Hanoi (VNA) - La inteligencia artificial (IA) está abriendo importantes oportunidades para optimizar operaciones y aumentar la productividad laboral, aunque también hace necesario reforzar las medidas de protección de datos personales frente a las crecientes amenazas de la ciberdelincuencia.
Modalidades de estafa en el ciberespacio
Solo en 2024, el mundo registró cerca de medio millón de ciberataques dirigidos a organizaciones que gestionan grandes volúmenes de datos. En Vietnam, se reportaron alrededor de 552.000 ataques en 2025, lo que evidencia el rápido incremento de las amenazas en el entorno digital.
Según Le Minh Nghia, presidente de la Asociación de Asesoría Financiera de Vietnam, la IA se ha convertido en un motor clave para la transformación del sector financiero global. En el país, ya participa en múltiples procesos como el análisis crediticio, la identificación electrónica, la gestión de riesgos, la personalización de servicios y el procesamiento de transacciones en tiempo real.
No obstante, advirtió que, a medida que los datos adquieren mayor valor, los riesgos también crecen de forma exponencial. “Los datos financieros son el alma de la economía, pero se enfrentan a amenazas cada vez más sofisticadas por parte de la delincuencia de alta tecnología”, señaló.
En la actualidad, alrededor del 85% de los ciberataques cuentan con el apoyo de la IA. Según Nguyen Dinh Do Thi, subjefe de la Oficina de Estado Mayor del Departamento de Ciberseguridad y Prevención de Delitos de Alta Tecnología del Ministerio de Seguridad Pública, estas herramientas permiten a los delincuentes automatizar el escaneo de vulnerabilidades, diseñar estafas personalizadas y suplantar identidades con un alto grado de realismo.
El experto alertó especialmente sobre la tecnología deepfake, capaz de generar videos falsos que imitan a familiares, policías, empleados bancarios o directivos empresariales con el fin de manipular psicológicamente a las víctimas.
En este contexto, los datos personales se han convertido en una especie de “mercancía clandestina” en el ciberespacio. En los últimos tres años, las autoridades han detectado más de 30 casos de compraventa y robo de datos, con la filtración de aproximadamente 160 millones de registros.
Además de teléfonos y computadoras, los dispositivos del internet de las cosas (IoT), como cámaras de seguridad, televisores inteligentes o cerraduras electrónicas, también figuran entre los principales objetivos de los ataques.
Las estadísticas globales indican que casi tres millones de personas se convierten en víctimas de ciberataques cada minuto. Con pérdidas estimadas en 10 billones de dólares en 2025, el cibercrimen representa una de las mayores amenazas para la estabilidad financiera mundial. En Vietnam, esta tendencia ya provoca pérdidas de cientos de billones de dongs.
Asimismo, se señala que el 52% de las empresas vietnamitas aún no dispone de soluciones tecnológicas suficientemente sólidas para responder a incidentes de ciberseguridad, mientras que el 56% carece de personal especializado.
Marco legal como escudo de protección y seguridad
Ante esta ola de ataques, las autoridades subrayan que la acción legal del Estado no busca frenar el desarrollo tecnológico. Nguyen Dinh Do Thi afirmó que las regulaciones vietnamitas no pretenden obstaculizar el flujo de datos, sino garantizar que las empresas cumplan con la obligación de proteger la información y respetar la legislación vigente.
Los expertos coinciden en que Vietnam debe pasar de un enfoque de “respuesta ante incidentes” a una estrategia proactiva de “seguridad desde el diseño”.
Para construir un “escudo” sólido, es necesario reforzar simultáneamente tres pilares: la tecnología, las instituciones y el factor humano.
En concreto, las empresas deben invertir de forma proactiva en soluciones de seguridad, estandarizar la gestión de datos y mejorar su capacidad de respuesta ante incidentes. El Estado, por su parte, debe seguir perfeccionando el marco legal con un enfoque que controle los riesgos sin frenar la innovación. Más importante aún, cada usuario debe elevar su conciencia sobre la protección de sus datos personales y la identificación de riesgos en el ciberespacio./.