Ciudad Ho Chi Minh (VNA) - En consonancia con el espíritu de la Resolución N.º 68-NQ/TW, emitida el 4 de mayo de 2025 por el Buró Político sobre el desarrollo de la economía privada, la XII edición del Concurso de Emprendimiento Verde 2026, bajo el lema “El camino hacia el desarrollo sostenible”, está difundiendo con fuerza el espíritu de innovación y creatividad en todo el país.
Organizado conjuntamente por el Centro de Investigación Empresarial y Asistencia a las Empresas (BSA) y la Asociación de Empresas con Productos Vietnamitas de Alta Calidad, el concurso se ha convertido en una plataforma de apoyo para que los jóvenes emprendedores agrícolas cambien su enfoque: pasar de vender materias primas sin procesar a desarrollar procesos de transformación profunda, incorporar tecnología a la producción y aumentar el valor comercial de los productos agrícolas locales.
Numerosos proyectos del sur de Vietnam muestran avances claros en el desarrollo de la economía circular y la generación de valor social. Entre ellos destacan un modelo circular de cultivo de setas de paja que aprovecha los residuos de paja para criar lombrices rojas en la provincia de Dong Nai; el proyecto “Armadura para semillas”, elaborado a partir de paja y posos de café en la ciudad de Can Tho, y la producción de pasteles de pescado de tilapia de agua salobre Hoa De, combinada con el procesamiento de subproductos para obtener fertilizante líquido rico en nutrientes para los cultivos.
Los jóvenes emprendedores agrícolas también están abordando de manera directa el problema de los residuos biológicos. Desarrollan cuero biológico a partir de cáscaras de mango y materiales aislantes a partir de tallos de loto, al mismo tiempo que establecen vínculos para generar medios de vida para mujeres rurales, personas con discapacidad y trabajadores en situación de vulnerabilidad.
Al evaluar esta tendencia, Tran Lan Anh, miembro del jurado, señaló que los modelos de emprendimiento circular no solo generan beneficios económicos, sino también un impacto social positivo, y reflejan la aspiración de crear nuevo valor a partir de los recursos locales.
Asimismo, la aplicación de tecnologías modernas y el procesamiento profundo están estableciendo nuevos estándares para los productos agrícolas vietnamitas. Entre los proyectos destacados figuran la producción de arroz listo para consumir mediante tecnología de esterilización en autoclave (Retort) en la provincia de Dong Thap, la elaboración de azúcar de palma fresca enlatada en la provincia de An Giang, la producción de bases concentradas para lau mam (caldo tradicional vietnamita a base de pescado fermentado), y el procesamiento avanzado de pasteles de camarón, combinado con la producción de fertilizantes orgánicos a partir de subproductos.
Cabe destacar que la inteligencia artificial (IA) ya se ha integrado en sistemas que identifican enfermedades del durián mediante imágenes, facilitan la gestión de las actividades agrícolas y permiten conectar con sistemas modernos de pago.
Según Vu Kim Anh, subdirectora del Centro BSA y responsable del programa de Emprendimiento Verde, los emprendedores han pasado de “buscar productos para vender” a “resolver problemas de la comunidad mediante modelos de negocio sostenibles”. Este cambio exige que los productos verdes demuestren su competitividad mediante la calidad, el cumplimiento de las normas y una capacidad de suministro estable.
La madurez de la comunidad de emprendimiento verde reafirma la confianza y el impulso al desarrollo que promueve la Resolución N.º 68-NQ/TW. Numerosos proyectos surgidos del concurso han evolucionado hasta convertirse en empresas que cumplen los estándares de “Productos vietnamitas de alta calidad” y “Productos vietnamitas de alta calidad: estándar de integración internacional”, incorporando progresivamente los productos agrícolas y las especialidades locales a las cadenas de valor nacionales e internacionales./.