Hanoi (VNA) - El Comité Permanente de la Asamblea Nacional (Parlamento) inició esta tarde su séptima reunión, la última antes del segundo período de sesiones de la XVI Asamblea Nacional, con una agenda centrada en proyectos legislativos y asuntos socioeconómicos y presupuestarios.
Al intervenir en la apertura, el presidente de la Asamblea Nacional, Tran Thanh Man, informó que el evento se celebrará en dos etapas: la primera, en la tarde del 1 y el 2 de octubre, y la segunda, después del próximo Pleno del Comité Central del Partido.
La agenda incluye el debate sobre cinco proyectos de ley, una resolución con carácter normativo y dos asuntos que serán sometidos a la Asamblea Nacional, además de informes del Gobierno sobre la situación socioeconómica, el presupuesto estatal y el plan de distribución del presupuesto central. También se examinarán las peticiones y propuestas de los ciudadanos y los preparativos para el segundo período de sesiones.
Según el titular del Legislativo, la celebración anticipada de la reunión busca dar más tiempo a los organismos competentes para completar los expedientes, dado que el segundo período de sesiones comenzará antes de lo habitual y tendrá una elevada carga legislativa.
El presidente del Parlamento pidió renovar los métodos de trabajo y elevar la calidad de los contenidos que se presenten a la Asamblea Nacional, especialmente los proyectos de Ley de Tierras (modificada) y de Ley sobre documentos normativos, por su importancia para la economía y la elaboración legislativa. Cuatro de los cinco proyectos ya fueron debatidos en cuanto a sus orientaciones durante la sesión anterior.
Respecto a la Ley de Tierras (modificada), considerada una tarea prioritaria, pidió examinarla y perfeccionarla cuidadosamente, garantizando la viabilidad de sus disposiciones, la claridad de las responsabilidades y su aplicación práctica.
También instó a los órganos encargados de evaluar los proyectos a expresar claramente sus posiciones y opciones de solución, y a distinguir los expedientes que reúnen las condiciones para ser presentados a la Asamblea Nacional de aquellos que requieren más trabajo.
Ante los plazos ajustados, exigió actuar de forma proactiva y flexible, estudiar rápidamente los expedientes y evitar que los retrasos afecten al calendario general. Asimismo, llamó a resolver con antelación las cuestiones pendientes y a no acumular trabajo en los últimos días.
De cara al segundo período de sesiones parlamentarias, previsto para durar sólo un mes, los organismos competentes deberán revisar con urgencia las nuevas orientaciones que requieran una institucionalización y preparar con antelación las correspondientes tareas legislativas.
En los asuntos que involucren a varios organismos y sectores, será necesario unificar previamente la información, los enfoques y las opciones de solución, así como anticipar las cuestiones que aún generen opiniones divergentes.
El dirigente parlamentario pidió a los miembros del Comité Permanente y a los dirigentes de los organismos ampliar su coordinación, cumplir estrictamente el programa y preparar los contenidos desde el principio. Afirmó que el Comité Permanente está dispuesto a acompañar al Gobierno y a los organismos competentes, incluso mediante reuniones fuera del horario habitual, para garantizar el cumplimiento del calendario.
No obstante, subrayó que esta flexibilidad debe ir acompañada de disciplina y responsabilidad, evitando retrasos, expedientes incompletos o solicitudes de aplazamiento, retirada o modificación de contenidos a última hora.
A sólo 16 días de la apertura del segundo período de sesiones, instó a garantizar que los contenidos presentados a la Asamblea Nacional estén políticamente maduros, tengan una sólida base jurídica, cuenten con expedientes completos y sean viables en la práctica.
El secretario general de la Asamblea Nacional, el jefe de la Oficina parlamentaria, el Consejo de Asuntos Étnicos y las comisiones de la Asamblea Nacional deberán coordinarse con la Oficina del Gobierno y los ministerios para revisar los proyectos de ley sobre los que persistan opiniones divergentes y alcanzar una posición común antes de presentarlos al Legislativo./.