidos el hidrógeno y las redes inteligentes; las tecnologías cuánticas y digitales fundamentales; las tecnologías espaciales; los pequeños satélites; la teledetección; los drones y sistemas autónomos; así como los materiales avanzados.

El modelo de cooperación deberá pasar de un simple intercambio de investigadores y proyectos de investigación a la concepción y el desarrollo tecnológico de manera conjunta. Entre las medidas previstas figuran la creación de laboratorios y grupos combinados de investigación en Vietnam, el establecimiento de programas de financiación a largo plazo, la formación de expertos y la incorporación de las empresas desde la etapa de I+D, con el objetivo de construir una cadena que abarque desde la investigación hasta los prototipos, las pruebas, la producción y la comercialización.

En esta nueva etapa, la Academia de Ciencia y Tecnología de Vietnam también pretende cambiar su enfoque, pasando de una cooperación basada principalmente en los socios a otra más orientada a los desafíos concretos del desarrollo nacional: seguridad energética, uso pacífico de la energía nuclear, vigilancia marítima, protección de los recursos y el medio ambiente, adaptación a los desastres naturales y al cambio climático, nuevos materiales, tecnologías cuánticas y espaciales, así como biotecnología y biomedicina.

Hong Thai subrayó que los futuros programas deberán priorizar proyectos estratégicos a largo plazo, con resultados medibles, como tecnologías dominadas por Vietnam, prototipos o sistemas piloto desarrollados en el país, bases de datos, laboratorios conjuntos y equipos de expertos capaces de continuar el desarrollo tecnológico una vez concluidos los proyectos.

De este modo, la eficacia de la cooperación no deberá evaluarse únicamente por el número de acuerdos o seminarios, sino, sobre todo, por la capacidad de los científicos vietnamitas para dominar y desarrollar por sí mismos las tecnologías correspondientes./.

VNA

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