Hanoi (VNA)- El Gobierno de Vietnam está implementando una estrategia de desarrollo de viviendas en alquiler, transitando de manera gradual del concepto de propiedad al de uso de la vivienda, según informó hoy el ministro de Construcción, Tran Hong Minh.
Durante su intervención en el XIV Congreso del Sindicato de Vietnam para el mandato 2026-2031, el titular precisó que la orientación futura del mercado inmobiliario pasará de enfocarse en las viviendas comerciales a desarrollar simultáneamente las modalidades comercial, social y, de forma prioritaria, el arrendamiento, un segmento considerado estratégico para satisfacer las necesidades de millones de trabajadores.
El ministro de Construcción evaluó que el sistema de políticas de apoyo al sector es relativamente completo, al ofrecer a las empresas inversionistas incentivos como la exención del pago por el uso de la tierra, reducciones en el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y en el Impuesto sobre la Renta de las Empresas, subsidios para infraestructura técnica y acceso a préstamos preferenciales con bajas tasas de interés.
Gracias a estos mecanismos, el programa de vivienda social registra avances notables: actualmente se ejecutan 781 proyectos a escala nacional con más de 720 mil apartamentos (el 72% de la meta del plan de construcción de un millón de viviendas sociales), de los cuales 231 proyectos con más de 180.800 unidades ya han sido concluidos. Particularmente en 2025, el país completó más de 103.700 viviendas sociales, superando en un 3,5% el objetivo asignado.
No obstante, Tran Hong Minh reconoció la persistencia de desequilibrios históricos en el mercado, caracterizados por un superávit en el segmento residencial de lujo frente a la escasez de opciones asequibles para la mayoría de la población.
Asimismo, la estructura del mercado continúa inclinada hacia la venta de inmuebles, la oferta de arrendamiento a largo plazo sigue siendo limitada, y los precios en las grandes metrópolis aumentan a un ritmo muy superior al de los ingresos de los trabajadores. A esto se suma que los incentivos vigentes aún no resultan lo suficientemente atractivos para captar capital privado hacia el sector del alquiler.
Para revertir esta situación, el desarrollo habitacional se guiará por mecanismos de mercado bajo la gestión estatal mediante la planificación, el sistema institucional y políticas de crédito. Los nuevos proyectos se vincularán estrictamente a la planificación urbana, el uso del suelo, las zonas industriales y los sistemas de transporte público, priorizando corredores económicos clave y el modelo de Desarrollo Orientado al Tránsito (TOD).
Del mismo modo, se diversificarán las fuentes de financiamiento para que el presupuesto estatal actúe como un catalizador del capital privado, priorizando edificios de apartamentos en alquiler en grandes urbes y zonas económicas dinámicas.
Con el fin de consolidar este marco legal, el Ministerio de Construcción coordina con diversas carteras y localidades la revisión de la Directiva 34 del Secretariado sobre desarrollo de viviendas sociales, y trabaja en la modificación de la Ley de Vivienda y la Ley de Negocios Inmobiliarios para su presentación ante la Asamblea Nacional en la sesión de octubre de 2026.
Con respecto a las metas vigentes, la Resolución número 7/NQ-CP estableció para 2026 una meta de 158.723 viviendas sociales. Las estadísticas ministeriales indican que, hasta mediados de mayo, se inició la construcción de 34 proyectos con casi 30 mil apartamentos y se concluyeron más de 11.200, con una proyección de alcanzar 91.300 unidades terminadas a finales de año, lo que representa el 58% del plan anual, contando ya con 26 localidades que han igualado o superado sus metas asignadas para el presente ejercicio./.