Hanoi (VNA) - El IV Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam del XIV mandato, celebrado del 5 al 8 de octubre de 2026 en Hanoi, aprobó una nueva regulación sobre la participación de los militantes en actividades de inversión y negocios, que sustituye a la normativa de 2006 sobre su participación en la economía privada.
La disposición introduce un cambio de enfoque: pasar de "permitir" a "alentar y crear condiciones favorables" para que los militantes participen en la economía privada, se enriquezcan legítimamente y contribuyan al desarrollo nacional. Al mismo tiempo, establece mecanismos para proteger las actividades económicas legales y controlar estrictamente el uso indebido de cargos, información y bienes públicos con fines particulares.
La nueva regulación exige que los derechos y las condiciones para invertir y hacer negocios se ajusten a la normativa jurídica y las responsabilidades de cada militante. Asimismo, establece que las políticas de apoyo deben ser públicas, transparentes e igualitarias, sin discriminación entre empresas cuyos propietarios sean miembros del Partido y aquellas cuyos propietarios no lo sean.
De permitir a alentar
El enfoque anterior, basado en "permitir", reflejaba una apertura condicionada que podía generar cautela entre los militantes interesados en emprender. La nueva orientación adopta una actitud proactiva y considera el enriquecimiento legítimo y la actividad empresarial como vías para crear valor económico y contribuir al país.
Este cambio amplía el margen de participación en las distintas formas legales de inversión y negocios. También plantea evaluar los resultados concretos –como la productividad, la innovación tecnológica, el cumplimiento tributario, el bienestar social y la seguridad laboral– en lugar de centrarse principalmente en el patrimonio y los procedimientos administrativos.
La gestión debe orientarse, además, a prevenir riesgos y conflictos de intereses, en vez de limitarse a determinar qué actividades pueden realizar los militantes. La regulación también busca eliminar barreras que dificultan la incorporación al Partido de empresarios destacados, intelectuales y trabajadores técnicos cualificados.
Se espera que los militantes emprendedores contribuyan a la innovación, el aumento de la productividad, el desarrollo de marcas vietnamitas y la creación de empleo. Su responsabilidad no se limita a garantizar el sustento familiar, sino que incluye generar riqueza y fortalecer la capacidad económica nacional.
Alentar sin relajar el control
El cambio de enfoque no supone reducir la supervisión. Las actividades económicas deben respetar la ley y distinguirse claramente del aprovechamiento indebido de cargos, información o bienes públicos para obtener beneficios particulares.
Los funcionarios en activo y los altos cargos seguirán sujetos a controles especialmente estrictos para prevenir conflictos entre intereses públicos y privados. Para los militantes que no trabajan en el sector público, se amplían las condiciones para emprender y gestionar negocios legales.
La nueva regulación refleja así una transformación en la concepción del papel económico de los militantes: el enriquecimiento legítimo se considera positivo cuando genera empleo, crea riqueza y contribuye al desarrollo del país. Esta orientación responde a la necesidad de movilizar los recursos sociales y aprovechar mejor las capacidades económicas existentes.
Preservar los principios y la integridad
La participación en actividades empresariales no implica automáticamente la pérdida de la identidad comunista, pero la presión de los beneficios y la complejidad del entorno económico pueden plantear riesgos para la conducta ética y la firmeza política si no existen mecanismos adecuados de control.
Por ello, el Partido insiste en tres principios: el cumplimiento estricto de las leyes del Estado y las normas partidistas; el mantenimiento del espíritu pionero, mediante la creación de empleo, la mejora de las condiciones laborales y la participación en actividades de bienestar social; y el fortalecimiento de la inspección y la supervisión para detectar y corregir posibles desviaciones.
También se requiere que los propios militantes mantengan la disciplina, la autoformación y la firmeza política frente a los aspectos negativos de la economía de mercado.
El objetivo es que el estímulo a la iniciativa empresarial y al enriquecimiento legítimo vaya acompañado de legalidad, integridad y responsabilidad social, de modo que la actividad económica de los militantes contribuya al desarrollo sostenible del país sin comprometer los principios del Partido./.